Análisis Nioh

PlayStation 4
 

Hoy en Areajugones os traemos uno de los análisis más esperados de este comienzo de 2017. Team Ninja y Koei Tecmo se han aliado para crear uno de los aspirantes a RPG de acción del año, Nioh. Este juego exclusivo de PlayStation 4 ha logrado atraer la atención de todos aquellos que buscan un verdadero reto en el mundo de los videojuegos. Hay mucho escepticismo que le rodea debido a una primera demo que no acabó de convencer mucho a los jugadores. ¿Conseguirá Nioh su propósito y se asentará como uno de los exclusivos vitales de la consola de Sony?

Historia – La Tierra y el Infierno

El protagonista de esta historia es William, un guerrero occidental que tras ser capturado en Inglaterra en el siglo XVII debe ir unas misteriosas tierras de Japón para evitar que una poderosa fuerza oscura se haga con un poder oculto. Este poder oculto en Japón se trata de la amrita, que en grandes cantidades puede dotar de oscuras habilidades a su portador y desatar la ira sobre los enemigos. Al llegar a las tierras de Japón, descubriremos que no sólo la población se ha vuelto agresiva, sino que además nos encontramos cara a cara con unos demonios japoneses llamados “yokai“. Estas criaturas han llegado de los infiernos para desatar el caos en la Tierra y acabar con los humanos en una guerra que se prevee inminente. En nuestras manos está encontrar el poder para acabar de una vez por todas con estas bestias que asolan el lugar.

La historia de Nioh tendrá al jugador enganchado de la pantalla durante muchísimas horas, aunque por supuesto dependerá de la habilidad de cada uno para poder superar las zonas y jefes finales. De todas maneras, un mínimo de 45 horas está garantizado si vamos únicamente a por las misiones principales y tenemos un índice de éxito alto en ellas. La historia de distribuye en mapas de distintas regiones de Japón, donde escogeremos entre misiones principales o misiones secundarias, donde conseguiremos equipo nuevo y objetos que nos ayudarán a afrontar los retos. Este es uno de los aspectos en los que más se desaprovecha Nioh, ya que al terminar una misión y derrotar a un jefe, te saca directamente del mundo y te lleva a un mapa. No hay nada que saque más de la experiencia al jugador que teletranportarle de una oscura ciudad costera a un mapa y que ahí elijas qué hacer. Hubiera sido mejor una conexión lógica y continuada entre lugares con opciones a misiones secundarias, ya que esta fórmula del mapa no le hace mucho bien a la increíble ambientación del juego.

Nioh muestra la cultura japonesa del siglo XVII en todo su esplendor: creencias, espíritus, demonios, cosas sobrenaturales, samuráis… Todo esto da lugar a una recreación muy fiel de la estética para el protagonista y los enemigos. Sin duda alguna, cabe destacar el maravilloso aspecto de las armaduras que tenemos disponibles para personalizar a nuestro protagonista. Una gran variedad de indumentarias para todos los gustos y con muchas posibilidades. Los que no estén muy acostumbrados a la cultura japonesa se sorprenderán con algunas cosas de la historia que pueden sacar al jugador de la partida por lo raras que resultan. Bien es cierto que el intercambio de cultura Oriental y Occidental puede chocar a veces en este tipo de juegos, pero es una historia muy disfrutable.

Jugabilidad – Frenetismo y exigencia

El punto central de Nioh y en lo que más destaca sin ninguna duda es su jugabilidad. Las influencias de este juego se pueden ver claramente en títulos como Ninja Gaiden, de la misma desarrolladora, y Bloodborne. Se mezcla una tendencia a ser muy agresivo y rápido en el combate con un uso cauteloso del “Ki” o energía. El sistema de recuperación de Ki puede ser más rápido si aprendemos la mecánica de recuperarlo en el momento justo con un Pulso de Ki, lo cual es un incentivo para poder ser rápidos y no tener siempre el Ki bajo. A medida que usemos las armas, ganaremos puntos que podremos utilizar en el árbol de habilidades del personaje y aprender nuevas técnicas para todas las armas y ser más letales con ellas. Un punto negativo es que parece que el juego quiere que nos dediquemos a la katana, ya que cuenta con una rama de habilidades bastante más amplia que la del resto de armas, por lo que siempre tendrá que ser una opción a tener en cuenta.

Una pregunta que todo el mundo se hace: ¿Es díficil Nioh? Nioh no es difícil, es exigente. Este juego no tiene que ser una dificultad para los iniciados, ya que generalmente las zonas y niveles son sencillos y basta con ser prudente para no morir. El verdadero reto llega con los jefes finales, donde de verdad se pone a prueba nuestro manejo con las armas. Estos duelos servirán para adecuarnos a las mecánicas de esquivar, correr y las distintas posiciones de ataque con sus respectivos movimientos. Algunos de estos jefes tendrán forma humana y con algunos tendremos que utilizar estrategias o ventajas que nos proporciona el terreno, ya que cara a cara muchos de ellos nos destrozarán en un instante. Nioh además incita a la exploración con un buen diseño de niveles que nos insta a encontrar unos atajos muy bien logrados para volver al altar o punto de control. Explorando las distintas zonas, encontraremos mejor equipo y nos facilitará la zona por si morimos. Sin embargo, la IA tiene algunos pequeños fallos cuando se trata del entorno, como meterse voluntariamente en zonas de fuego, por lo que esperemos que eso se parchee pronto. Si la historia normal parece sencilla para el jugador, están las misiones del Ocaso, unos niveles con nuevos enemigos mucho más fuertes que de costumbre y que son un reto para los más veteranos.

La interfaz del juego puede pecar de sencilla al incluir un minimapa que te avisa de cuándo te han visto los enemigos y la energía que tienen, pero ambas tienen una buena razón de estar ahí. El minimapa sólo muestra la localización del objetivo y de los altares, pero no caminos, por lo que tendremos que averiguar por nuestra cuenta cómo llegar a cada sitio. El Ki del enemigo es vital para la jugabilidad de Nioh, ya que podremos usarlo para romper su guardia y saber cuándo atacar en el momento perfecto. Otra mecánica sobresaliente de Nioh es el sistema de invocaciones a espectros, que pueden ser del juego o de otros jugadores online que han muerto en una zona específica. Su tumba nos muestra el equipo del espectro y si le invocamos para que lo maneje la IA y le vencemos, podremos conseguir una parte de su equipo. Es una idea excelente para conseguir equipo y armas especiales para avanzar en la historia y una buena manera de entrenar para la llegada del PvP. Respecto al modo online, podemos cooperar con otros jugadores que necesiten ayuda en una misión en particular o echar una mano a nuestros amigos si ponemos una palabra clave en la búsqueda.

En el mapa general de las regiones podemos acceder al herrero y ahí mejorar las armas o fabricarlas. Este sistema peca de ser demasiado complicado y de no tener una mejora de armas propiamente dicha. Para poder mejorar un arma hay que combinarla con otra y dará un resultado distinto, lo cual resulta algo tedioso a veces. Sin embargo, la creación de armas y armaduras es curiosa, ya que dependiendo de la rareza de los materiales usados tendrá un nivel y características distintos. Sin embargo, si el jugador tiende a hacer las misiones secundarias y a explorar los mapas puede encontrar buen equipo de manera relativamente sencilla.

Diseño – Un modelo para muchos

Nioh se estrena en PlayStation 4 con una funcionalidad muy útil y que muchos jugadores esperaban en las consolas: el poder elegir si priorizar entre la tasa de frames o la resolución del juego. Es algo triste que haya que priorizar y no se pueda mover el juego de manera totalmente óptima en una PlayStation 4, pero por lo menos se tiene en cuenta las preferencias del jugador. En este caso, el juego se analizó en su versión de modo de acción, es decir, con la tasa de imagenes fija a 60fps sacrificando algo de resolución. Sin embargo, el juego luce muy bien y es muy importante tener una tasa estable para poder jugar de manera fluida. Sigue habiendo alguna caida de frames en zonas muy grandes, pero solo son cosas puntuales y efímeras. Esto podría sentar una base para los juegos de consola y hacer que ofrezcan la elección de sobre qué quiere priorizar el jugador en los títulos.

El diseño de niveles y de personajes es sencillamente impresionante. Team Ninja y Koei Tecmo han creado un mundo basándose en la cultura japonesa antigua y han conseguido plasmar una Japón invadida por demonios y criaturas sobrenaturales. El diseño de jefes es muy original y en muchas casos muestra como la figura que parece más inocente resulta ser la más aterradora. Las armas y armaduras también lucen preciosas y el juego garantiza que estemos horas y horas probando combinaciones de atuendo para ver sus características y lo bien que le queda a nuestro personaje. La banda sonora transmite esa sensación del Japón feudal e introduce una sensación de tranquilad y tensión en ciertos momentos al jugador.

Conclusión – Candidato a RPG de acción del año

El 2017 acaba de empezar, pero de qué manera ha empezado. Nioh comenzó con una demo que dejó algo fríos a los que lo esperaban con ansias, pero tras varios cambios realizados y mucho empeño, se ha posicionado como uno de los mejores RPG de acción que llegará este año. A pesar de su mapa, cambio de niveles y una historia que flaquea a veces, Nioh presenta un sistema de combate excelente y digno de los mejores juegos de acción. Frenético, hermoso y vibrante. Si los juegos de este estilo te han gustado, Nioh hará que lo ames aún más.


Positivo

  • Excelente sistema de combate
  • Habilidades y posiciones para todas las armas
  • Diseño de niveles y jefes
  • "Fashion Nioh": Armaduras espectaculares
  • El sistema de invocaciones y sus recompensas
  • Jefes exigentes
  • Ambientación japonesa muy fiel

Negativo

  • El mapa de la historia te saca de la ambientación
  • La IA necesita pulirse en ciertos aspectos
  • Alguna bajada de frames
  • Sistema de mejoras de armas algo confuso
8.7

Muy bueno

Política de puntuación

Chosen Undead, Ashen One & Vileblood Hunter. Amante de los videojuegos y sobre todo de aquellos que suponen todo un reto.