La industria del anime no es rentable para la gran mayoría de estudios de animación. Esa es la realidad incómoda con la que convivimos desde hace años. Sin embargo, MAPPA ha tomado una postura con la que quiere cambiar eso: quiere que una mayor parte del dinero del anime se quede en los estudios que lo producen.
Por lo general, cuando se produce un anime, el estudio de animación suele ser la parte proporcional que recibe la menor compensación del proyecto. Los beneficios como tal se reparten en gran medida entre productoras, licenciadoras y demás. De ahí que tantos estudios acaben en bancarrota o estén constantemente en números negativos.
Dicho esto, el medio Nikkei ha compartido ahora cómo MAPPA está cambiando la forma en la que enfoca trabajar con las propiedades de anime:
MAPPA puede no haber tenido siempre la mejor reputación en la industria, recibiendo críticas de los fans por sus conocidos 'duros' calendarios laborales. No obstante, la compañía parece estar cambiando, y esta nueva visión que tienen en cuanto a su rol en el sector considero que debe marcar el camino a seguir para el resto de compañías.
La lectura debe ser tan sencilla como que sin estudios de anime, simplemente no existiría la animación japonesa. No, nadie pone en duda el trabajo de representación, distribución y demás gestiones de las compañías implicadas. Pero tener unos estudios con mejor compensación solo puede beneficiar al sector con el tiempo.
La industria es más competitiva y exigente que nunca antes. Desde que la propia MAPPA y ufotable revolucionaron lo que es un anime trimestral, el resto de estudios ha tenido que subir el listón en cuanto a producción. Y eso es algo que solamente se puede conseguir si hay un flujo de dinero constante.
No es cuestión de ser egoísta, es que sobrevivir no debería ser el objetivo de los estudios de animación en la industria del anime. Los estudios deben brillar, y si para ello es necesario que como MAPPA la mayoría adquieran los derechos de las IPs en las que van a trabajar, que así sea (siempre y cuando se lo puedan permitir, claro está). MAPPA no debe ser la excepción, debe marcar el camino.
La realidad es que considerando que desde Japón nunca se ha hecho nada ni parece que haya intención por dar a los estudios de anime un mayor margen económico, que los estudios tomen cartas en el asunto de forma directa parece lo más adecuado. Poner tu nombre en un producto no lo hace tuyo inmediatamente, pero dedicarle cientos de horas de trabajo para que cobre vida, sí.
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