Desvelamos qué nos espera en el multijugador de For Honor

For Honor

PC PlayStation 4 Xbox One
9

Increíble

Desvelamos qué nos espera en el multijugador de For Honor

Esto es lo que podemos esperar de uno de los juegos más deseados de 2017

Desvelamos qué nos espera en el multijugador de For Honor
 

A For Honor probablemente le sobren las presentaciones, y es que esta nueva gran apuesta de Ubisoft ha llamado la atención de muchos fans de la industria desde el momento en el que, acompañado de una música épica, se presentaba al público en la edición de 2015 del E3 como uno de los platos fuertes de la conferencia de la compañía gala. Un apartado visual muy potente, escenarios espectaculares y sangrientas peleas entre vikingos, samuráis y caballeros son las principales bazas de este juego que destila acción por todos lados.

Sin embargo, a pesar de la buena pinta que a muchos nos tiene lo nuevo de Ubisoft, aún son muchas las incógnitas que guarda; y precisamente hoy venimos a tratar de dar respuesta a algunas de ellas. Recientemente ha estado teniendo lugar una fase de pruebas cerrada, gracias a la cual hemos podido probar a fondo el modo multijugador del título, y desde Areajugones queremos contaros nuestras impresiones para que sepáis qué nos espera en el multijugador de For Honor.

Una guerra permanente

En esta beta cerrada hemos podido probar por primera vez cómo funcionará el mundo online de For Honor y cómo nosotros, siendo integrantes de una de las tres facciones del juego, lucharemos contra las demás de una forma competitiva, pero que no nos obligue a entrar en un modo de juego concreto. El modo multijugador de For Honor está establecido como un gran mapa con tres territorios diferentes, dominado cada uno de ellos por una de las facciones (vikingos, samuráis o caballeros); y en cada zona en la que confluyen los territorios de dos facciones se sitúa un modo de juego distinto (para esta beta hemos podido probar las batallas 1v1 y 2v2 y el modo dominio 4v4). Cuando entramos a uno de estos modos, realmente estamos combatiendo en ese frente de batalla por la facción que hayamos seleccionado al comienzo del juego.

Es así como, mientras jugamos al modo seleccionado, combatimos en este mapa, en el que todo el mundo participa, por nuestra facción predilecta. Al acabar cada partida recibimos ciertas recompensas basadas en nuestro desempeño, entre las que se encuentran unos puntos que podremos invertir en atacar el territorio enemigo o defender el propio, siempre dentro del frente (o lo que es lo mismo, modo de juego) en el que hemos luchado. Cada cierto tiempo, las fronteras se actualizarán, permitiendo que las zonas en las que nuestra facción tiene más puntos que las rivales sean conquistadas y viceversa, cambiando de esta forma el mapa en el que jugamos y permitiendo una auténtica guerra de facciones constante. Por supuesto, los cambios no serán permanentes sino que el sistema funcionará por temporadas, reseteando el mapa cada un cierto intervalo de tiempo.

Pero lo importante es, ¿esto es una excusa barata para hacer una supuesta guerra o realmente nos incita a jugar? La respuesta no es ni una opción ni la otra, sino un camino intermedio. Por una parte, cada uno juega al modo que más le gusta, sin pensar demasiado en qué es lo que cada facción necesita, dejando muy en segundo plano todo este trabajado sistema que simula una guerra. Sin embargo, por otra parte, todo el tema de estar luchando contra los rivales fomenta la cooperación y, aunque no nos demos cuenta, al acabar las partidas estaremos buscando rápidamente dónde son más necesarios nuestros puntos para atacar o defender. Por el momento, poco más hemos podido ver que algunas variaciones en el mapa pero, desde luego, el sistema de la guerra de facciones es realmente interesante y algo muy a tener en cuenta para el futuro.

En cuanto a los modos de juego que hemos podido disfrutar en esta beta, no hay demasiado que comentar. Los modos batalla, tanto 1v1 como 2v2 son partidas al mejor de cinco rondas (sin respawn en ellas) en las que simplemente tenemos que eliminar al rival en escenarios bastante pequeños, pero que tienen bastantes zonas en las que adquirir ventaja si se sabe aprovechar. El modo dominio, por su parte, ha resultado ser el más interesante ya que propone partidas 4v4 en las que conquistar tres zonas en mapas más grandes para sumar más puntos que el equipo rival (cada zona controlada te suma puntos por segundo, como si de tickets de Battlefield se tratara). El equipo que alcanza los 1000 puntos deja a los rivales sin respawn y, cuando estos acaben por morir, finaliza la partida. Por supuesto, si el equipo sin respawns recupera zonas, resta puntos a los rivales y alcanza la puntuación necesaria, puede darle la vuelta a la partida. Pero el toque más original de este modo es la inclusión de soldados débiles (como minions) dominados por la IA que salen en oleadas al centro del mapa y permiten diferentes estrategias como pushear apoyándote en ellos o utilizarlos como distracción para acabar fácilmente con los héroes rivales.

Un combate muy técnico

Independientemente del modo de juego que elijamos, al final la clave de la victoria suele residir en el combate que, en definitiva, es en lo que For Honor se basa. Para las diferentes partidas podemos escoger a cualquier héroe que hayamos desbloqueado (independientemente de la facción para la que luchemos, tenemos la opción de jugar como samuráis, vikingos o caballeros) y será importante conocer las estadísticas y habilidades de nuestro personaje. Cada uno de los héroes que hemos podido probar tiene características propias que lo hacen distinto del resto, variando su velocidad, daño, capacidad de bloqueo, agilidad, etcétera. Pero esto no es todo, ya que los héroes poseen habilidades propias que podemos activar en ciertos momentos del combate y que proporcionan ventajas cruciales sobre el rival.

A la hora de combatir, For Honor exige mucho del jugador. Por un lado podemos, o no, estar en posición de bloqueo (se fija al rival y es lo más normal a la hora de luchar); esta posición tiene a su vez otras tres “subposiciones” que permiten bloquear los golpes desde arriba, derecha e izquierda y entre las que alternamos simplemente con el joystick derecho; y hacerlo rápido es crucial a la hora de parar los ataques del rival. Sin embargo, bloquear sin más los ataques no siempre es lo mejor, ya que hay ciertos golpes ultrapesados en los que esto ni siquiera surtirá efecto, por lo que tendremos que acostumbrarnos a esquivar en el momento exacto para contraatacar con rapidez o realizar un parry en el momento preciso para dejar al rival desequilibrado. Por supuesto, todos los personajes pueden esquivar y realizar parrys, pero tendremos que tener en cuenta las características del héroe que manejamos para hacerlo con efectividad; por ejemplo, un personaje rápido y ligero con poca defensa debería tratar de esquivar para lanzar contraataques rápidos, mientras que el parry es mejor opción para uno pesado.

En cuanto a los ataques, de nuevo tendremos que utilizar el joystick derecho para decidir por dónde lanzar nuestra arma. Podemos realizar dos tipos de ataques distintos: ligero y pesado, y combinarlos de distintas formas para encadenar combos que hagan aún más daño a nuestro rival. Además, cuando el golpe decisivo es uno fuerte, podemos realizar una espectacular ejecución con la que se nos recupera salud. También hay que estar muy atento a los desequilibrios que podemos causar cuando nuestro rival está bloqueando, y que son un remedio muy eficaz contra los jugadores ultradefensivos. ¡Todo un acierto por parte de Ubisoft! Por otro lado, además de matar, podemos revivir a nuestros compañeros caídos en combate, cosa que será crucial en los desenlaces de las peleas.

En resumen, con todos estos ingredientes sobre la mesa For Honor prepara una receta exquisita para su combate, que es el núcleo del videojuego. Es un sistema relativamente simple, que permitirá a todos los jugadores nuevos entrar sin problema y disfrutar matando a unos cuantos rivales; pero tiene suficiente profundidad para permitir a los más exigentes desarrollar técnicas con las que causar auténticas masacres y tener duelos de profesionales con otros de su mismo nivel. Ubisoft ha hecho un muy buen trabajo es este aspecto, ya que ha sido capaz de separarse de la competencia ofreciendo un sistema de combate divertido y relativamente sencillo, pero premiando la habilidad y no el azar. Lo cierto es que, para nosotros, ha resultado una sorpresa muy grata.

Mucha personalización

En cuanto al sistema de progresión, hemos podido ver que nuestros héroes evolucionan por separado. Al acabar cada partida, recibimos diferentes recompensas de experiencia, dinero del juego y equipamiento, funcionando cada una de estas cosas de forma diferente. El dinero que adquirimos se vincula a nosotros como jugadores, pero tanto la experiencia como el equipamiento son exclusivos del personaje que hayamos usado en la partida. Cada uno de los héroes sube de nivel de forma autónoma, desbloqueando así mejoras exclusivas de sus habilidades; y tiene un “inventario” propio (más tarde hablaremos de la personalización y lo entenderéis perfectamente). Sin embargo, cada pieza de equipamiento obtenida se puede desmantelar para adquirir materiales. Estos materiales pasan del héroe en concreto a la facción (cada facción tiene sus propios materiales) y podemos utilizarlos para mejorar otras piezas de equipamiento.

Pero una de las mayores y mejores sorpresas que nos hemos encontrado ha sido la personalización. Por una parte, podemos cambiar visualmente mucho a nuestros héroes, modificando los colores, patrones, texturas y detalles de sus armas y armaduras e incluso las animaciones de nuestras ejecuciones. Pero, por otro lado, la personalización afecta también a las estadísticas de cada personaje, premiando a los que dediquen mucho tiempo al juego con héroes más poderosos. Con las piezas de equipamiento de las que os hablábamos más arriba podemos fortalecer cada parte de las armaduras y armas de nuestros héroes, las cuales mejoran o empeoran ciertos aspectos y, además, proporcionan también un cambio visual. Además, el hecho de poder sacrificar las piezas que no queremos para obtener materiales y mejorar las que sí nos interesan, añade una recompensa a la personalización y permite crear un héroe aún más adecuado a nuestro gusto.

Por supuesto, esto puede tener una cara oscura, ya que puede que los jugadores que más horas le dediquen consigan héroes realmente poderosos que sean prácticamente inaccesibles para usuarios con personajes más modestos. Así, el premio a la habilidad que tanto nos ha gustado y del que os hablábamos en el apartado de combate, pasaría a ser simplemente un premio al usuario con mejor equipamiento, dejando una sensación de injusticia que ojalá no veamos.

Conclusiones

En definitiva, podemos ver a leguas que Ubisoft ha apostado muy fuerte por For Honor y sabe perfectamente dónde centrar sus esfuerzos. A falta de jugar el prometedor modo campaña, ya podemos decir que el multijugador se antoja como uno de los mejores de 2017. El maravilloso sistema de combate, apto para recién llegados y para expertos al mismo tiempo, hace de cada pelea algo realmente exigente y divertido. Con los diferentes modos de juego (sobre todo con el dominio 4v4) se da una buena variedad que evita que el juego se nos antoje repetitivo demasiado rápido. Y si a todo esto le sumamos un buen sistema de progresión y una personalización muy profunda, tenemos uno de los modos online más prometedores de todo el año sin ninguna duda.

Por supuesto, aunque el juego luce genial visualmente, aún quedan unas semanas para su llegada al mercado, y eso se nota en que, a pesar de ser una beta cerrada, los problemas con los servidores y bloqueos en ciertas pantallas de carga no eran extraños a lo largo de nuestras partidas. Esperemos que desde Ubisoft puedan corregir todo esto a tiempo para su lanzamiento, pues For Honor apunta muy alto y no sería justo que fallos de este tipo fueran los que acapararan la atención durante el lanzamiento.

Nada más podemos hacer ahora que esperar hasta el 14 de febrero, fecha en la que For Honor llega a PC, PlayStation 4 y Xbox One. Por nuestra parte, esta beta nos ha convencido mucho del potencial del juego; ¿qué pensáis vosotros, jugones?


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