Análisis Burnout Paradise Remastered

PlayStation 4 Xbox One
 

Hace ya más de 10 años desde que, allá por 2008, Criterion deslumbrara al mundo lanzando al mercado Burnout Paradise, un título que adaptaba la esencia frenética de esta saga de conducción a un mundo abierto puesto a nuestra entera disposición. El éxito de la obra fue indiscutible y, aunque desde entonces la saga Burnout no ha pasado por su mejor momento, el legado de Paradise queda aún en conocidas y exitosas franquicias que siguieron esta fórmula como pueden ser Forza Horizon o The Crew.

Pero ahora, en pleno 2018, Electronic Arts ha querido devolver la saga Burnout al lugar que le corresponde, recordándole a todos sus amantes por qué tiene el nombre que tiene y haciéndonos ver por qué Burnout Paradise es un juego que sentó un antes y un después en el género de la conducción. Este exitoso título llega a la actual generación de consolas gracias al trabajo de Criterion, que ha remasterizado la obra para adaptarla a los tiempos que corren. Pero, ¿aguanta el tipo ante los estándares actuales un juego de hace 10 años? Si queréis descubrir la respuesta (spoiler: es sí), acompañadnos en nuestro análisis de Burnout Paradise Remastered.

“Take me down to the paradise city”

Antes de entrar a hablar del trabajo realizado con esta remasterización, es de recibo comenzar explicando qué es Burnout Paradise y de dónde viene su éxito e importancia. El género de la conducción es uno de los más prolíficos dentro de la industria del videojuego; año a año se lanzan diversos títulos y cada uno de ellos cuenta con su esencia. Sin embargo, a grandes rasgos podemos dividir estas obras en dos categorías: los simuladores y los arcade. Mientras que en el primer grupo el objetivo es simular el comportamiento real de un coche y el jugador debe emplearse para manejar cada vehículo como un piloto profesional, los segundos abogan por la diversión y el desenfreno sin hacer demasiado caso al realismo.

Y precisamente la saga Burnout, desde sus comienzos, era uno de los máximos exponentes de la conducción arcade. Correr a toda pastilla y chocar con el resto de corredores para dejar fuera de combate sus vehículos; ¡eso es Burnout! Sin embargo, desde Criterion supieron darle una vuelta de tuerca con Burnout Paradise, incluyendo lo que entonces parecía toda una locura: un mundo abierto. Paradise City y sus alrededores están abiertos desde el primer momento al jugador, permitiéndonos conducir por todas sus carreteras, explorar los atajos y encontrar diferentes retos.

A pesar de que visualmente la ciudad puede parecer un poco muerta debido a una baja densidad de tráfico y ausencia completa de transeúntes (lógico también dadas las limitaciones técnicas), Paradise City conquistaba al jugador estando repleta de cosas que hacer. En cada intersección de calles, una prueba; en cada calle, un tiempo que batir; en cada travesía, obstáculos y vayas con las que chocar para desbloquear más coches. Paradise City se construía por y para el jugador; un paraíso que nuestros coches podían explotar.

10 años más tarde

Sin embargo, el tiempo pasa y la industria del videojuego crece a pasos agigantados. El éxito de Burnout Paradise ha sido seguido por franquicias como The Crew o Forza Horizon que, con su tercera entrega, parece haber rozado la perfección. ¿Y cómo quedan actualmente las propuestas de Criterion de hace 10 años frente a estas obras más actuales? Pues lo cierto es que esta es la primera gran sorpresa que nos llevamos con esta remasterización, ya que todo el entramado jugable, que conforma la estructura del juego, aguanta el paso de los años a la perfección.

Aunque el mapa original se queda pequeño en comparación con las obras actuales, la gran densidad de cosas que hacer consigue que la cantidad de contenido no se reduzca e incluso ayuda a que todo lo que vemos esté lejos de sentirse vacío. El mundo abierto que sentaba cátedra en el género de la conducción sigue resultando imponente a día de hoy y el mero hecho de recorrer las calles de Paradise City buscando vayas publicitarias contra las que estampar nuestro bólido es algo tremendamente divertido. Claro que, a esto también ayuda la calidad de la conducción.

Como os comentábamos, Burnout es una saga enfocada al arcade, a que los coches reaccionen de formas poco realistas pero satisfactorias. No debemos preocuparnos por tomar bien una curva o pisar el freno en el momento correcto; Burnout se basa en apretar el acelerador, girar sin temer los derrapes y, sobre todo, estamparnos contra todo lo que se mueva. En este sentido, Criterion hizo en su momento un trabajo que, aún a día de hoy en esta remasterización, sigue plantando cara a las obras actuales. Los controles son exquisitos y, a pesar de que no es una obra exigente ni mucho menos, consigue ofrecer una sensación de velocidad y de adrenalina que es simplemente asombrosa. El coche reacciona siempre como queremos e incluso fracasar y estrellarnos es gratificante dada la espectacularidad de la cámara y el buen sistema de físicas para las colisiones y los daños de los vehículos.

Las mecánicas siguen resultando frescas y los diferentes tipos de coche, cada uno de ellos equipado con un sistema de turbo que se carga y utiliza de forma distinta, ayudan a reforzar esta sensación de novedad. La variedad de pruebas (carreras, contrarreloj, duelos de choques y escapadas de rivales, entre otros) evita que los menos fans de la conducción como tal se cansen, ofreciendo diferentes variantes para explotar todas las opciones y sistemas jugables de Burnout Paradise. Y lo mejor es que todo ello, que resultaba novedoso hace 10 años, sigue siéndolo a día de hoy. Burnout Paradise sigue siendo una obra diferente, una propuesta que merece la pena probar y que, desde luego, no deja indiferente a nadie, sea el año que sea.

Todo en Burnout Paradise, incluso el multijugador online, ha envejecido espectacularmente bien y, aún a día de hoy, 10 años después del estreno original del juego, el trabajo de Criterion se mantiene como una propuesta sólida. Incluso si el producto que tenemos entre manos hubiera sido un simple port y no hubiera contado con mejoras, aún estaríamos hablando de uno de los mejores títulos de conducción del año. Así de excelente y atemporal es la propuesta jugable de Criterion.

Más adaptación que remasterización

Burnout Paradise llega a PlayStation 4 y Xbox One con todas sus bondades. Esta reedición del juego incluye todo el contenido descargable, por lo que además de Paradise City podemos recorrer las calles de Big Surf Island, cosa que básicamente aumenta de forma notable el tamaño del mapa. Sin embargo, entre este DLC también se incluyen varios coches y motos que tenemos desbloqueados desde el principio. Algunos de ellos son notablemente mejores de los que se dan al jugador al comienzo y pueden poner demasiado en bandeja las victorias en las diversas pruebas, arruinando en parte el progreso sin que en ningún momento se nos avise de ello. No habría estado de más un aviso de que el vehículo que hemos seleccionado pertenece a un DLC y podría arruinar parte de la diversión, al igual que hace Celeste con el modo invencible.

burnout paradise remastered

En cuanto a las novedades con las que cuenta esta nueva versión con respecto al original nos encontramos con detalles bastante pequeños. Más allá del apartado puramente técnico, Burnout Paradise Remastered no incluye nada nuevo. A pesar de que el trabajo de Criterion ya era sobresaliente se echa en falta alguna adaptación como un cambio en el sistema que nos guía a través de las calles en las carreras y que, en muchas ocasiones, puede resultar frustrante; o una actualización de algún tipo para el minimapa y la información que nos muestra.

Respecto a la mejora visual, que es en lo que esta remasterización se ha enfocado, nos encontramos con un trabajo bueno, pero no más. La obra original no lucía nada mal y tampoco lo hace esta nueva edición gracias a retoques sobre todo en lo relacionado a la iluminación y los vehículos. Sin embargo, los años no pasan en balde y algunos modelados y texturas de Burnout Paradise se quedan atrás respecto a lo que ofrecen otras obras del género. En este sentido, la remasterización no ha hecho un trabajo demasiado grande y, aunque permite que juguemos en la actual generación de consolas a una obra que marcó un antes y un después, desde el punto de vista técnico se habría agradecido un trabajo más notable.

El apartado sonoro, por su lado, no ha sufrido cambios y la banda sonora sigue contando con la gran mayoría de temas que contaba el título original, estando encabezada la lista por el mítico Paradise City de Guns N’ Roses y acompañada por auténticos temazos (incluido el Girlfriend de Avril Lavigne, que sabemos que lo estabais esperando). El doblaje en castellano es bueno y, en general, el conservadurismo en el aspecto sonoro se agradece.

Conclusiones

Burnout Paradise marcó un antes y un después en la conducción allá por el 2008 y, tal es la calidad del trabajo de Criterion que juguemos el juego hace 10 años, hoy o dentro de 10 años, nos encontraremos con una obra excelente a la que merece la pena dar una y mil oportunidades. El paso del tiempo no ha afectado a la propuesta jugable de Burnout Paradise y sus mecánicas pueden competir cara a cara con las obras actuales, ofreciendo una experiencia que se basa en la velocidad y la acción en carretera capaz de divertir a cualquier fan de la conducción.

Sin embargo, aunque disfrutar de uno de los mejores juegos de conducción en la actual generación es algo maravilloso, sí que se echa en falta un trabajo más extenso a la hora de adaptar el apartado gráfico. No es que no se vea bien, que lo hace, sino que el hecho de tener una de las mejores jugabilidades nos hace querer un producto capaz de sobresalir en todos sus apartados. Pero, más allá de esto, Burnout Paradise Remastered es una obra que rinde bien, cuenta con buena banda sonora y tiene contenido para entretenernos durante decenas de horas.

Una de las mejores obras de conducción arcade llega a PlayStation 4 y Xbox One con una versión que es más port que remasterización como tal pero que, independientemente de esto, sigue siendo una obra maestra del género. EA y Criterion demuestran por qué Burnout Paradise tiene la importancia y los fans que tiene; y resulta imposible no recomendar la compra de un título que no debería faltar en ninguna biblioteca. Hayáis jugado al original o no, esta reedición es la excusa perfecta para volver a disfrutar de las geniales calles de Paradise City.


Positivo

  • Un videojuego que no pasa de moda
  • Mecánicas y controles exquisitos
  • Conducción arcade que es pura diversión
  • Un mapa abierto cargado de cosas que hacer
  • Coleccionables divertidos y con sentido
  • Gran apartado sonoro

Negativo

  • Se echan en falta algunos cambios
  • Los retoques en el apartado visual se antojan escasos
8.5

Muy bueno

Política de puntuación

Víctor Rodríguez
Videojuerguista desde siempre. Fan incondicional de Fallout y Star Wars y amante del RPG viejuno. Hablo de videojuegos, cine, series o lo que me dejen. Ah, y me gustan los números.