Aphelion llega en el momento perfecto. Con el Artemis II orbitando la Luna y superproducciones como Interstellar o la reciente Project Hail Mary manteniendo vivo el interés por la exploración espacial, la propuesta de Don't Nod conecta con algo que muchos jugadores llevamos dentro: esa fascinación por lo desconocido que hay más allá de nuestro planeta. El juego nos pone en la piel de Ariane y Thomas, dos astronautas de la Agencia Espacial Europea que aterrizan de emergencia en Perséfone, un planeta helado en los confines del sistema solar que podría ser la última esperanza de la humanidad. La puesta en escena es de lo mejor que ha hecho Don't Nod: los paisajes son impresionantes, la música acompaña cada momento con precisión y la historia de dos personas separadas en un mundo hostil engancha de verdad. El problema es que las mecánicas que sostienen esa experiencia se quedan por debajo de lo que la narrativa promete.
El estudio colaboró con la ESA de verdad para crear una ciencia ficción basada en una proyección realista de nuestro futuro cercano. Estamos en 2062, la Tierra es prácticamente inhabitable por el calentamiento global y la misión Hope-01 es el último intento de encontrar un hogar para la humanidad. El aterrizaje de emergencia separa a Ariane y Thomas en lados opuestos de Perséfone, y a partir de ahí el juego alterna entre ambos personajes a lo largo de 11 capítulos de aproximadamente una hora cada uno. Es una estructura que funciona bien porque cada personaje ofrece una experiencia diferente y el ritmo cambia con cada salto.
Ariane escala y Thomas sobrevive: dos formas de jugar que se complementan
Ariane es la protagonista principal y su gameplay se centra en la escalada, el traversal y las secciones de sigilo. Trepa por cornisas, salta entre salientes, usa un gancho para alcanzar zonas inaccesibles y navega por el terreno helado de Perséfone con una fluidez que recuerda a las secciones de escalada de Tomb Raider o Uncharted, aunque más sencilla mecánicamente. Cada salto requiere pulsar un botón para agarrarte al saliente, lo que añade un punto de tensión que al principio funciona pero que a la larga se vuelve algo mecánico. La escalada está bien implementada pero es excesiva a lo largo de todo el juego, y le habría venido bien alguna variante para romper el ritmo y evitar esa sensación de estar haciendo lo mismo una y otra vez.
Thomas ofrece un contraste bienvenido. Al estar herido, no puede escalar ni moverse con la agilidad de Ariane. Sus secciones son más pausadas, centradas en la exploración y la gestión del oxígeno, que añade una capa de tensión constante aunque nunca llega a ser realmente preocupante porque hay suministros de sobra. Lo que sí hace bien es cambiar completamente el ritmo del juego: pasas de la acción y la verticalidad de Ariane a una experiencia más reflexiva y narrativa con Thomas.
Se agradece mucho esa alternancia porque evita que las mecánicas de un personaje lleguen a saturar. Lo que le falta a Thomas es más profundidad en lo que puede hacer. El gancho y la gestión de oxígeno están bien pero se queda corto en variedad, podría haber aprovechado mucho más sus herramientas y limitaciones para crear situaciones más interesantes.
El Némesis funciona al principio pero se agota antes de tiempo
El gran antagonista de Aphelion es el Némesis, una criatura alienígena hecha de hielo y estados del agua (líquido, gas, plasma) que se mueve por el entorno de forma inquietante, casi como una animación de stop-motion. No puede ver pero reacciona al sonido, lo que convierte las secciones de sigilo en momentos de tensión real donde tienes que estudiar sus patrones de movimiento, avanzar con cuidado y decidir cuándo arriesgarte a hacer ruido para escalar o correr. El primer encuentro es genuinamente tenso y recuerda mucho a lo que sentías en Alien: Isolation esquivando al xenomorfo.
El problema es que esa sensación se diluye con las horas. Las secciones de sigilo con el Némesis se repiten demasiado y no introducen suficiente variedad para mantener la tensión que generan al principio. Sabes qué esperar, conoces los patrones y la amenaza pierde fuelle. Don't Nod promete que los encuentros se vuelven más complicados y que desbloqueas herramientas como señuelos para diversificar las opciones, pero la base del "agáchate, espera, avanza" se mantiene demasiado estable a lo largo del juego. Es una pena porque el diseño del Némesis es fantástico y el concepto funciona, simplemente necesitaba más evolución.
⚠️ Las mecánicas se repiten más de lo que deberían
El principal problema de Aphelion es que sus dos pilares jugables, la escalada y el sigilo con el Némesis, no evolucionan lo suficiente a lo largo de las 8-10 horas de campaña. La historia y la ambientación tiran del juego hacia arriba, pero las mecánicas no acompañan con la misma intensidad. Si buscas una aventura narrativa con momentos de tensión te va a gustar, pero si esperas variedad jugable comparable a un Tomb Raider o un Uncharted, ajusta expectativas.
Una historia que engancha aunque arranca demasiado fría
La narrativa es donde Don't Nod se mueve como pez en el agua y Aphelion no es una excepción, aunque con matices. La relación entre Ariane y Thomas es el corazón del juego: dos personas unidas por una misión y una relación personal complicada que se ven obligadas a sobrevivir por separado en un mundo que no entienden. Ver cómo evolucionan por separado, cómo procesan la soledad y cómo se comunican a través de los audiologs es lo que te mantiene jugando capítulo tras capítulo. Las actuaciones de voz son sólidas, especialmente Tal Davida como Ariane, y la dirección cinematográfica de las escenas narrativas está a un nivel muy alto.
El punto débil está en el arranque. El juego te lanza al desastre demasiado rápido sin explicar suficientemente bien cómo han llegado las cosas a ese punto. ¿Qué ha pasado exactamente con la nave? ¿Cómo era la relación entre Ariane y Thomas antes del accidente? El juego te da piezas de ese puzzle a lo largo de la aventura, pero al principio la falta de contexto hace que cueste conectar emocionalmente con la situación. El trasfondo de los personajes está ahí pero se queda plano en algunos puntos, especialmente en cómo llegaron a estar así en su relación. Una vez pasas ese bache inicial, la historia fluye mucho mejor y el final merece la pena, pero esos primeros capítulos podrían haber hecho un trabajo mejor sentando las bases emocionales.
Perséfone es precioso aunque le falta algo de pulido
Visualmente, Aphelion cumple con creces en lo que importa: los paisajes de Perséfone son impresionantes y hay perspectivas fotográficas que te van a dejar fondos de pantalla dignos de enmarcar. La escala del planeta se transmite muy bien y Don't Nod ha conseguido que sientas la inmensidad y la soledad de estar varado en un mundo que no debería tener vida. Algunas texturas podrían tener más detalle y realismo, especialmente en las zonas de interior, pero en conjunto el apartado visual es más que notable. Los saltos en la escalada son lo más tosco técnicamente, con algún momento donde el agarre no responde como debería, aunque nada que impida jugar.
La banda sonora de Amine Bouhafa (compositor ganador de un César) es uno de los grandes aciertos del juego. La música fluye perfectamente con la ambientación, se intensifica en los momentos de tensión y se retira cuando toca dejar que el silencio de Perséfone hable por sí solo. El diseño de sonido en general es excelente: los crujidos del hielo, el sonido del viento, la respiración de Ariane dentro del casco. Todo contribuye a crear una atmósfera que es, sin duda, lo mejor de Aphelion.
Conclusiones
Aphelion es una aventura que brilla mucho más por lo que cuenta y cómo lo presenta que por lo que te pide hacer con el mando. Don't Nod ha construido un escenario fascinante en Perséfone, una historia de supervivencia y relaciones humanas que engancha y una atmósfera que te atrapa con su banda sonora y su diseño visual. Pero las mecánicas que sostienen esa experiencia, la escalada constante y el sigilo con el Némesis, no evolucionan lo suficiente y acaban por convertirse en el eslabón débil de una cadena que por lo demás es muy sólida. Si te van las aventuras narrativas con ambientación espacial y puedes perdonar que el gameplay no esté siempre a la altura de la historia, Aphelion merece tus 8-10 horas.
Aphelion
Analizado en PC
VideoGame
7.8
Puntuación Areajugones: Notable
Aphelion es una aventura que brilla mucho más por lo que cuenta y cómo lo presenta que por lo que te pide hacer con el mando. Don't Nod ha construido un escenario fascinante en Perséfone, una historia de supervivencia y relaciones humanas que engancha y una atmósfera que te atrapa con su banda sonora y su diseño visual. Pero las mecánicas que sostienen esa experiencia, la escalada constante y el sigilo con el Némesis, no evolucionan lo suficiente y acaban por convertirse en el eslabón débil de una cadena que por lo demás es muy sólida
Apartado gráfico
Apartado jugable
Apartado sonoro
Apartado artístico
Puesta en escena y ambientación de Perséfone espectaculares
La alternancia entre Ariane y Thomas cambia bien el ritmo del juego
Banda sonora de Amine Bouhafa excelente
Los audiologs conectan emocionalmente a los personajes de forma muy inteligente
Historia que engancha y actuaciones de voz sólidas
Diseño de sonido que refuerza la sensación de aislamiento
Las mecánicas de escalada se hacen repetitivas a lo largo del juego
La narrativa de la relación entre ambos protagonistas se queda plana en algunos puntos
Algunas texturas carecen de detalle y realismo en interiores
Ingeniero de Telecomunicaciones. amante de SEGA y todo lo que tenga que ver con Sonic. Nintendero por bandera y Game Pass en el corazón. Muy fan de Halo y las sagas Gears of War o Forza. Siempre con mi Steam Deck en la mochila...