Análisis Defenders of Ekron: Definitive Edition

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La industria latinoamericana del videojuego es más sutil que en otras regiones. A diferencia de la estadounidense, la europea y la asiática, el sector interactivo dentro de la mencionada subdivisión de América no posee una trayectoria tan extensa. Sin embargo, paulatinamente crece y surgen exponentes que llegan a la notoriedad, como es el caso de Sukeban Games, estudio de Venezuela creador de VA-11 HALL-A, Ironhide, compañía uruguaya tras Kingdom Rush y, provenientes de Chile, In Vitro Games, desarrolladora encargada del notable Defenders of Ekron; un juego que demuestra fidedignamente la notoria calidad creativa que yace en el sur del continente.

Defendiendo lo desconocido

La historia de la aventura nos sitúa en la piel de Eneas, un piloto del Instituto Marcial Petra, cuerpo de dedicado al entrenamiento de cadetes para la defensa de Ekron, urbe de grandes avances tecnológicos. Dentro de estos, destaca el descubrimiento del Oxus, un elemento que, si bien aún se está estudiando, condensa tal poderío que ha sido fusionada con todo ser vivo y estructura existentes en la zona, incluyendo los Anakims, robots bípedos que representan la cúspide del poderío militar al que se ha llegado gracias a la mencionada energía.

Sin intenciones de detallar el argumento en demasía, pues parte de su encanto radica en descubrir cada uno de los afables personajes paulatinamente, el punto de inflexión de la trama radica en la subversión de un grupo conocido como Los Renegados, quienes aseguran buscar la revolución para poder ‘liberar a Ekron‘. Pese a sus opiniones, y debido a distintas situaciones que se irán desenvolviendo en los primeros tramos del juego, nos veremos en la obligación de responder a las ordenes de la Organización de Tierras Confederadas, un organismo para la cooperación global que nos emplaza a detener la rebelión y traer la paz nuevamente.

De la mano de un genérico aunque siempre interesante planteamiento, la narrativa de Defenders of Ekron resalta por el in crescendo del que hace uso para siempre mantenernos atentos al desarrollo de los acontecimientos. A cada paso que damos, nuestras acciones conllevan a una repercusión que da inicio a una cadena de hechos que demuestran que no sabemos qué estamos defendiendo. Paulatinamente, los personajes y localizaciones que encontramos cuentan una realidad distinta a la que han acostumbrado a nuestro cadete durante su formación, por lo que nos aguarda una parábola repleta de enigmas y descubrimientos.

Un shoot ‘em up revitalizado

En los inicios del medio, el género shoot ‘em up se alzó como uno de los precursores. Rememorando a míticos ejemplares como Space Invaders, esta clase de producciones se caracterizan por el legado dejado por el ‘matamarcianos‘, en las cuales pilotamos una nave con la que hemos de eliminar a nuestros adversarios y esquivar sus municiones simultáneamente. No obstante, si bien esta filosofía está presente en la creación que aquí nos reúne, también es cierto que In Vitro Games la ha dotado de múltiples variaciones para, incluso dejando en claro que es un representante innegable de este estilo de entregas, ofrecer una experiencia renovada respecto a sus congéneres.

Así, pues, encontramos en Defenders of Ekron un juego más dinámico en el que no sólo afrontaremos adversarios que se dirigen frente a frente hacia nosotros sino que nos hallamos en un mapa más abierto, el cual se divide en secciones con libertad de exploración más tranquilas y divisiones más lineales pero, a su vez, con mayor intensidad y número de combates. Respecto a las primeras, hallamos entonces la faceta de exploración que posee el juego, mediante la cual descubriremos información sobre el mundo que nos rodea y, a su vez, las rutas por las que hemos de acceder a las próximas zonas, incluyendo de por medio rompecabezas sumamente entretenidos que se adecuan a las mecánicas que, con la progresión, vamos desbloqueando. Por su parte, la faceta más cerrada y directa de los mapas es también destacable aunque por motivos distintos, entre los que subrayamos la diversión de las batallas y la amplia gama de variedades que estas nos ofrecen por medio de distintos tipos de enemigos y distintas clases de armas a nuestra disposición.

En tal sentido, cada adversario con el que nos topamos ofrecerá una amenaza diferente respecto a sus homólogos. Unos, arrojan balas sencillas, mientras otros realizan trazados telegrafiados con láseres que, a pesar de que no son instantáneos, condicionan nuestro posicionamiento y nos obligan a movernos constantemente. Sumados a naves que arremeten con la integridad de nuestro Anakim de manera directa, orbes de fuego casi ineludibles, anillos y anillos de disparos y más símiles, la atención que tendremos que disponer para poder evadir todos y cada uno de estos proyectiles es de gran magnitud. Sin embargo, tendremos una multitud de herramientas para poder sortear estos obstáculos, las cuales iremos adquiriendo con el paso de las misiones.

A dicho respecto, una de las características que hace resaltar a Defenders of Ekron es su diversidad de armamento. Aunque, estrictamente hablando, el número de variantes es, cuando menos, limitado, lo interesante radica en cómo interactuamos con el entorno mediante tales dispositivos. En lugar de ceñirnos únicamente a disparar desde la lejanía, sistemáticamente adquiriremos nuevos Isvarástransformaciones especiales de los Anakims– que nos permitirán llevar a cabo inéditos ataques como arrojar llamaradas, regresar misiles mediante electromagnetismo, esquivar con celeridad y diversos accionares que se suman a habilidades básicas como un escudo o nuestra balística. En ningún momento durante la campaña –la cual, hemos de aclarar, es corta; alrededor de 4 horas– se producirá sensación de monotonía gracias a las constantes variaciones a las que somos introducidos, un hito que es digno de reconocimiento.

Por otro lado, el previamente destacado Oxus no tiene un funcionamiento meramente argumental ya que, asimismo, forma parte de la composición lúdica de la obra. En este caso, siendo una serie de esferas que se obtienen de los enemigos, funcionan tanto como kit de vida como puntos de experiencia, pues mediante ellos podremos o bien recuperar nuestra salud o bien mejorar los apartados de nuestro navío. Desde su aguante al daño hasta el poderío de los Isvarás, incluyendo su capacidad de almacenar el propio Oxus y la cadencia de fuego del arma principal, surge una interesante realidad en la que se premia a aquellos jugadores que no necesiten invertir tal moneda en recuperar sus puntos de vida, exhortando así a convertirse en mejores pilotos de cara al encuentro con los jefes finales, el verdadero pináculo argumental y jugable del juego –respecto a los cuales, cabe destacar, se ha incluido un modo Boss Rush-.

Visuales despampanantes

A pesar de que ya habrán podido denotarlo a través de las imágenes anexadas con anterioridad, reconocer el gran trabajo artístico logrado por In Vitro Games es necesario. Y es que, desde los diálogos hasta los menús en donde escogemos a dónde ir, pasando por las intrigantes y significativas escenas cinematográficas, el estudio logra retratar las sensaciones que narra el argumento utilizando el ojo como canal. Asimismo, la vistosidad que logran durante los combates es digna de pertenecer al género shoot ‘em up, alcanzando estampas visuales tan variopintas como definidas, detalles que nos confieren la potestad de disfrutar del espectáculo mientras, de manera paralela, discernimos todos los elementos del entorno y combatimos con las adversidades.

Actualizando lo clásico

Defenders of Ekron, como experiencia interactiva, es ampliamente recomendable. Aunque como producto el veredicto es más ajustado, pues las horas de entretenimiento que ofrece no son tan vastas, la calidad de su propuesta es sumamente destacable, y nos ha dejado gratos recuerdos que, además, simbolizan el potencial latinoamericano.

Con una interesante simbiosis entre antiguo y contemporáneo, admiramos la labor del equipo chileno y ansiamos con detenimiento ver sus próximos proyectos. La aventura de Eneas ha supuesto una afable travesía y, más allá de su duración, convidamos su adquisición a cualquier fanático del género que guste de las buenas aventuras.


Positivo

  • El argumento se sigue con gran interés, en especial gracias a los giros de guion
  • Su composición jugable más básica resulta muy entretenida
  • La progresión está magníficamente llevada; siempre hay una mecánica nueva por descubrir
  • Los encuentros contra los jefes finales y los puzles son destacables
  • Su faceta artística resulta encantadora y vistosa

Negativo

  • Los diálogos pueden tornarse tediosos
  • Pese a que es una grata experiencia, carece de contenido
  • Sufre de reiterados inconvenientes técnicos
8

Muy bueno

Política de puntuación

Ronald Goncalves
Redactor de artículos y análisis de dudosa calidad. Objetivo a tiempo completo, subjetivo a tiempo parcial. Asiduo al medio interactivo por su capacidad de hacernos vivir las historias, no contarlas. Joven venezolano amante de los RPG's que busca cooperar en la evolución de un medio en pañales.