
Crimson Desert tiene 76 jefes repartidos entre la historia principal, las misiones de facción y el mundo abierto, y muchos de ellos son auténticos muros de dificultad que castigan duramente al jugador que llega sin preparación. El juego no tiene niveles tradicionales: tu poder depende del equipo refinado, las habilidades desbloqueadas con artefactos del abismo y, sobre todo, la cantidad de comida que lleves encima. En esta guía recopilamos todos los jefes para los que tenemos guía con la estrategia completa para derrotarlos.
Antes de enfrentarte a cualquier jefe, recuerda las reglas de oro del combate en Crimson Desert: lleva siempre mínimo 100 carnes asadas (compra carne barata al carnicero de Hernand y cocínala en la hoguera de al lado), refina tu armadura de placas a nivel 4 o superior en el herrero, y no vendas nunca las armas que sueltan los jefes porque tienen efectos especiales únicos. Puedes comer mientras atacas sin que se interrumpa la animación, así que acostúmbrate a curar sobre la marcha en vez de retroceder para comer. Con estas bases claras, ningún jefe de Pywel se te resistirá.
NOTA: Cómo ya habrás visto los jefes del juego son muchísimos, esta guía está en construcción por lo que si echas en falta algún jefe puedes ponerlo en los comentarios.
Matthias es el primer jefe que te encontrarás en la historia principal de Crimson Desert, al final del capítulo 2. Es un caballero con espada que sirve como introducción a los combates contra jefes del juego. No es especialmente difícil si vienes mínimamente preparado, pero puede pillarte desprevenido si no has prestado atención a las mecánicas de combate durante las primeras horas. Aquí te explicamos cómo prepararte y qué hacer para derrotarlo sin problemas.
Kailok, el Partecuernos, es el líder de los mercaderes trasgo y el primer combate contra un jefe que supone un reto real en Crimson Desert. Lo encontrarás al final del capítulo 2, en la Casa del Gremio Hojadorada, y es un salto de dificultad considerable respecto a todo lo que has enfrentado hasta ahora. Es más rápido, más agresivo y tiene trucos que no has visto antes, como un modo de superarmadura donde se vuelve invulnerable y te bombardea con oleadas de viento. Pero si vienes preparado y entiendes sus mecánicas, es un combate muy disfrutable. Además, al derrotarlo obtienes la Espada del Señor, una de las mejores armas del inicio del juego.
El Demonio del Juncal es el jefe del capítulo 3 y probablemente el primer combate que te hará plantearte si estás jugando bien. Es un espadachín increíblemente rápido y agresivo con tres fases, incluida una en la que invoca clones y tótems que debes destruir. La mayoría de jugadores llegan a él agotados y sin comida porque se han peleado con oleadas de esbirros durante la persecución por el acantilado. El consejo más importante de esta guía es el primero: no pelees por el camino.
Tenebrum es uno de los jefes más frustrantes de Crimson Desert, no porque sea difícil, sino porque el juego apenas te dice cómo hacerle daño. Es un espectro oscuro que flota sobre una plaza destruida y no puedes atacarlo con armas normales. Te enfrentas a él durante la misión principal Puerta al Otro Mundo en el capítulo 4, dentro del Instituto Scholastone. Si llevas un rato intentando golpearlo desde el suelo sin éxito, tranquilo: la clave es volar hasta él y usar el Palmeo de la Fuerza en el aire. En esta guía te lo explicamos todo, incluyendo los puzles previos que tienes que resolver antes de la pelea.
Kearush, el Cazador es el primer jefe verdaderamente brutal de Crimson Desert. Es un monstruo enorme parecido a un gorila que te espera en el Castillo de Hernand durante el capítulo 5 (Huésped no Invitado), en la misión Delegación de Demeniss. Tiene tres barras de vida, golpea durísimo, es rápido y lo peor: el escudo no te sirve de nada. No puedes bloquear ni parar sus ataques. Si llegas aquí sin equipo refinado y sin un montón de comida, lo vas a pasar muy mal. En esta guía te explicamos cómo prepararte y cómo sobrevivir a sus tres fases.
El Invocacuervos (Crowcaller) es el jefe final del capítulo 5 de Crimson Desert y uno de los combates más exigentes de toda la historia principal. Lo enfrentas después de completar los puzles de la Aguja de la Ascensión y el Puente Celeste Creciente, así que cuando llegas a él ya llevas un buen rato sin poder comprar ni cocinar. Si no has traído comida suficiente, lo vas a pasar muy mal. Es un jefe con tres barras de vida, ataques increíblemente rápidos y un bombardeo aéreo que se vuelve más letal en cada fase. En esta guía te explicamos cómo prepararte y cómo superar cada una de sus tres fases.
Cassius Morten es el jefe del capítulo 6 (Grietas en el Escudo) y lo encuentras al final de la misión "Los Escudos Inquebrantables" en el Castillo de Calphade. Es un caballero carmesí con maza y escudo que bloquea casi todos tus ataques ligeros, lo que puede resultar muy frustrante si no sabes cómo romper su guardia. Pero tiene un punto débil enorme: la sala está llena de pilares que puedes usar como armas para quitarle la vida a trozos. Si aprovechas el entorno, es uno de los combates más satisfactorios del juego.
Ludvig es uno de los jefes más duros del Capítulo 7 de Crimson Desert y el primero que te va a poner a prueba de verdad en la región de Pailune. No te engañes por su aspecto humano: en cuanto entra en su segunda fase se convierte en una pesadilla eléctrica que teletransporta, encadena combos y no da respiro. La buena noticia es que la propia arena esconde un truco que puede cambiar completamente el combate a tu favor, especialmente cuando más lo necesitas.
Myurdin es el jefe final del Capítulo 7 y uno de los combates más exigentes de toda la historia principal de Crimson Desert. Lo encontrarás en lo alto del Fuerte Zarpa de Cuervo, en la región de Pailune, y llegar hasta él ya supone un esfuerzo considerable. La buena noticia es que si vienes bien preparado y conoces sus patrones, el combate es perfectamente manejable. La mala es que su segunda fase, Myurdin de Lava, es un salto de dificultad considerable que pilla desprevenidos a muchos jugadores.
Si pensabas que con derrotar a Ludvig en el Castillo de Pailune habías terminado con él, el Capítulo 7 tiene malas noticias para ti. Más adelante la historia te pone de nuevo frente a él, esta vez en la Montaña del Escudo del Rey, durante la misión Destino Retorcido, y con una vuelta de tuerca importante: juegas como Oongka, el personaje orco, en lo que para la mayoría de jugadores es su primera experiencia con él. Sin escudo, con un hacha lenta y contra un Ludvig que sigue siendo rápido y peligroso. Aquí te explicamos cómo salir airoso.
No te dejes engañar por el hecho de que Gregor solo tenga una barra de vida. El capitán del Fuerte Ironclad, en la región de Hernand, es uno de los jefes más difíciles de toda la historia principal de Crimson Desert. Su alabarda tiene un alcance enorme, sus ataques son rápidos para su tamaño, y la propia arena trabaja en su contra con trampas de flechas que no paran de dispararse durante todo el combate. Ven preparado o repite.
Fortain el Caballero Maldito es uno de los combates más frustrantes de toda la historia principal de Crimson Desert, y no precisamente porque el jefe en sí sea imbatible. El problema es la cantidad de amenazas simultáneas que tienes que gestionar: Fortain detrás de un escudo enorme que bloquea casi todo, dos espectros invocados que no puedes eliminar, y soldados con mosquetes disparando desde los bordes de la arena. La clave para ganar no es la agresividad sino saber priorizar y mantener la cabeza fría en medio del caos.
Al final de la misión La Coronación de Sangre en el Capítulo 8 te espera uno de los momentos más impactantes de la historia de Crimson Desert: un enfrentamiento cara a cara con Gabriel Caliburn, el Duque de Demeniss. Lo que muchos jugadores no saben es que este combate tiene trampa: no puedes ganarlo. Cuando le bajas la vida hasta cierto punto salta la cinemática automáticamente y Kliff pierde siempre. Pero eso no significa que debas quedarte parado: hay que pelear, aguantar y aprovechar el encuentro al máximo.
Lucian Bastier es uno de los combates más citados como muro por la comunidad de Crimson Desert, y no precisamente por lo difícil que es el jefe en sí mismo. El problema real es que te ves obligado a enfrentarte a él como Damiane al final del Capítulo 8, en la misión Un Sueño Fugaz, en un momento en el que la mayoría de jugadores lleva casi todo el juego enfocado en Kliff. Si nunca has tocado a Damiane, el salto puede ser brutal. Pero con la preparación correcta y entendiendo cómo funciona ella, el combate es perfectamente manejable.
Goyen es considerado por la comunidad uno de los jefes más difíciles de toda la historia principal de Crimson Desert. Lo encuentras durante la misión Pasos Inquebrantables del Capítulo 9, en la zona de El Abismo, y la primera vez que lo ves puede parecer un combate más: un guerrero humano con espada y escudo. El problema es que usa exactamente el mismo repertorio de movimientos que Kliff pero con una brutalidad muy superior, capaz de matarte de uno o dos golpes si no vas bien preparado. La paciencia y el conocimiento de sus patrones son lo único que te saca adelante.
T'rukan el Ascendido es un muro de verdad. Llega en el Capítulo 9, durante la misión Verdadera Fuerza, en el Pantano de la Serpiente al sur de Demeniss, y lo que lo hace tan exigente no es la complejidad de sus mecánicas sino su velocidad y su daño: es el enemigo más rápido de toda la historia principal y puede matarte de un golpe si no llevas el equipo y la vida suficientes. La buena noticia es que solo tiene una barra de vida y su piscina de salud no es enorme. La mala es que llegar a vaciarla requiere una paciencia y una disciplina que muy pocos jefes del juego exigen.
Hexe Marie, la Seguidora de la Oscuridad, es la jefa del Capítulo 9 que más confunde a los jugadores que intentan enfrentarse a ella de forma defensiva. Teletransporta constantemente, invoca esbirros en masa y bombardea la arena con proyectiles de cuervos. Si intentas esquivar cada ataque y moverte con cuidado, el combate se alarga indefinidamente y casi no tendrás ventanas para hacerle daño. La estrategia correcta es la contraria: sé agresivo, tanquea sus ataques comiendo entre golpes y no le des respiro.
El Maestro Du es el jefe que cierra el Capítulo 9 tras superar los combates contra Hexe Marie, T'rukan y Goyen, y llega en un momento en el que muchos jugadores ya están agotados de recursos y paciencia. No es el jefe más difícil de la campaña, pero tiene dos mecánicas muy concretas que pueden matarte de golpe si no las conoces de antemano: sus saltos entre pilares seguidos de un picado devastador y sus láseres verdes de fase 2 que atraviesan el escenario. Conocerlas es la mitad de la batalla.
La Mantis Mecánica, conocida en la misión como Depredadora de Corazón Helado, es un arma de guerra con forma de mantis gigante que cae de los restos de un galeón volador al norte de Gorthak, en la región de Delesyia, durante el Capítulo 10. Es una bocanada de aire fresco después del gauntlet del Capítulo 9: solo tiene una barra de vida, sus ataques cuerpo a cuerpo son fáciles de esquivar y la estrategia es mucho más directa que todo lo que has enfrentado hasta ahora. El único peligro real son sus láseres amarillos, que pueden matarte de un golpe si te los tragas sin esquivar.
La misión Llaves de la Fortaleza del Capítulo 11 te obliga a liberar tres fortalezas de Delesyia derrotando a un jefe en cada una. Los tres son jefes mecánicos y aunque tienen personalidades distintas, comparten una regla fundamental: el daño convencional con espada funciona mal contra ellos. Hay que conocer sus mecánicas específicas o puedes estar golpeando indefinidamente sin avanzar. Antes de empezar esta misión hay una habilidad que marca la diferencia en dos de los tres combates.
Estrella Dorada es uno de los combates más espectaculares de toda la historia de Crimson Desert y también uno de los que más confunden a los jugadores que intentan atacarlo como a cualquier otro jefe. El dragón mecánico dorado vuela por encima de la arena la mayor parte del tiempo y las armas convencionales apenas le hacen daño mientras está en el aire.
La misión Fortaleza Nube Orbian del Capítulo 11 es una de las más épicas y también de las más confusas de toda la historia de Crimson Desert. Combina un enfrentamiento aéreo montado en Blackstar, tu dragón, con una sección de transversal y puzles dentro de la fortaleza, y termina con un combate contra la IA H.A.L.L. que no puede ser derrotada con espada. Aquí te lo explicamos todo paso a paso.
La misión Una Sombra en el Vacío del Capítulo 12 es la penúltima gran misión de la historia principal de Crimson Desert. Caliburn ha huido al Abismo y tienes que perseguirlo hasta el centro del mapa del Abismo, una zona llamada Vínculos Dimensionales. El juego te da la indicación de "dirígete al Abismo" sin decirte exactamente cómo llegar. Aquí te lo explicamos paso a paso.
Tras derrotar a Caliburn Corrupto cruza la Puerta del Abismo que aparece delante y entrarás directamente en los dos combates finales del juego sin posibilidad de guardar ni reabastecerte entre ellos. Aquí está todo lo que necesitas saber.
El Excavatron de Marnie es un jefe opcional que encontrarás en la Cantera Karin en Hernand, como parte de la misión de la Casa Roberts durante el capítulo 2. Es una máquina excavadora gigante llena de taladros que golpea brutalmente fuerte y puede matarte de dos golpes si no vas preparado. Muchos jugadores lo intentan nada más desbloquearlo y se estrellan una y otra vez porque aún no tienen el equipo ni las habilidades necesarias. Pero hay un truco que cambia por completo la pelea. En esta guía te explicamos cómo prepararte y cómo usar el Palmeo de la Fuerza para convertir este combate en algo manejable.
La Pesadilla Carmesí es un jefe que encontrarás en el Fuerte Perwin, en la zona este de Hernand, como parte de la línea de misiones de facción de la Casa Roberts (Preocupación Continua). Es un combate que confunde a muchos jugadores porque no es una pelea convencional: la Pesadilla es un objeto flotante envuelto en humo rojo que no recibe daño de tus ataques normales. Si te lanzas a golpearlo con la espada sin más, no le harás absolutamente nada. La clave está en usar el Palmeo de la Fuerza para derribarlo y solo entonces atacar. Una vez conoces el truco, pasa de ser imposible a sorprendentemente fácil.
Saigord, el Rey Ciervo, es un jefe de tipo humano que encontrarás en las Ruinas del Castillo de Icemoor, en la región de Hernand. Se desbloquea como parte de la misión de facción "Señor entre las Ruinas" (Lord Amidst the Ruins). Es un guerrero con espada y escudo, rápido y agresivo, que pelea en una zona helada donde el frío reduce tu regeneración de aguante. Pero tiene un punto débil muy concreto: es vulnerable a su propia habilidad, el Corte Giratorio Maestría, que puedes aprender durante la pelea observándolo. En esta guía te explicamos cómo prepararte, cómo aprender su habilidad y cómo usarla para derrotarlo.
La Espada de Antumbra es un jefe opcional de facción que encontrarás en el Santuario de la Absolución, en la región de Hernand. Forma parte de la cadena de misiones de la facción de las Brujas (Claustro de la Ruina) y es uno de los jefes opcionales más complicados del juego: se teletransporta constantemente, invoca apariciones que atacan a la vez que él y lanza oleadas de espada que cubren medio campo de batalla. Si no llevas buen equipo y no sabes cuándo esquivar, te puede liquidar en dos golpes.
La Reina Araña es un jefe de facción de la Casa Celeste que encontrarás en el Castillo Arboria como parte de la misión "Reiniciar la Fábrica de Elixires". No es el jefe más difícil del juego ni de lejos, pero tiene mecánicas que pueden pillarte desprevenido si no sabes a qué te enfrentas: nubes de veneno por toda la arena, arañas pequeñas suicidas que explotan al acercarse, y la propia Reina que se pasa medio combate trepando por las paredes donde no puedes alcanzarla con espada.
El Oso Blanco de la Gran Montaña es uno de esos nombres que engañan. No es ningún animal: se trata de un guerrero humano acorazado atrincherado en el Fuerte Askelund, en la región de Pailune. Es un jefe que pone a prueba tanto tu paciencia como tu preparación, y llegar a él ya cuesta lo suyo. Antes de enfrentarte a él vas a tener que abrirte paso entre decenas de enemigos por un camino de montaña que no perdona los despistes. Prepárate bien antes de subir.
La Reina Rocangrejo es uno de los combates más originales y espectaculares de Crimson Desert y también uno de los que más confunde a los jugadores que intentan afrontarlo como un jefe normal. Olvidate de atacar desde el suelo: el daño convencional no funciona aquí. Este combate es un puzle de escalada al estilo Shadow of the Colossus donde tienes que trepar al lomo de la criatura, localizar sus puntos débiles y destruirlos en orden antes de rematar con la jarra mágica que la controla. Si sabes lo que tienes que hacer, el combate es muy manejable. Si no, puedes estar dando vueltas alrededor de ella durante horas sin hacerle nada.
Hemon Baindel es un jefe de la región de Hernand al que encontrarás en el interior del Fuerte Hellwood, al oeste de la Mansión Glenbright. Lo enfrentarás como parte de la cadena de misiones de Los Perros del Infierno, y al derrotarlo obtendrás la espada Sabueso, un arma muy codiciada gracias a su habilidad especial Garras del Sabueso, un ataque giratorio de 360 grados devastador contra grupos de enemigos.
El Celaconte es el jefe final de la cadena de misiones de facción Sombras en la niebla, perteneciente al Gremio de Pescadores de Vellua en el Dominio de Grace. Se trata de un caballero acorazado al mando de los piratas que han tomado el puerto de Vellua, y tendrás que abrirte paso entre sus secuaces antes de poder plantarle cara. Es un combate de facción, no de historia principal, pero vale mucho la pena completarlo por sus recompensas.
El Mechanicus es uno de los jefes mecánicos más intimidantes de Delesyia. Se trata de un guardián de hierro de la Armería de hierro de Marni al que han modificado para convertirlo en una máquina de combate, y lo encontrarás en la Fábrica mecánica de Marni dentro del Territorio de Delesyia. Lo enfrentarás como parte de las misiones de facción de Contribución a Delesyia, concretamente en la misión Guerrero acorazado. Su tamaño impone, pero una vez que entiendes cómo se mueve el combate se vuelve muy manejable.
Garra de Oso Blanco es un jefe de misión de facción que encontrarás en la Fortaleza de Vat'nholl, en la región de Pailune. Lo enfrentarás dentro de la cadena Sombras de bestias, y no te lo va a poner fácil: es uno de los combates más exigentes que ofrecen las misiones de facción de la zona, así que llega con el inventario lleno de comida y bien equipado antes de intentarlo.
Crussis, el Caminante Sanguíneo es uno de los jefes de facción más peculiares de Pailune. No es un guerrero al uso: es una criatura monstruosa que lleva sembrando el terror entre los viajeros de la región y que la Milicia de Pailune te encargará eliminar. Lo encontrarás activo como parte de la cadena Camino Ensangrentado. La clave para derrotarlo no es solo pegar y aguantar, sino entender la mecánica concreta que esconde el combate, porque sin saberla puedes estar dándole golpes indefinidamente sin progresar.
Karanda es uno de los jefes opcionales más singulares de Crimson Desert y también uno de los que más descoloca a los jugadores la primera vez. La encontrarás en el Nido de Arpías de Pailune como parte de la misión de facción Reina de los Cielos de la Milicia de Pailune. El problema con Karanda es que pasa la mayor parte del combate en el aire, lo que hace que tu espada sea casi inútil durante esas fases. Aquí el arco manda, y la paciencia también.
Blancuerno, Espíritu de las Montañas es sin duda el jefe opcional más exigente de Pailune y uno de los más espectaculares del juego. Esta criatura híbrida entre yeti y reno colosal aguarda en la Zona de descanso de Refugionevado, en la región de Skoghorn, y enfrentarla requiere preparación específica porque tiene tres fases completas con patrones de ataque distintos. Sin la habilidad adecuada contra ella, el combate se convierte en un suplicio. Con ella, en un espectáculo.
El Báculo de Antumbra es el guardián del Sanctuario de la Absolución, en la región de Hernand, y uno de esos jefes que te va a enseñar a jugar a Crimson Desert a las malas si intentas pasártelo demasiado pronto. Lo encontrarás vinculado a la misión de facción de las Brujas para purificar el sanctuario, pero el combate en sí no espera a que estés preparado. Es rápido, agresivo, teleporta constantemente y castiga sin piedad a quien intenta forzar el daño. La clave aquí no es atacar más, sino atacar mejor.
El Guardián Carmesí es una de las antiguas Melenas Grises que cayó en la corrupción tras la caída del clan. Ahora al servicio de Bastier, organiza espectáculos brutales en los que los prisioneros son masacrados. La encontrarás en el Parque de animales de Demeniss como parte de la misión de facción Melena Gris corrupto. Es una luchadora a distancia extremadamente móvil que no para quieta en ningún momento, lo que hace que sea más difícil de pillar que de aguantar. El escudo y el Palmeo de la Fuerza son tus mejores aliados aquí.
Lithus, el Petrificado es un antiguo cuya alma quedó sellada en piedra, y lo encontrarás custodiando la Cantera sur del Dominio de Grace como parte de la misión de facción Gigante de piedra. Es uno de esos jefes que primero desconcierta porque los golpes normales apenas le hacen nada, pero en cuanto entiendes la mecánica clave el combate se vuelve completamente manejable. No es una pelea de daño bruto: es un puzle que hay que resolver mientras te esquiva sus enormes ataques.
Walter Lanford es el hijo adoptivo del Marqués Lanford y el líder de los Bandidos Sangre. Lo encontrarás atrincherado en el Fuerte Espinaguerra, en el Dominio de Alfonso, como parte de la misión de facción Nombre escrito con sangre de la Casa Serkis. Es un combate completamente diferente a los jefes de espada: Walter no se queda quieto ni un momento, usa su escopeta de doble cañón para mantenerte a distancia y llena el campo de batalla de humo y metralla. Sin la estrategia correcta el combate se hace muy cuesta arriba.
Vordis, el Caminarrunas es un colosal constructo de piedra que duerme en el fondo del Lago de Kharonso, en la región de Erudipetra, y que solo puede ser invocado completando el puzle de las piedras barrera. No lo encontrarás merodeando por el mundo: hay que ganárselo. Una vez convocado el combate funciona de forma muy similar a Lithus, porque también tiene un punto débil en la cabeza que hay que arrancar con la Fuerza Axioma para dejarle expuesto. Si ya has pasado por Lithus, este combate te resultará familiar.
Gwen Kraber es la jefa que controla la zona de Fuertecepa, en el área de El Saúco, dentro del Territorio de Hernand. La encontrarás como parte de la misión de facción Cadena del saúco y es uno de esos jefes que parecen sencillos a primera vista pero que tienen dos ataques de lanza tan brutales que pueden liquidarte en muy pocos impactos si no los tienes bien identificados. Controlar su alcance y sus patrones es la clave para salir airoso.
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