
Hay días en los que abres Twitter y te encuentras con una de esas sorpresas que justifican toda la mañana. Lo de Capcom con Resident Evil Requiem es exactamente eso: un shadowdrop puro y duro, sin avisos previos más allá de algún teaser sutil de las últimas semanas, con el que la compañía nipona acaba de meter en el juego el modo Leon Must Die Forever. Y lo mejor de todo, completamente gratis, vía actualización para todas las versiones del juego que ya tenemos en casa.
La novena entrega numerada de la saga, que lleva en el mercado desde hace meses con ese 9 sobre 10 que le pusimos en su análisis, sigue ampliando contenido a un ritmo envidiable. El parche 1.300 llega a PS5, Xbox Series X|S, Switch 2 y PC vía Steam y Epic Games Store, con un peso aproximado de 2,1 GB en consola, y trae mucho más que un simple modo extra para los completistas de la franquicia.
A los fans veteranos esto les va a sonar muchísimo. Quienes le metieron horas a Resident Evil 7 recordarán perfectamente aquel modo extra llamado Ethan Must Die, una propuesta brutal y sin contemplaciones donde la muerte permanente y los enemigos colocados aleatoriamente convertían cada partida en un infierno de tensión. Pues bien, Leon Must Die Forever bebe directamente de esa fuente, pero le añade la estructura y el ritmo que la propia saga ha pulido con los años en sus modos arcade.
La propuesta consiste en superar 20 niveles de dificultad creciente recorriendo zonas que ya hemos visitado durante la campaña principal, pero con variantes más duras de los enemigos, ubicaciones aleatorizadas, armas distribuidas de forma diferente en cada partida y muerte permanente como elemento central. Todo desemboca en un enfrentamiento final contra Víctor, el jefe que ya conocemos del modo historia, aunque adaptado a las exigencias de este modo. Hay cinco rangos de dificultad disponibles, incluyendo uno de tipo extremo pensado solo para los más curtidos. Vamos, aquí no se viene a relajarse precisamente.
La gran novedad mecánica del modo está en lo que Capcom ha bautizado como las "enhancer abilities", una suerte de habilidades potenciadoras exclusivas de Leon Must Die Forever que se desbloquean rellenando un medidor a base de derrotar enemigos. Lo interesante es que tanto el orden de los niveles como las opciones de habilidades disponibles cambian en cada partida, lo que le da al modo una variabilidad que casa perfectamente con la fórmula roguelite que Capcom parece estar abrazando con cariño últimamente. Además, los puntos que hayamos conseguido completando la historia principal sirven aquí para desbloquear objetos, así que el progreso de la campaña tiene un valor añadido que se agradece.
Junto al modo extra, la actualización trae un par de detalles que conviene apuntar. Se han corregido varios bugs en todas las plataformas, se han solucionado situaciones puntuales que impedían progresar en la campaña principal, y los usuarios de PC por fin tienen soporte completo para el DualSense con gatillos adaptativos, retroalimentación háptica y sensor de movimiento. Esto último es notición para los que jugamos en sobremesa con el mando de Sony, porque por fin podemos disfrutar del juego como en la versión de PlayStation 5 sin tener que recurrir a soluciones externas.
Y como guinda del pastel, Capcom aprovecha el lanzamiento del modo para recordarnos que las primeras figuras amiibo de la franquicia llegan el 30 de julio, con Grace Ashcroft y Leon S. Kennedy como protagonistas. Detalle bonito para los coleccionistas, sobre todo en un año en el que la franquicia celebra su 30 aniversario y Capcom parece dispuesta a sacarle todo el jugo posible. Personalmente, Resident Evil Requiem ya se había ganado un sitio entre lo mejor del año en mi lista, pero con este modo extra gratuito acaba de subir un par de puestos. Si lo tienes apartado en la biblioteca pendiente de retomarlo, este es el momento perfecto para volver a Raccoon City con Leon a la cabeza.
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