
Microsoft está poniendo patas arriba Xbox. Y por ende, Xbox hace que eso afecte a muchos de sus estudios. Aún no se ha confirmado nada oficialmente, pero se espera que después del 30 de junio se acaben anunciando una ronda de despidos masiva y, lo que es casi peor, el cierre o abandono de varios de sus estudios pequeños. Los que están bajo la lupa son Ninja Theory, Double Fine y Compulsion.
Estos informes sugieren lo que ya gran parte de la comunidad se esperaba, y algo que la propia Xbox ya ha confirmado que haría: un reinicio total de su estrategia en el mercado. No obstante, aquí hay unas aristas tan numerosas como afiladas. El hecho de que esto sea tan doloroso para los estudios pequeños y medianos de la marca gaming de Microsoft se debe a la compra y apuesta por todos ellos hace años. Una confianza depositada que ahora han quitado ellos mismos.
Jason Schreier es uno de los periodistas especializados en la industria del videojuego más conocidos, con un amplio recorrido. Actualmente forma parte del equipo del prestigioso portal Bloomberg. En un vídeo realizado recientemente por él mismo, Schreier comenta todo lo que sabe hasta el momento sobre la situación de Xbox, la cual es bastante aún más profunda de lo que inicialmente ya parecía.
Entre 2018 y 2023, Xbox realizó la compra y adquisición de muchos estudios. Y no solo hablamos de Bethesda o Activision Blizzard, sino sobre todo de estudios AA (es decir, no son indies pero tampoco son AAA). Estudios como los mencionados en peligro: Ninja Theory, Compulsion o Double Fine. El objetivo de estos movimientos era el siguiente, según Schreier: darles libertad creativa y que no se preocupasen por hacer juegos que vendan 10 o más millones de unidades. Y eso es porque Xbox quería engrosar Xbox Game Pass, que era su principal apuesta.
Pero tras estos años, se han dado de bruces con una realidad diferente a la que habían predicho: Xbox Game Pass no ha funcionado tan bien como esperaban, y eso sumado a que los juegos desarrollados por esos estudios no han vendido tanto, han provocado que la rentabilidad sea escasa. Pero esto no es culpa de los estudios, ya que todos ellos hicieron lo que se le pidió: desarrollar lo que querían con total libertad creativa, pues el único objetivo era engrosar el mencionado servicio. La principal estrategia era crear un "Netflix de los videojuegos".
Al no funcionar tan bien, ahora Xbox quiere cambiar la estrategia incluso cuando muchos de sus estudios AA llevan años desarrollando títulos siguiendo la premisa que se les vendió. Durante todos estos años, la inversión de Microsoft ha sido astronómica, y los beneficios mucho menores respecto a las expectativas. Por ello, la propia compañía madre presiona a Xbox para sacar más rentabilidad. Y los afectados son los estudios AA. Lo que quiere la empresa en este nuevo reinicio es juegos comerciales, que hagan dinero y deshacerse de esa libertad creativa que un día les caracterizó, pues eso no les da tanto dinero.
Y el propio Schreier también asegura otro detalle importante: los propios estudios que tienen supuesta libertad creativa no van a hacer un buen juego si están presionados por los de arriba. Entonces es la pescadilla que se muerde la cola. De hecho, una situación así se vivió con Redfall.
Los reportes hablan del cierre o venta de Ninja Theory, Compulsion y Double Fine. Pero Jason Schreier ha hablado de una realidad aún más gris, pues ha citado los próximos movimientos de Xbox como "un baño de sangre". Asegura que son varios los estudios que van a ser cerrados o vendidos (en el caso de que encuentren un comprador), que lo de Ninja Theory y compañía es solo "la punta del iceberg".
Según Schreier, al final del año fiscal, después del 30 de junio, se anunciarán todos estos movimientos, donde también se incluye una oleada de despidos masiva. Cabe mencionar que esto no quiere decir que Xbox se vaya al garete, pero sí que habrá una reestructuración interna brutal y un cambio de estrategia bestial con el objetivo de sacar la mayor rentabilidad posible.
El punto aquí es que el reinicio en Xbox puede ser algo que la compañía necesita, pero los principales afectados son los estudios que hicieron exactamente lo que se les pidió: desarrollar buenos juegos originales y creativos sin obsesionarse con vender millones y millones de unidades. ¿Injusto? Sin duda, lo es. ¿Necesario para la remontada de Xbox como marca? Solo el tiempo lo dirá.
NOTICIAS RELACIONADAS