Crítica del episodio 13 de Mob Psycho 100 II: Supernova de sentimientos

Un desenlace por todo lo alto

mob psycho 100 II
 

El día más, y a la vez menos esperado de “Mob Psycho 100 II” ha llegado: se cierra la temporada con el episodio número 13. Después de incontables batallas, pero sobre todo, de un largo proceso de evolución de Shigeo que ha acabado siendo clave, la producción de BONES finaliza su emisión con el prometido enfrentamiento que nos dejara el pasado episodio número 12, en el cual el destino de la tierra se vería definido por la batalla protagonizada por Shigeo y Suzuki, padre de Sho y dirigente de La Garra.

Al igual que el episodio, nos lanzamos de pleno a la acción, en la cual se acaba ofreciendo todo cuanto se nos prometía. Los cambios de plano, la cantidad de animaciones distintas por segundo, el increíble despliegue de efectos en forma de explosiones, escombros y demás… la lucha final entre Shigeo y Suzuki tiene todos y cada uno de los aspectos que podían llegar a esperarse. De este modo, pese a la profundidad que en realidad posee el anime, BONES nos deja con lo que tranquilamente puede ser una de las mejores temporadas jamás creadas a nivel de pura animación de combates. Aun así, y pese a todos los elogios que merece lo visto en este último episodio, se sigue consiguiendo que se mantenga la trascendencia para con el tópico de qué implica el uso de los poderes. Y es que tal y como el mítico ‘Tío Ben’ explicara en su momento a Peter Parker: “Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Este, realmente, es un tópico que Shigeo ha cargado consigo a lo largo de estos 13 episodios, aunque por primera vez se le llega a ver sucumbir ante el embriagador aroma de su energía. Suzuki consigue que, por un momento, Shigeo logre caer preso del placer de la destrucción, pero gracias a la presencia de su hermano Ritsu consigue mantenerse en sus cabales. Cabe destacar, asimismo, que esto es precisamente lo que en última instancia acaba marcando tanto el desenlace del duelo como el devenir de los implicados.

Shigeo, tras el error de haber sucumbido por un momento a sus poderes

Después de que Shigeo consiga controlar sus impulsos, Suzuki acaba haciendo todo lo contrario. El hombre que durante 20 años había almacenado energía para poner en marcha el plan de dominación mundial, libera absolutamente toda y cada partícula de su poder ante Shigeo, el primer psíquico que consigue despertar algo en su interior. Sin embargo, el poder de Suzuki alcanza tal magnitud que acaba por convertirse en una especie de ser compuesto puramente por energía, perdiendo así todo ápice de control sobre sí mismo. Cuando Suzuki lanza una devastadora bomba de energía contra Shigeo, no es solo el poder de este lo que le permite resistir el ataque, sino también los lazos de amistad que poco a poco ha establecido con todas aquellas personas a las que ya puede considerar amigos. Suzuki, tras el terrible despliegue llevado a cabo, se convierte en una bomba destinada a la explosión a raíz del incontrolado uso de toda su energía. Es aquí donde Shigeo vuelve a poner en práctica todo cuanto ha aprendido con el tiempo, y uno de los conceptos más básicos corresponde al hecho de que nadie merece estar solo, y desde luego nadie merece ver el fin de sus días sin el calor de otra persona cerca. Es por ello que tras avisar a todos los que se encontraban fuera del peligro que estaba por venir, Shigeo decide quedarse con Suzuki para conseguir que, finalmente, este abra los ojos ante la tristeza que sus poderes le habían causado.

Después de todo el caos, Reigen, Ritsu y demás consiguen encontrar a Shigeo sano y salvo, aunque con un extraño agujero en su camisa. Aparentemente, y como no podía ser menos ante el necesario toque de humor, las semillas de brócoli que Shigeo había guardado consigo unas horas antes logran absorber parte de la increíble explosión causada por Suzuki, un hecho que perfectamente puede haber conseguido que, pese a todo, no hayamos encontrado un solo fallecido en escena. Mientras que ahora ya sabemos que Shigeo y los suyos se encuentran perfectamente, observamos por otro lado cómo Suzuki deberá afrontar todos sus crímenes ante el gobierno, posiblemente como espécimen a estudio. No obstante, antes de eso se refuerza el punto sobre el cual Shigeo ha afrontado todas sus situaciones finales, y ese es el de que todo el mundo, si lo desea de verdad, puede merecer una segunda oportunidad. En el caso de Suzuki, esta se presenta gracias a su hijo Sho, el cual anuncia haber permanecido en contacto con su madre tras la separación y que esta, a pesar del daño que Suzuki le causara en su momento, sigue preocupada por el mismo.

Sho ofrece una segunda oportunidad a su padre

El cierre de “Mob Psycho 100 II” nos deja con la vuelta a la rutina para Shigeo, Reigen y… sorprendentemente Serizawa. El hombre que fuera un recluido social, y que posteriormente se viera influenciado por la falsa esperanza de Suzuki, busca un nuevo comienzo de la mano del ‘Maestro Reigen’, en un contexto que ciertamente le puede ir mucho mejor que no su anterior empleo. De este modo pone punto y final “Mob Psycho 100 II”, sin amenaza aparente por llegar y con la duda de si las aventuras de Shigeo seguirán en algún punto con formato anime en serie. Por lo pronto, lo que sí se ha confirmado es que le veremos volver a la acción con un OVA sobre el cual encontraréis más información seguidamente, y no podríamos descartar que el contenido que falta por cubrir del formato original pudiera seguir llegando de esta forma o incluso con alguna que otra película.

Redactado por: Cristian M. Villa
Graduado de Estudios Ingleses en la Universitat Autònoma de Barcelona. Sir Francis Drake me enseñó que no hay recompensa sin esfuerzo.