Steel Ball Run prometía ser uno de los animes más complejos de animar de los últimos años… y ahora sabemos que su mayor reto no ha sido el que todos esperaban. Sí, introducir más de 5.000 planos de caballos es una absoluta locura, pero representar América sin un solo fallo da todavía más vértigo.
Yasuhiro Kimura, el director de "Jojo's Bizarre Adventure: Steel Ball Run", dejó una serie de declaraciones al medio Oricon muy interesante sobre lo que fue el estudio de caballos para el anime. Esto es lo más destacó de cuanto dijo:

Fue aquí cuando el director dejó el dato más chocante de todos: anticipa que habrá más de 5.000 planos distintos de caballos en la totalidad de Steel Ball Run. Eso refuerza la decisión que tomó para en lugar de intentar recrear caballos de la forma más realista posible, seguir un modelo que se acomode al anime y que permita trabajar con consistencia y solidez.
Con todas estas declaraciones uno asumiría que los caballos fueron el dolor de cabeza más grande del director de Steel Ball Run y los animadores. Pero no: Kimura-san dice que aquello con lo que tuvieron más problemas fue al encontrar referencias adecuadas de la América de 1890.
Esto fue exactamente lo que dijo el director sobre ello:
"Fue muy desafiante. En Japón hay muy poca información posible, y tampoco es que haya demasiada cosa en Internet, así que contratamos a un especialista histórico. Fue necesario investigar la ropa, tradiciones, comida, edificios... cosas que existían entonces y que no existían. Además, había pocos expertos en Japón, así que le pedimos al profesor Hidezaku Nishikawa, quien estudia la historia de América, que supervisara el proyecto."
Que un caballo pueda no ser perfecto es algo que puede ocurrir sin problemas, sobre todo considerando la gran cantidad de caballos que hay en Steel Ball Run y el alto ritmo del anime. Pero que hubiera disonancias históricas, incluso con la base del manga de Hirohiko Araki, desde luego que sería muy problemático.
Hay que pensar que el primer episodio de Steel Ball Run mezcla muchísimos aspectos sociopolíticos de la América de entonces: desde los avances tecnológicos como el tren hasta la presencia de nativos americanos. Es una mezcla de elementos que no permite fallo alguno, y en ese sentido la presión es muchísimo mayor.
Si algo dejan claro estas declaraciones es que Steel Ball Run no es un anime cualquiera. Entre la complejidad técnica y el rigor histórico, estamos ante una producción que apunta a marcar un antes y un después en la franquicia. Esto no ha hecho más que empezar.
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