El inicio de la temporada 2 de "Frieren" me ha dejado leyendo muchos comentarios en redes sociales del tipo 'ojalá este anime no atrajera a tantos racistas'. Y honestamente, no tenía ni la más menor idea de a qué se refería todo esto. Hasta que he descubierto el porqué de ello y... me parece que es necesario hablar detenidamente sobre el tema.
Esencialmente, los comentarios en torno a que la elfa es un personaje racista derivan de su trato para con la raza de los demonios. Su aversión hacia ellos se detecta como esa expresión de odio que algunos individuos sienten hacia ciertas razas. Y sí, Frieren ha sido muy contundente en cuanto a su animadversión respecto a los demonios.
Fue sobre todo en la primera temporada que se mostró a una Frieren fría, expresando un desprecio constante hacia la raza de los demonios. No dudó en tildarlos de bestias, de entenderlos como una serie de monstruos cuyo aspecto y comportamiento solo buscaba una mayor facilidad para desatar el caos. Es entendible que el lenguaje de Frieren pueda dar pie a lecturas polémicas, pero es ahí donde se forma el error en torno a ella.
Toda la premisa de la historia de "Frieren" nos lleva a encontrar a un personaje que ya ha completado su viaje de héroe. Durante años, Frieren acompañó a Himmel y el resto de sus compañeros a derrotar al jefe de los demonios. Es una persona que está plenamente familiarizada con la naturaleza de los demonios y eso que los hace tan temibles.
El odio de Frieren no es un sentimiento injustificado, no encuentra su raíz en el mero ser de la raza de los demonios. Ese sentimiento tan fuerte que expresa Frieren se debe a entender que los demonios son el mal y que, según los presenta el anime, no tienen cualidad redimible alguna. Son seres depredadores, de ahí que la elfa choque con su naturaleza, y no con ningún tipo de posicionamiento social por su parte.
Si bien el discurso de que no existe el mal por naturaleza propia es uno bonito, y de hecho es tal que así como se expresa en "Kimetsu no Yaiba", ese no es el caso de "Frieren". Porque por mucho que en la historia de Tanjiro los demonios acabaran aceptando esa naturaleza oscura por la tragedia de sus vidas, el contexto es plenamente distinto en "Frieren".
En "Frieren", no hay camino de piedras alguno que acabe haciendo que los demonios tomen malas decisiones. De hecho, ni siquiera se 'transforman' en demonios como es el caso de "Kimetsu no Yaiba". En "Frieren" el demonio nace demonio, y desde el momento en el que toma entendimiento de sí mismo empieza a desarrollarse con el objetivo de acabar con la humanidad.
Es decir, "Frieren" no rechaza a los demonios por ser demonios, su odio se genera en torno a la naturaleza destructiva y engañosa que todos y cada uno de ellos representa. Criticar a Frieren por ello sería como criticar a los protagonistas de una historia de terror en la que la única función de los monstruos es asustar y matar.
De hecho, el carácter del racista natural le invita generalmente a menospreciar diversas otras razas y a considerar la suya como la superlativa. En el caso de Frieren no hay ni rastro de ninguna de esas ideas, lo que implica que el odio de Frieren hacia los demonios se encuentra basado en el conocimiento y la experiencia de su persona para con los miembros de dicha raza.
Creo que mi posición es bien obvia en este caso, y es que me cuesta llegar a pensar en cómo se puede considerar a Frieren un personaje racista. El anime hace muy buen trabajo estableciendo lo malvados que son los demonios y justificando la postura de la elfa. El debate dice más sobre cómo miramos las historias hoy que sobre lo que realmente cuenta "Frieren".
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