
Aunque muchos jugadores todavía mantienen la esperanza de que cambie, la decisión de PlayStation de acabar con los discos de los videojuegos a partir de 2028 parece cada vez más irrevocable. Se ha dado a conocer que Sony ya ha comenzado a reconvertir su última fábrica de discos en el mundo, situada en Austria, lo que deja un mensaje bastante evidente: el paso no solo se ha comunicado, sino que se está produciendo con efecto inmediato. Además, es evidente que se trata de una acción muy sopesada por la compañía.
Tal y como informan desde The Verge, la fábrica situada en Thalgau, en Austria, es la última instalación que Sony tenía dedicada a fabricar discos físicos para las consolas PlayStation, pero dejará de realizar esa actividad para centrarse en la producción de microlentes ópticas. Los cerca de 300 empleados de la planta conservarán sus puestos de trabajo, aunque recibirán formación para trabajar en esta nueva línea de negocio de la compañía japonesa.
Evidentemente, PlayStation no va a acabar con la fabricación de discos con efecto inmediato, ya que esto se implementará a partir de 2028, tal y como comentaron en el polémico comunicado compartido esta misma semana. Entendemos que aunque la reconversión de la fábrica ya haya comenzado, se seguirán produciendo los discos hasta esa fecha o, quizás, la compañía encuentre otra solución para seguir fabricándolos hasta entonces.
Esta fábrica producía unos 600.000 discos anuales, según estas informaciones, pero parece que el número irá descendiendo paulatinamente hasta que cese por completo en el año 2028. Se sabe que Sony llevaba ya un tiempo preparándose para este cambio y habría invertido 30 millones de euros en la nueva tecnología de microlentes. Es decir, no es una decisión que se haya tomado a la ligera, era algo muy sopesado dentro de la compañía.
A pesar de que los jugadores están mostrando su descontento a través de redes sociales y otros medios digitales, todo hace indicar que PlayStation va a continuar adelante con su plan. El único impedimento real que puede variar sus planes se encuentra en el mundo de la política, donde ya tienen varios detractores: las políticas antimonopolio y la defensa del consumidor de la Unión Europea, que ya hemos visto aplicada en otras grandes compañías como Apple, podría ser la clave. De lo contrario no parece que Sony vaya a cambiar sus planes.
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