Análisis The Walking Dead: A New Frontier Ep.1

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Telltale Games sorprendió a propios y extraños cuando entre los meses de abril y noviembre de 2012 lanzó The Walking Dead, se trataba de una nueva aventura basada en el cómic homónimo y de carácter episódico. Su buen hacer con dicha aventura le granjeó al estudio americano el afecto de crítica y público, e incluso varios premios a mejor juego del año. Esto puso a Telltale Games en boca de todos, lo que les garantizó varias oportunidades de adaptar otras importantes franquicias con mucho éxito. Entre diciembre de 2013 y agosto de 2014, Telltale volvió a la carga con una secuela menos inspirada, pero muy solvente, de The Walking Dead; y desde entonces parece que el camino del estudio ha estado guiado por altibajos entre juegos realmente recomendables como Tales from the Borderlands, y otros muy por debajo de los grandes niveles de calidad demostrados antaño, como Minecraft: Story Mode. Todo esto ha puesto en duda a una compañía, que es vital para comprender algunos de los acontecimientos más importantes de los videojuegos durante los últimos años.

Bajo ese contexto nos llega The Walking Dead: A New Frontier, el cuarto juego distinto de Telltale al que hemos podido jugar en 2016, y la vuelta a la marca que les hizo grandes en el pasado 2012. Nos alejamos de lo visto en aquella mini-serie protagonizada por Michonne y, ahora, volvemos a la maravillosa historia que desde el este de Estados Unidos nos han estado contando los chicos y chicas de Telltale durante los últimos años. Volvemos, por fin, con Clementine y se nos ocurren pocas marcas con las que Telltale pudiese redimirse mejores que con esta.

Lazos que unen

The Walking Dead: A New Frontier Thies That Bind Part 1, es una sorpresa. Durante la promoción del título daba la sensación de que iba a tratar de abarcar tanto que, o no iba a ser capaz, o lo haría mal. Sin embargo, no es así. The Walking Dead: A New Frontier es tanto un nuevo juego, como una secuela, aquellos que deseen comenzar la historia desde aquí lo harán y no se sentirán perdidos, pero no conocerán el trasfondo y los detalles que los que somos veteranos reconocemos. Sea como fuere, la historia es perfectamente disfrutable en ambos casos y eso se debe al cambio de enfoque respecto a la segunda temporada, principalmente gracias al nuevo protagonista.

Los seguidores de la saga pueden respirar tranquilos, a pesar de que en esta ocasión no controlamos a Clementine; Javier, que es el personaje controlable durante la inmensa mayoría del tiempo, se presenta como alguien verdaderamente interesante. Una persona con un trasfondo, una historia y un camino que es el camino de esta tercera temporada. El nuevo enfoque no solo es un acierto para atraer a nuevos seguidores, también es una oportunidad de ver a Clem desde otro punto de vista distinto a cómo la vimos la última vez que ella fue nuestra acompañante.

Como sabéis la segunda temporada del juego tenía distintos finales, todos ellos crearan repercusiones distintas en esta tercera entrega, y podremos seguir nuestra partida a través del importe de la partida a la nube o recreando los hechos de manera previa; ambos sistemas funcionan realmente bien, por lo que los veteranos de The Walking Dead no tenéis porque temer la pérdida de vuestras decisiones. Aunque insistimos, esta es principalmente la historia de Javier por lo que, a pesar de que manejaremos a Clementine durante algunos flashbacks que explican lo ocurrido entre la segunda y la tercera temporada, será la de Javier la historia que conduzca la narración.

Ante todo, esta es una historia sobre la familia, y hasta dónde se está dispuesto a llegar por ella, que se narra con ese telón de fondo que es el universo de The Walking Dead: crudo, mortífero, peligroso y sobrecogedor; respecto a esto, la adaptación del universo de los cómics de Robert Kirkman que hace Telltale Games sigue siendo la mejor que se ha hecho, pues entienden mejor que nadie cómo funciona el mundo de este universo, y ofrecen una experiencia afín a la que se obtiene leyendo las novelas gráficas propiedad de Skybound Entertainment, cuya colaboración con Telltale es más que fructífera.

Como en cualquier juego de Telltale Games la historia y la forma de contarla es el eje principal de la aventura, es por ello que no queremos profundizar demasiado en lo que veréis explícitamente y preferimos que descubráis por vosotros mismos lo que “Lazos que unen parte uno” tiene guardado para vosotros. Tan solo os diremos que la estabilidad y seguridad de la familia de Javier se pondrá en peligro al cruzarse con una banda autodenominada “La nueva frontera”, lo que impulsará el desarrollo de un argumento muy prometedor que, por el momento, nos ha dejado momentos realmente intensos, bien escritos y que cuentan con nuevos personajes de interés; a los que poco se les podría criticar a nivel argumental, parece pues que los mejores guiones han vuelto a la mano de los guionistas del estudio. Lo único que se le podría achacar es que la duración es menor a lo que nos hubiese gustado, no superando la hora y media.

Cabe destacar finalmente la fácilmente reconocible diferenciación que A New Frontier establece frente a las dos temporadas anteriores, la segunda temporada de The Walking Dead ya distaba mucho de esa primera tanda de capítulos; era más bestial y cruda, introducía nuevos problemas y situaciones; la tercera temporada vuelve a dar una vuelta de tuerca para presentarnos un trasfondo muy distinto, han pasado varios años desde el comienzo del apocalipsis zombie y los supervivientes que quedan lo son por méritos propios, la gente se agrupa en comunidades y trata de restablecer el orden de distintas maneras; mientras los caminantes pierden protagonismo al haberse aprendido a lidiar con el peligro que representan, ahora son los otros supervivientes los que representan una verdadera amenaza.




Mismas mecánicas, mayor eficiencia

Tomar el control en The Walking Dead: A New Frontier es como hacerlo en cualquier otro juego firmado por Telltale, el juego se ha renovado, pero en lo que toca al esquema jugable nos encontramos ante lo mismo. Partiendo de este punto se genera el debate que persigue al equipo de Telltale Games desde hace años, ¿habría que cambiar dicho esquema o si algo funciona por qué tocarlo? Desde luego si os gustan los juegos del estudio este os gustará, si no os gusta cómo se juega un título firmado por Telltale, The Walking Dead: A New Frontier no os va a gustar.

Como siempre, se puede dividir la jugabilidad de un juego del estudio en tres partes que se integran dentro de la experiencia de manera orgánica: las charlas, la exploración y los QTE. Los tres elementos clásicos de la base de los juegos de Telltale encuentran en A New Frontier su mejor ejemplo de colaboración, y es que se ha llegado a un nivel de integración rotundamente bueno, que consigue que todo llegue cuando tiene que llegar sin que nunca la presencia de uno de esos elementos estorbe, se haga pesada o repetitiva. El tacto en el diseño de esta nueva aventura demuestra que Telltale ha perfeccionado ya su técnica al máximo. La exploración no se hace tan cansina como en otras aventuras, los QTE son muy dinámicos, especialmente en las escenas de acción que están mejor coreografiadas que nunca, y las charlas siguen siendo tan satisfactorias como siempre; siendo algunas decisiones especialmente relevantes, aunque habrá que esperar a las posibles consecuencias para saber cuán determinantes son dichas decisiones.

Un verdadero paso adelante en lo técnico

Pero The Walking Dead: A New Frontier no es un éxito solo por la calidad de sus guiones, lo acertado de su enfoque, la buena adaptación del universo, o el grado de maestría en el dominio que ha alcanzado Telltale de sus mecánicas; lo es también en lo técnico, que, además, es lo primero que salta a la vista. Gráficamente es un gran paso adelante, y es con diferencia el mejor juego a nivel visual que esta compañía nos ha brindado. El cambio, además, no aleja al juego de sus orígenes y es que su personal estilo sigue recordando indudablemente al cómic que origina estas historias. El aspecto gráfico general es muy superior al visto en la segunda temporada, y lo mismo decimos de los modelados de personajes que, por si fuera poco, son los más expresivos y mejor animados que nunca Telltale haya creado. Las animaciones robóticas de anteriores juegos del estudio han acabado, y con A New Frontier se consigue un nivel de animación que solo ayuda aún más a meterse en la genial historia del juego.

Sin embargo, las mejoras técnicas no quedan solo en lo gráfico sino también en elementos como la tasa de imágenes por segundo; nosotros hemos jugado ambos episodios en un ordenador de gama media equipado con una CPU AMD FX-6300 y una GPU R9 280x, y lo hemos disfrutado a 60 FPS constantes con todos los ajustes en alto y a 1080p. Por lo tanto, esas ralentizaciones tan frecuentes incluso en los mejores sistemas debidos a malas optimizaciones del juego se han acabado, o al menos nosotros no las hemos sufrido en PC. El sistema de guardado e importe de partida en la nube, también es una de las novedades más interesantes y todo un logro técnico al hacer funcionar en distintas plataformas datos de otra plataforma, una genial forma de salvar el salto generacional que se ha dado desde el lanzamiento de las dos primeras temporadas hasta ahora.

En lo sonoro también estamos ante un juego muy destacable, con una actuación vocal verdaderamente notable, aunque como siempre en inglés con subtítulos al castellano normalmente correctos, pero con fallos puntuales; unos efectos realmente bien conseguidos y una banda sonora muy adecuada, bien llevada y ejecutada; que es posiblemente la mejor que hayamos oído en cualquiera de los juegos de la franquicia.

Conclusiones finales – Una nueva frontera




Telltale Games establece con The Walking Dead: A New Frontier una nueva frontera, un antes y un después en sus juegos. Sin cambiar un ápice de cómo se juega, sí que se nota que Telltale finalmente ha consagrado su propia fórmula y la maneja con maestría, ofreciendo alguno de los mejores momentos que hemos visto en la saga. “Lazos que unen: Parte 1” es un episodio dinámico, muy bien llevado, genialmente escrito que comienza un nuevo arco argumental apto tanto para veteranos como para nuevos, y que lleva a Telltale Games a la senda de calidad por la que años atrás anduvo. Si The Walking Dead: A New Frontier sigue así en los episodios venideros estaremos ante uno de los mejores juegos del estudio.


Positivo

  • Jugablemente es el mejor juego que ha hecho Telltale Games hasta la fecha
  • Javier funciona verdaderamente bien como personaje jugable
  • Los nuevos personajes son, en su mayoría, bastante interesantes
  • Una historia apta para nuevos y para veteranos
  • Plantea bases muy interesantes sobre las que desarrollar la historia
  • Adapta a la perfección el universo en el que se basa
  • Se diferencia notablemente de las temporadas anteriores
  • El salto técnico es muy destacable
  • Es más espectacular y dinámico que nunca

Negativo

  • Duración algo escasa
  • El final de la temporada dos podría haber sido más determinante aquí
8.5

Muy bueno

Política de puntuación

Fran Ayuso
Jugador de videojuegos, espectador de cine, lector de libros, historiador del arte y redactor de Areajugones. QWERTY como método de expresión.