No es ningún misterio que la piratería hace un daño constante tanto a mangakas como editoriales y las propias obras. Japón ha lanzado innumerables investigaciones estos últimos años indicando que las pérdidas originadas por la piratería de manga y anime se cuentan en miles de millones de yenes. Por ello, el Gobierno de Japón ha optado por lanzar un spot especial.
Antes de comentar más detalles sobre el spot, os dejo seguidamente con el mismo para que le podáis echar un vistazo:
Esencialmente, en el spot aparecen decenas de mangas distintos, desde referencias clásicas del sector como son "Naruto y "One Piece", hasta trabajos modernos tales que "Oshi no Ko" y "Frieren", todos ellos unidos con un único fin: evitar que aquellos que consumen manga lo hagan de manera ilegal.
De hecho, acompañando al vídeo se introduce un pequeño mensaje aclaratorio sobre el efecto de piratear material oficial:
"Los beneficios que derivan de las versiones pirateadas, publicadas y vendidas sin autorización, no llegan de ninguna manera a los creadores de los trabajos. Por un futuro en el que podamos seguir disfrutando de las aventuras de nuestros héroes y heroínas. Por favor, leed las versiones oficiales y no las pirateéis."
Asimismo, al final del spot puede verse cómo aparecen una inmensa cantidad de compañías distintas formando parte de este movimiento de parte del Gobierno de Japón; desde el Bird Studio fundado por Akira Toriyama hasta gigantes del sector como Shogakukan, Kodansha y Shueisha. En esto, parecen ir claramente todos a una.
Pues sí. Hay que pensar que simplemente en la elaboración de un manga intervienen muchísimas piezas distintas. Y es que el (o los) mangaka es solo la parte más visual detrás de una franquicia:
Es decir, un manga no remite solo al trabajo de un par de personas, ni siquiera al de cuatro o cinco responsables; estamos hablando de que cada nueva historia se acaba apoyando en el trabajo de decenas de personas diferentes, las cuales perciben todas un sueldo por sus respectivas labores.
Cada trabajo pirateado, implica que uno de los eslabones de la cadena corporativa de la venta de manga se debilita. Lo que el Gobierno de Japón quiere, por lo tanto, es reforzar todas y cada una de esas fases, busca que los lectores comprendan el impacto que tiene esa lectura ilegal del trabajo. Ese es claramente el objetivo de esta maniobra pública.
¿Qué te parece esta apuesta por parte del gobierno japonés? ¿Consideras que se debería tomar alguna medida adicional para asegurarse de que la campaña tiene el impacto y alcance que desean? Lo que está claro es que toda la industria del manga está volcada con ello. Al fin y al cabo, el futuro del sector bien podría depender de esto a largo plazo.
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