
Todavía quedan unos días para el lanzamiento de Saros, pero yo ya he podido completarlo para realizar su análisis (que puedes leer por aquí mismo). Algunas de las preguntas que he recibido estos días van en la misma dirección: ¿es necesario haber jugado antes a Returnal? Ya que se trata del trabajo anterior de Housemarque y Saros, realmente, es una evolución de su concepto, puedo responder. El resumen es que no, no es necesario que juegues a Returnal antes que a Saros... pero hay algunos elementos que debes tener en cuenta.
Para empezar, aunque a simple vista puede conducir a la duda, Saros no es una secuela de Returnal. Ni la historia ni los personajes tienen nada que ver, por lo que son obras completamente independientes. De hecho, aunque comparten su ambigüedad, misterio y ambientación espacial, hasta su tipo de narración es distinta: Returnal es mucho más introspectivo que Saros, que tiene más personajes y diálogos, aunque mantiene ese tono enigmático del que se pueden sacar muchas lecturas posibles.
Así que no, para disfrutar de la historia de Saros de principio a fin, de su universo y de sus personajes, no es necesario en absoluto que hayas jugado antes a Returnal. Son dos obras independientes que, eso sí, demuestran que a nivel de escritura y narración, Housemarque es un estudio a tener en cuenta, sobre todo si te gusta un tipo de narrativa menos convencional dentro del mundo de los videojuegos.
Pero donde Saros sí que demuestra ser una obra que parte de la base de Returnal y la evoluciona, pudiendo considerarse su sucesor espiritual, es en el apartado jugable. Aunque, eso sí, también hay diferencias notorias. La respuesta corta es que no es necesario jugar a Returnal antes que a Saros en este sentido, puesto que el nuevo juego de Housemarque es capaz de explicarse perfectamente. Pero sí tengo una recomendación importante que darte.
De forma personal, sí te recomendaría jugar a Returnal antes que a Saros por dos razones. La primera es que Saros evoluciona el concepto jugable de Returnal, con bastantes diferencias y una apuesta por el minimalismo en muchos de sus aspectos, pero dejándonos una propuesta mucho más pulida y engrasada. ¿Por qué te digo esto? Porque a mí, personalmente, me cuesta mucho volver a jugar a Returnal después de pasar por Saros: su simple mapeado de botones y la ausencia de algunas funciones me resultan extrañas una vez he interiorizado algunos elementos del nuevo juego.
Además, y esto ya por una genuina curiosidad, me parece un ejercicio interesante conocer la obra anterior de Housemarque antes de Saros, para descubrir qué aprendieron de ese camino, qué han cambiado y qué no, y degustar todavía más este nuevo viaje. Así que, en resumen, no es necesario que juegues a Returnal antes que a Saros por ningún motivo... pero, personalmente, sí te lo recomiendo.
NOTICIAS RELACIONADAS