A veces las telenovelas latinoamericanas pueden dar pereza, no tanto por la trama, como sí por su elevado número de episodios. Sin embargo, en enero de 2026, 'María la caprichosa' se ha convertido en uno de los estrenos más comentados de Netflix pese a contar con 64 episodios de 50 minutos de duración. El impacto social de su historia ha puesto en relieve una realidad social que sigue siendo problemática para muchas trabajadoras del hogar en Colombia y en otros países de América Latina.
'María la caprichosa' es una serie producida por Caracol Televisión e inspirada en hechos reales: toma como referencia la vida y militancia de María Roja Borja, una líder social asociada a la defensa de los derechos laborales de las empleadas domésticas. Y por supuesto que encontramos licencias narrativas, pero el trasfondo que plantea (precarización, ausencia de contratos, jornadas interminables y abusos normalizados) está profundamente arraigado en la realidad latinoamericana, y por qué no decirlo, también en la sociedad española.
La trama sigue a María desde que era joven (interpretada por Paula González), cuando su sueño de convertirse en maestra se ve truncado por un embarazo adolescente. Obligada al trabajo doméstico para poder sobrevivir, María encarna a miles de mujeres que sostienen hogares ajenos mientras el suyo propio se desmorona.
No será hasta que crece y se convierte en una mujer adulta (el personaje es asumido por Karent Hinestroza) cuando María adopta una mirada mucho más dura y política. Lejos de romantizar el sacrificio, 'María la caprichosa' expone el desgaste físico y emocional del activismo, poniendo el foco en las contradicciones del liderazgo, los conflictos internos en la organización sindical y el precio que implica desafiar estructuras muy asentadas, tanto en el Estado como en la sociedad.
El trabajo doméstico remunerado en Colombia, y en gran parte de América Latina, fue durante década una actividad invisibilizada por el sistema, sin garantías legales plenas ni reconocimiento social. Cuando llegó el siglo XXI, comenzaron a consolidarse marcos normativos que equiparan derechos básicos como salario mínimo, seguridad social y jornadas reguladas. La serie se apoya en este proceso histórico y en el rol fundamental que jugaron las organizaciones de mujeres para impulsarlo.

Si bien María Roa Borja no es retratada como una biografía estricta, su figura sigue funcionando como símbolo de una lucha colectiva real, representando a multitud de activistas que se enfrentaron a despidos, persecuciones y estigmatización por exigir derechos que a día de hoy son básicos.
Que no te engañe el aspecto de telenovela (que lo tiene) o su elevado número de episodios: 'María la caprichosa' es una serie que merece la pena y por ello a día de hoy es una de las producciones más vistas a nivel mundial en Netflix.
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