Análisis Deru: The Art of Cooperation

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Blanco y negro, luz y oscuridad, ying y yang. Es de este concepto del que Deru: The Art of Cooperation nace, un juego que busca que la cooperación sea constante, y no solo eso, sino que se muestre que el trabajo en equipo es necesario para conseguir las cosas. La luz vence a la oscuridad, y la oscuridad anula a la luz más brillante.

Deru: The Art of Cooperation es un juego que se nos presenta de forma simple, como una deconstrucción visual, buscando que los estímulos visuales estén sí, pero no nos distraigan de lo importante, necesitamos cooperar para avanzar en este juego. El juego viene con la posibilidad de jugar con una pareja (recomendable) o jugar solo, controlando así ambos personajes. Una obra que busca que trabajemos juntos y que aprendamos de forma indirecta a protegernos los unos a los otros y avanzar unidos en pos del éxito viene con la idea que tenemos todos los desarrolladores, si no trabajamos juntos nunca llegaremos a nada, el mundo del videojuego siempre ha visto esta idea como algo normal, puesto que desde la perspectiva del equipo de desarrollo es algo clave para la consecución de un proyecto.

Los fondos contrastan con los elementos jugables

Una premisa simple, pero efectiva

Deru: The Art of Cooperation nos ofrece una portada simple, con un corte muy minimalista. Todo lo que nos ofrece es funcional y sencillo, desde los menús hasta las mecánicas de juego y el arte del juego. Paletas de colores muy vivas en los fondos, mientras que los elementos jugables se nos presentan en blanco y negro. Nuestros instrumentos de juego serán dos formas geométricas que se controlarán por separado y que nos permitirán realizar algunas funciones diferentes a simplemente movernos, las cuales irán añadiéndose en cada capítulo.

Nuestros elementos tendrán que usarse bajo la premisa de que el negro puede anular al blanco y viceversa, impidiendo que el blanco pueda cruzar el blanco y que el negro pueda cruzar el negro. La verdad es que la dinámica del juego busca el ensayo y el error, busca que refinemos nuestra forma de hacer a los dos elementos colaborar entre ellos, dando así una sensación bastante satisfactoria al usuario.

Uno de los problemas que vemos en Deru: The Art of Cooperation es que probablemente a los más aficionados a este género de puzzles interactivos les puede parecer una premisa demasiado simple y carente de dificultad. Deru pretende fomentar la cooperación, no suponer un desafío difícil, ya que cooperando podemos conseguir casi todos los puzzles sin tener muchos problemas. Aunque es cierto que en el modo para un solo jugador si vamos a ver un incremento de dificultad considerable, puesto que haremos el trabajo de dos a la vez y con controles diferenciados, pudiendo jugar a nuestra coordinación malas pasadas.

Deberemos cooperar para superar los obstáculos

Música, colores y efectos de partículas

Con estas tres palabras podemos definir perfectamente el apartado artístico de Deru: The Art of Cooperation, los tintineos cuando unimos nuestros dos personajes generando diferentes melodías según la fuerza del choque, los contrastes de colores tan acentuados, y los niveles formados como sistemas de partículas que dan una sensación muy lograda a los flujos de luz y oscuridad en pantalla. Todos estos elementos se combinan entre ellos dando lugar a una experiencia de lo más interesante, que si bien parece muy simple y carente de detalle, en realidad está muy estudiada y nada está hecho sin motivo, pues, Deru: The Art of Cooperation nos parece una obra de arte contemporáneo en sí, perfectamente comparable con obras que se muestran todos los años en la feria de Arco, en Madrid.

Una estética tan simple e impactante a su vez es muy arriesgada por que mucha gente no apreciará su belleza intrínseca, pero para el que lo haga, recordará la estética de este juego durante mucho tiempo. Lo cierto es que Deru destaca sobre el resto de juegos de este estilo y su estética puede ayudar mucho a desencasillarlo del apartado de la diversión como tal y puede hacerlo útil para ámbitos más profesionales

Una premisa con mucho potencial

Vemos que en la propuesta de Deru: The Art of Cooperation hay mucho potencial en convertir este juego, por su estética más seria y menos cartoon, en una herramienta usada por los equipos de trabajo en empresas. Deru puede llegar a ser una herramienta de team building muy interesante, y por ahí es por donde vemos que Deru puede presentar un primer gérmen de hacer que los videojuegos ciertamente sean valorados por las empresas como herramientas para fortalecer las relaciones de cooperación entre los empleados.

Es aquí donde quizás el conjunto de Deru: The Art of Cooperation se diferencie de sus competidores. Su propuesta al completo se ve ligera y lo suficientemente dinámica para poder abordarla en pequeñas reuniones de gestión de equipos. Empresas de todo el mundo podrán utilizar este juego, gracias al mensaje tan universal que promueve, de forma que además de ayudar la cooperación entre empleados, va a fomentar el comportamiento entre gente de otros países, culturas e idiomas.

Si no nos ayudamos, habrá momentos en los que no podremos seguir adelante

Conclusiones

Deru: The Art of Cooperation es una aventura jugable pensada para dos jugadores, aumentando la dificultad si quieres jugar solo. Ofreciendo un apartado artístico muy original y cuidado, el cual, combinando con el diseño de niveles y la curva de progresión, dan lugar a un juego muy accesible y cómodo de jugar. Sus niveles cortos no nos harán sufrir en demasía, sino que nos enseñarán a cooperar y a mejorar nuestra relación con el otro jugador. Sin embargo, vemos que su simpleza pueda ser un impedimento para muchos jugadores veteranos, aunque pueda por otro lado suponer una gran oportunidad para lanzar el juego en otros ámbitos alejados de la industria en los que se busque reforzar lazos entre personas mediante la cooperación en un ambiente distendido y ameno. Esta propuesta nos ha emocionado a nivel conceptual, y vemos que aquí puede haber mucho que explorar, pero también vemos que una idea tan potente no ha llegado a ser exprimida en su totalidad por el juego.


Positivo

  • Una estética muy cuidada
  • Curva de aprendizaje muy asequible
  • Sensación de Cooperación constante

Negativo

  • Puede llegar a ser demasiado simple
  • El modo un jugador puede resultar incómodo
8

Muy bueno

Política de puntuación

Joshua Cifuentes
Ingeniero del Software. Apasionado de los videojuegos desde muy pequeñito. Me encanta la ciencia ficción y la fantasía. Sueño con poder ser desarrollador de videojuegos algún día.