NiOh

Nioh

PC PlayStation 4
8.7

Muy bueno

10 Sencillos consejos para facilitar el paso por Nioh

Cómo sobrevivir en un mundo custodiado por demonios

NiOh
 

Nioh, uno de los exclusivos de PlayStation 4 más interesantes de los que vamos a poder ver a lo largo de este año, ha visto la luz hace relativamente poco. Es un título que claramente bebe de otros con gran éxito como la saga Souls, aunque quizá su pariente más cercano no sea otro que Bloodborne, dadas las similitudes en su ágil estilo de combate. Sin embargo, a pesar de sentar sus bases en los mencionados títulos, Nioh posee sus propias peculiaridades, las cuales pueden ser más complejas de lo que pueda apreciarse a primera vista.

Un trabajado sistema de armas y armaduras, así como misteriosos enemigos con los que poder interaccionar, son algunas de las novedades que Nioh aporta sobre sus Musas, y en vistas de que en un primer contacto algunos de sus aspectos pueden ser un tanto complejos, os presentamos un seguido de consejos que pueden ayudaros a agilizar vuestra adaptación a uno de los títulos más prometedores de este 2017.

Sé cauteloso

Si bien esto no es ninguna novedad sobre Souls y Bloodborne, en Nioh hay tanta razón o más para seguir teniendo un extra de cuidado a la hora de escoger tanto nuestra agresividad como el camino que tomamos por cada mapa, pues al igual que en los títulos desarrolados por FromSoftware, en Nioh nuestra codicia nos supondrá tanto la pérdida de Amrita (experiencia) como la desvinculación con nuestro espíritu guardían cada vez que seamos derrotados. Sin embargo, si volvemos al punto en el que fuimos inicialmente derrotados, podremos recuperar todo aquello que hayamos perdido. Aunqe hay una forma mucho más sencilla de recuperar tanto nuestra Amrita como a nuestro espíritu guardián, lo que nos lleva al siguiente punto.

La Vela del Invocador

Tal y como se ha mencionado, si morimos en Nioh perderemos tanto nuestros puntos de experiencia acumulados (Amrita), así como el vínculo creado con nuestro espíritu guardián. Sin embargo, hay una forma de recuperar todo esto sin tener que pasar por el riesgo de llegar a perder de forma definitiva toda nuestra Amrita (si morimos de forma consecutiva, desaparecerá), y esa es mendiante la Vela del Invocador. Este extraño objeto, con un bajo drop rate por parte de los enemigos, nos permite recuperar todo aquello que hayamos perdido tras haber sido derrotados mediante su utilización. La Vela del Invocador no es un objeto fácil de conseguir, y dada su rareza, hay que pensar bien cuál es el momento adecuado para recuperarnos de una muerte.

Aunque la Vela del Invocador es sin duda uno de los objetos más útiles de todo el juego, no es el único. ¿Qué ocurre si tras subir múltiples niveles, de repente nos damos cuenta de que el camino que hemos escogido no nos acaba de gustar? El único inconveniente será el tener que ahorrar un poco, pero esto es mejor discutirlo en el próximo punto.

El Libro de la Reencarnación

Este objeto, al igual que la Vela del Invocador, es considerablemente difícil de conseguir, y la mayoría de las veces requerirá que entreguemos algún tipo de pago a cambio. Pero, ¿cuál es su función? La idea principal es que nos permite resetear a nuestro personaje, recuperar toda la Amrita invertida y explorar nuevas formas de mejorar a nuestro querido William. Dada la gran variedad de armas y estilos de combate, es probable que no encontremos nuestro estilo a la primera, y el Libro de la Reencarnación es una muy buena forma de probar nuevas sendas. Para hacernos con él, la forma más directa es acudir a la herrería y comprarlo, por un precio inicial de 10.000 monedas, sin embargo, este precio irá escalando cada vez que compremos un nuevo Libro de la Reencarnación.

Hagas lo que hagas, no vendas tu equipo

En Nioh vamos a encontrar una increíble cantidad de equipo a lo largo de nuestro viaje: katanas, martillos, arcos, cañones de una mano, cascos, guanteletes, armaduras… un largo etcétera de equipamiento que, a pesar de no poder servirnos lo más mínimo de forma inmediata, puede ser la base de un gran porvenir.

Si en lugar de intentar deshacernos de estos objetos vendiéndolos en la herrería (la cual no cuenta con precios demasiados atractivos, tanto para compra como para venta), los desmontamos para conseguir materiales, podremos terminar por construir un increíble equipo con grandes efectos de estado que nos proporcionarán importantes ventajas. Sin embargo, ¿qué desmontar, y qué no desmontar? Este punto nos lleva al siguiente.

La rareza del equipo

El equipo en Nioh sigue un sistema de clases bastante tradicional, sin nada realmente complicado. La típica escala por colores que se distribuye de la siguiente manera:

  • Blanco: Común
  • Amarillo: Especial
  • Azul: Raro
  • Lila: Muy raro

A mayor rareza del equipo, más y mejores efectos de estado lograremos conseguir, por lo que nuestro objetivo en última instancia debería ser contar con equipamiento lila al completo. Para ello es muy importante el punto anterior, no vender el equipo repetido y desmontarlo para poder tener mayor probabilidad de forjar un objeto de muy alta rareza (a pesar de que todos los materiales empleados a la hora de forjar sean lilas, ello no nos garantiza que el resultado final sea de la misma categoría).

Lógicamente, en los primeros compases de la historia nos interesa tener el equipo con mayores valores tanto ofensivos como defensivos para sentirnos más cómodos ante el reto, pero una vez nos encontremos cómodos en el tenebroso mundo de Nioh, la mejor opción sin duda es la de conseguir todo un equipamiento lila al completo, y mejorar este mediante la opción de “Combinar Alma”.

Experimenta, encuéntrate a ti mismo

Si algo debe encantarnos de Nioh, es el increíble abanico de posibilidades que ofrece a sus usuarios. Dicho de otra forma, es prácticamente imposible no encontrar un estilo de lucha que se adapte a cada uno de sus jugadores. Con 3 estilos de combate diferentes, una ingente cantidad de armas y un inventario rápido que nos permite acceso a gran cantidad de objetos, siendo muchos de ellos de uso en combate, lo mejor que podemos hacer es probar, probar y probar hasta encontrar ese estilo que mejor encaje con nuestra jugabilidad. Nioh nos ha bendecido con un enorme arsenal a usar sobre nuestros enemigos, y qué menos que exprimirlo en todo su potencial.

Desafía a las apariciones

Siguiendo la línea del punto anterior, obviamente para poder experimentar necesitamos un buen y variado equipo que nos permita sentir el estilo que estamos empleando. Es por ello que no debemos tener miedo a las apariciones (esa especie de tumbas que representa los personajes caídos de otros usuarios), pues si invocamos a una de éstas, y la derrotamos, las recompensas pueden ser muy atractivas. Si no queremos jugar con riesgos innecesarios, lo más inteligente es invocar a aquellas apariciones que se encuentren cerca de un santuario que nos permita recuperarnos fácilmente en caso de que hayamos sido heridos. En relación al punto de la rareza del equipo, siempre nos interesará marcarnos como objetivos aquellas apariciones que destaquen por poseer equipaciones lilas.

Repite las misiones, cuantas más veces, mejor

Una vez completada una misión, lógicamente tenemos la opción de progresar, ya sea mediante una nueva misión secundaria, o siguiendo la trama principal. Sin embargo, hay una tercera opción que puede ayudarnos a hacer de nuestro paso por el mundo de Nioh algo mucho más llevadero, y consiste en repetir misiones una vez las hayamos completado.

Una forma realmente entretenida de repetir dichas misiones es hacerlo de forma cooperativa con otro usuario online (para hacerlo hay que acceder a “Puerta Torii”, seguido de “Reino de los Yokai”), lo que además, lógicamente, nos hace la vida muchísimo más fácil a la hora de explorar hasta el último rincón de la zona en la que nos encontramos. Repetir una misión que ya hayamos completado es una forma de ganar Amrita, dinero y equipamiento extra, afrontando así los siguientes retos mucho mejor preparados (y no se pierde tanto tiempo, hay que ser pacientes).

No te separes de tu compañero online

Cuando entremos en el modo cooperativo, podremos observar que, además de la barra de vida de nuestro compañero, también ha aprecido una extraña barra azul de dimensiones notablemente superiores. Esta barra es extremadamente importante, pues de vaciarse, supondría el fracaso de la misión. Cada vez que uno de los dos usuarios muera (si mueren ambos a la vez, es fracaso directo) una pequeña porción de esa barra será consumida hasta que el usuario sea revivido. Así pues, ¿por qué es importante el no separarnos de nuestro compañero? Básicamente porque un usuario puede revivir al otro, y contra menos tiempo deje pasar desde la muerte del otro usuario, hasta ayudar a este a volver a la vida, menos barra cooperativa será consumida. De esta forma, si cada usuario va por su cuenta, cuando uno de los dos muera, la barra consumida será mucho mayor de lo que podría haber sido.

Las paredes tienen ojos, y no son para ser golpeados

En ciertas zonas de los mapas podremos observar cómo algunas paredes tienen ojos, pudiendo variar estos de color. Estos ojos no son otra cosa que una parte de un Nurikabe, un tipo de demonio que, asimilando la forma de una pared, bloquea el paso hacia una interesante recompensa o un atajo por el que continuar nuestro camino. Si nos fijamos en el color de los ojos del Nurikabe, y realizamos un gesto acorde con el color de los mismos, el Nurikabe nos permitirá pasar sin ningún problema. Esto es algo que el propio juego explica en la tercera misión principal, pero previo a esto nos encontramos con múltiples Nurikabe, y las consecuencias de desconocer el cómo acercanos a ellos, puede resultar en situaciones catastróficas.


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