Análisis Yooka-Laylee

Nintendo Switch PC PlayStation 4 Xbox One
 

Todo tiempo pasado fue mejor, o al menos eso es lo que dice este dicho con el que estarás más o menos de acuerdo en función de lo nostálgico que seas. Las plataformas tuvieron su mejor momento durante la década de los 90 y principios de siglo, pero inevitablemente fueron perdiendo protagonismo con el paso de tiempo. Otros géneros se pusieron de moda en detrimento de este, lo cual es normal: las modas van y vienen. No obstante, en ocasiones una compañía apuesta por arriesgarse haciendo algo que no se corresponde con los estándares habituales. Este es el caso de Yooka-Laylee.

Playtonic surgió de las cenizas del equipo veterano de Rare y quiso comenzar un proyecto que recordase a los juegos que lanzaron antaño. ¿Era esto un ideal destinado a darse contra un muro? Más de uno podía pensarlo, pero la acogida de Project Ukelele —primer nombre que se le dio al juego— en Kickstarter fue más que positiva. Pero una financiación exitosa no basta para que un juego tenga calidad, por lo que hemos decidido comprobar si de verdad es posible recuperar la grandeza de los plataformas en tres dimensiones.

El inicio de una aventura como las de antes

Yooka-Laylee comienza con un argumento bastante simple: es un día tranquilo en el que Yooka, un camaleón, y Laylee, su compañera murciélago, están tumbados sin nada mejor que hacer. Es en ese momento cuando Capital B, un empresario que juega el papel de villano en esta historia, pone en marcha su máquina para aspirar todos los libros cercanos. Su intención es, ni más ni menos, que obtener el Libro Único que da la capacidad a su portador de reescribir el universo. Por azares del destino este increíble ejemplar está en manos de Laylee, que verá como su libro es absorbido hasta la Colmena del Saber, la empresa de Capital B. Allí dentro, el dúo conocerá las propiedades del libro y descubrirá que durante el camino las páginas de su interior se han desperdigado, por lo que su misión será reunirlas para frustrar los planes del antagonista.

Estas páginas, o Pagies como son mejor conocidas, serán la clave para adentrarse en cada Gran Tomo, donde estarán los Bibliomundos. En estos lugares viviremos la gran mayoría de la aventura, aunque eso no evita que la Colmena del Saber tenga más de un secreto guardado para nosotros. Habrá un total de 145 Pagies para recolectar, por lo que habrá que explorarlos muy a fondo si queremos lograr todos los coleccionables, que no son pocos. Cada Bibliomundo es totalmente único y cuenta con una temática propia que va desde una jungla salvaje hasta un elegante casino. A nivel artístico son de una belleza impresionante, rebosando todo tipo de sensaciones a través de colores muy vivos y una banda sonora que acompaña a la perfección en todo momento. Cabe mencionar que cada mundo está diseñado para guiar al jugador al principio, pero a medida que avancemos nos invitará a explorar con más ahínco si queremos lograr todos los objetivos. Al comienzo los Bibliomundos serán algo pequeños, pero podremos ampliarlos por un número determinado de Pagies que se nos indicará. Con estas ampliaciones desbloquearemos nuevas rutas, más contenido y conseguiremos que aparezcan más personajes, con los cuáles tendremos que interactuar si queremos continuar.

Para avanzar en cada escenario contaremos con la aparición varios personajes recurrentes, siendo Trowzer el más destacable de ellos. Esta simpática serpiente nos venderá habilidades cada vez que lleguemos a un mundo a cambio de las plumas que vayamos recogiendo en nuestro recorrido. Entre esas habilidades podemos encontrar algunas como volar y escupir fuego u otras tan dispares como hacernos invisibles o absorber las propiedades de algo que nos comamos. Las habilidades son imaginativas y están muy bien aprovechadas, pudiendo llegar a resolver una misma situación de diferentes maneras según como creamos conveniente solventarla. Es importante saber cómo y cuándo usarlas, ya que su uso hará que se vacíe una barra de energía que complementa nuestra barra de salud. Tener esto presente puede ser la diferencia entre salir airosos de una situación adversa o fracasar y tener que volver a empezar de nuevo. Tanto la barra de salud como la de energía podrán ampliarse mediante potenciadores que encontraremos explorando los espacios más recónditos de cada mundo.

También estará la Dr. Pazz, una científica con forma de pulpo que nos otorgará una transformación en cada mundo y Rextro, un dinosaurio que hace un guiño a los juegos antiguos y que nos invitará a participar en los minijuegos de sus máquinas recreativas, las cuales también estarán disponibles para ser disfrutadas en multijugador local. Estos solo son algunos ejemplos, pero cada Bibliomundo está compuesto por una amplia fauna de NPCs diseñados con un estilo caricaturesco muy propio y que hace a cada uno de ellos únicos y dicharacheros a su manera. Los diálogos y las interacciones con ellos están plagados de humor en casi todo momento, las bromas y las referencias se suceden una detrás de otra, pero esto principalmente se debe también al carácter de nuestro dúo protagonista. Mientras que Yooka es responsable y sensato, Laylee suele mostrarse burlona. Esta contraposición genera muchas situaciones divertidas en las que, a menudo, te acabas preguntando cómo dos seres tan diferentes acabaron siendo buenos amigos.

Todo un desafío para novatos y veteranos

Volviendo a los personajes que viven en los Bibliomundos, estos encuentros acabarán propiciando desafíos o eventos que, una vez que sean completados, nos recompensarán con una Pagie para nuestra colección. No obstante, encontraremos también una gran cantidad de puzles en el escenario que pondrán a prueba nuestra habilidad o nuestro ingenio. La integración de estos acertijos hace que los mundos sean muy rejugables, ya que para resolver algunos necesitaremos habilidades que no estarán disponibles hasta más adelante. Los espacios que anteriormente estaban cerrados se abrirán ante nosotros, descubriendo lugares que no imaginábamos que estaban y demostrando que cada mundo es más grande de lo que parece en primera instancia. Si no queremos perder ningún detalle, tendremos que tener bien abiertos los ojos y sacar nuestro espíritu más aventurero.

Aunque hay algunos desafíos que se repiten y pueden convertirse en algo tedioso, encontraremos una gran variedad de retos que irán desde sencillas tareas hasta complicados planteamientos que requerirán de nuestra concentración y dominio. La curva de dificultad es muy progresiva, por lo que no llega a crear un conflicto para el jugador novato que necesita adaptarse, pero de vez en cuando ofrece un desafío incluso a aquellos más experimentados en el género. Esto se deja ver especialmente en las diferentes versiones de un mismo desafío que encontraremos en cada mundo: a lo largo del juego hay pruebas que son recurrentes y que aumentan su dificultad a medida que vamos avanzando en la historia.

Al principio nos muestran su funcionamiento y permiten que el jugador haga una toma de contacto para después aumentar poco a poco su dificultad. En otros casos, habrá pruebas que directamente tengan un nivel de dificultad notorio. De esta forma evitan que haya un punto de inflexión en el que alguien se pueda frustrar antes de llegar al final, pero al mismo tiempo se establece una exigencia real si queremos lograr reunir las 145 Pagies necesarias para obtener todas.

Un retorno al pasado con vistas al futuro

Algo que siempre ha primado en los juegos de este género es el protagonismo de la jugabilidad frente a la historia, lo cual volvemos a encontrar en este caso. La historia de Yooka-Laylee, como ya mencionamos, es simple: funciona como un mero hilo conductor que justifica las acciones que hacen que el jugador siga adelante. No trata de meter con calzador una historia, deja que el jugador se recree en su jugabilidad dando la sensación de libertad para recorrer cada espacio. Esto termina de culminarse con unos controles muy fluidos que no llegan a ocasionar problemas en ningún momento, aunque en contadas ocasiones puede que la cámara os juegue una mala pasada.

Hay muchos adjetivos para describir a la obra de Playtonic, pero posiblemente el más acertado de ellos sea “divertido“. Las horas pueden pasar volando mientras recorremos cada mundo principalmente por la cantidad ingente de acciones que podemos realizar, ya sea continuando nuestro cometido principal de la búsqueda de Pagies o engrosando la lista del resto de coleccionables, como los Escritores Fantasma que encontraremos en cada escenario o la consecución de desafíos adicionales que nos darán modificadores de gran utilidad para avanzar. Siempre hay un motivo para explorar y tratar de peinar cada palmo del mapa, y lo mejor es que en todos los casos consigue hacerlo de una forma entretenida y dinámica durante las 20 horas aproximadas que os puede durar solo completar la historia principal.

En conclusión, Yooka-Laylee no ha llegado para reinventar el género. Todo lo contrario, trata de inyectarle vida a través de un soplo de aire fresco que funciona de forma simple, pero eficaz. La nostalgia y sus inevitables comparativas con Banjo-Kazooie podían parecer un lastre, pero se beneficia de este sentimiento para crear algo nuevo que gustará a los nuevos jugadores y, al mismo tiempo, hará disfrutar a aquellos que 20 años atrás se divertían con los títulos de Nintendo 64. Se mira en el espejo del pasado, pero en todo momento lo hace con vistas al futuro. Es un título ambicioso y busca hacerse un hueco propio que se ha ganado a pulso.

Playtonic ha conseguido reunir lo mejor de los títulos pasados de Rare para traernos una nueva experiencia que podremos disfrutar a partir del 11 de abril en PC, PlayStation 4 y Xbox One, aunque más adelante también tendrá su propio lanzamiento en Nintendo Switch. Solo nos queda decir que, si eres un amante de las plataformas en tres dimensiones, Yooka-Laylee es uno de los imprescindibles de este año. Esta pareja ha venido para quedarse y conquistar al plataformero que llevamos dentro.


Positivo

  • Los controles son sencillos y las habilidades aportan una gran diversidad
  • A nivel artístico es sobresaliente
  • Rebosa humor y diversión en todo momento
  • Lograr todos los objetivos requiere de muchas horas
  • Conserva la esencia de los antiguos plataformas en tres dimensiones

Negativo

  • Escasea la variedad en los enemigos básicos
  • Aunque no es habitual, la cámara puede dar problemas
9

Increíble

Política de puntuación

Diego Retuerta
Estudiante de Periodismo y profundo amante de los videojuegos. En mis ratos libres suelo tener un mando o un balón de voleibol. Todo empezó cuando de pequeño aspiré a ser Maestro Pokémon y actualmente me encuentro en un bucle farmeando experiencia.
 
X