Crítica – Arde Madrid es un cóctel explosivo que retrata una España desconocida

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Crítica – Arde Madrid es un cóctel explosivo que retrata una España desconocida
 

“Arde Madrid” es el estreno de la temporada: es cierto que otras series como “Gigantes”, la segunda temporada de “Estoy Vivo” o “Élite” han logrado atrapar al público pero la serie creada por Paco León y Anna R. Costa ha llegado para imponer su propio estilo: rodada íntegramente en blanco y negro, con una mezcla de erotismo, comedia negra y drama, “Arde Madrid” tiene mucho en común con la filmografía del director sevillano: su personalidad se puede apreciar en cada plano de la ficción de Movistar+.

Es por ello que lo mejor que podemos decir de ella es que es una serie de autor; una serie que se ganará muchos adeptos pero también muchos seguidores y que, lejos de que Paco León se haya decidido acomodar, ha permitido al andaluz remarcarse como uno de los directores con un futuro más prometedor en la industria cinematográfica en España. ¿Pero cuál es el principal pilar de “Arde Madrid” además de su potente estética, de la que hablaremos hacia el final de la crítica, o de su director?

Los actores: todos están maravillosos. Pocas veces se ha visto un reparto tan bien dirigido (quizás “Fariña” en los últimos tiempos) en una serie tan compleja: y es que la mezcla de estilos (comedia negra, drama y erotismo) no es nada fácil de llevar por un intérprete; sumémosle además que la serie narra una historia basada en hechos reales. Un pasaje de nuestra historia que tiene a Ava Gardner como protagonista. Es más, la actriz, que se encuentra en uno de los mejores momentos de su carrera, tendrá que lidiar con una de sus películas más famosas: “55 días en Pekín“, producción protagonizada junto a Charlton Heston que en la serie será problemática porque el productor de la misma no cae bien a Gardner.

Es cierto que la actriz que da vida a Gardner, si bien mantiene un buen nivel interpretativo, podría haber aprovechado más su personaje. La locura que caracterizó al personaje real durante esta etapa de su vida se ve reflejada fielmente pero, en algunos momentos, creemos que la dualidad de personalidad de Gardner se ha desaprovechado mucho. En cambio, quién si está inmensa es Inma Cuesta: cada vez tenemos más claro que es una de las mejores actrices del panorama español, algo que yo reafirmé personalmente cuando vi “La Novia” y que sigo manteniendo tras ver “Arde Madrid“.

Su personaje, una mujer bastante amargada fiel creyente de las ideas franquistas debe espiar a una actriz que podría mantener relaciones con comunistas; una espía que no sabe espiar, hay que decir, y que se ve acompañada de un marido falso que le acompañará en su propio despertar sexual. Un Paco León que si bien a veces nos recuerda a otros personajes suyos como El Luisma, sigue brindánonos momentos maravillosos.

Como hemos apuntado al inicio de la crítica, la elección por parte de los creadores de grabar la serie en blanco y negro es todo un acierto: nunca antes se había hecho una serie española con esta técnica (hablando en la televisión actual). Y no se ha hecho solo con tintes estéticos, puesto que la ambientación de los años 60 casa perfectamente con la ausencia de color. Por último, hay que apuntar que la banda sonora de la serie (atención a la escena con el tema de Rosalía cantando en el capítulo 5) y la cabecera son toda una declaración de intenciones de un director, Paco León, que cada vez más se erige como uno de los más importantes de nuestro país.


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