Cuando Netflix anunció el desarrollo de una película de 'Peaky Blinders' que serviría a modo de cierre definitivo, los fans de la serie nos llevamos a la cabeza. Quizás el experimento acabaría teniendo un desenlace bueno, pero era complicado que un universo televisivo como este desarrollara su desenlace en forma de película de apenas dos horas de duración.
El pasado 20 de marzo se estrenó finalmente 'Peaky Blinders: El hombre inmortal' y ya es número 1 en más de 80 países según FlixPatrol. Sin embargo, mis peores presagios se han terminado confirmando: técnicamente es una película tan potente como los mejores episodios de la serie, pero argumentalmente le falta mucha chicha y creo que no es el final que merece un personaje como el interpretado durante años por Cillian Murphy.
Lo más sorprendente de ver 'Peaky Blinders: El hombre inmortal' es que esperas un cierre definitivo y una despedida de Thomas Shelby, y te acabas encontrando un episodio alargado de 110 minutos que estira una vez más la franquicia. Y lo peor de todo es que da la sensación de ser un episodio del montón. Ojo, que en 'Peaky Blinders', estos episodios son notables, pero se sitúan muy lejos de la excelencia de los mejores capítulos (como el episodio 6 de la temporada 3, o el sexto de la temporada 2).
De esta forma, 'El hombre inmortal' pone sobre la mesa la posibilidad de ampliar la franquicia con nuevos proyectos, a través de personajes que debutan en la película. Sí, puede que nos despidamos de Thomas Shelby, pero también existe una pequeña esperanza de volverlo a ver si esta película funciona. Y eso no es lo que nos vendieron a los fans.
'Peaky Blinders' fue una serie histórica que sentó las bases de una nueva forma de hacer televisión mucho más pausada, que se tomaba su tiempo entre temporada y temporada, con un lenguaje más cinematográfico que televisivo. Y 'El hombre inmortal' es como ese episodio de una serie que parece más un especial (como le sucede a 'Doctor Who' en sus especiales de Navidad) que un epílogo.
Pero sin duda, lo peor de 'Peaky Blinders: El hombre inmortal' es ver a un Thomas Shelby que parece ser la sombra de lo que un día fue. Quizás por contar con apenas dos horas de metraje, era prácticamente imposible exponer mejor sus motivaciones y sus complejidades, pero conociendo la versión televisiva a la que nos enganchamos durante años, es una pena.
'Peaky Blinders' regresa por lo tanto con una película lenta, con diálogos que quedan muy lejos de las genialidades vistas en la serie y con una atmósfera que continúa con lo que ya hemos visto. Un nuevo episodio que promete más historias, con o sin Thomas Shelby a bordo. Vamos, que de final no tiene nada.
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