Análisis de Dragon Quest VII Reimagined: el remake notable de una entrega con mucha luz (y alguna sombra)
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Dragon Quest VII Reimagined

Análisis de Dragon Quest VII Reimagined: el remake notable de una entrega con mucha luz (y alguna sombra)

Square Enix revisita uno de los títulos clásicos de la saga, añadiendo mejoras y puliendo asperezas

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Portada de Dragon Quest VII Reimagined

Cada vez que escucho un efecto de sonido o pieza musical que ha sido engendrada desde las entrañas de Dragon Quest, mi corazón se expande en oleadas de recuerdos nostálgicos que, irónicamente, poseen un origen bastante reciente: entré en la saga hará 3 o 4 años gracias al primer Builders y, desde ahí, he ido saltando de una entrega a otra gracias a los nuevos remakes de sus títulos primigenios.

Es casi como si, desde entonces, la saga me hubiera hecho partícipe de su extenso legado histórico y me hiciese formar parte de algo importante. Algo que valoro inmensamente ante el fenómeno consistente en que, a más años cumplo, más cínico me vuelvo.

Una sensación que se ha intensificado todavía más con Dragon Quest VII Reimagined por una razón que quizás es más abstracta de la cuenta: me ha gustado menos que los anteriores, pero también he desarrollado un amor especial por él. Esta entrega es poseedora de una magia que no se puede encontrar dentro de otros títulos y, aunque sea difícil ponerlo en palabras, lo mínimo que puedo hacer es intentarlo.

Fragmentos olvidados

Dragon Quest VII llevaba el enunciado ¨Fragmentos de un Mundo Olvidado¨ en el remake que salió para 3DS en 2013 (el original es del año 2000), lo cual consta como eslogan descriptivo de la forma en la que el juego se despliega tanto a nivel de contenido como de forma. Este Dragon Quest, a diferencia de otras entregas de la saga, nos coloca en la posición de visitantes de pequeñas historias que se adhieren a una matriz más grande que crece poco a poco. Casi como si fuera un recopilatorio de relatos autoconclusivos que coexisten unidos entre sí y, al mismo tiempo, ajenos al marco general que los delimita.

En Dragon Quest VII Reimagined empezamos en una pequeña isla de pescadores. Concretamente, en la piel de un protagonista ansioso por desvelar el gran secreto que esconde el mundo: su peñón es el único que existe en todo el mar, lo cual es algo que no cuadra por mera imposibilidad geográfica. Sin embargo, pronto descubrirá algo que le llevará a viajar a otros territorios ajenos a los que su aldea ha sido ajena durante miles de años por motivos que no desvelaré aquí para no hacer spoilers.

Dragon Quest VII Reimagined
Nuestra misión será la de ir restaurando las islas desaparecidas del mar

El quid de la cuestión es que cada isla se corresponderá con un capítulo independiente que forma parte de algo más grande, aunque todos ellos se apoyan en la idiosincrasia clásica de Dragon Quest. Cada uno de los mismos funciona siguiendo los arquetipos clave de la saga: la lucha entre luz y oscuridad, el poblado asaltado por monstruos, las traiciones familiares, anécdotas sobre héroes de otras épocas que se han tergiversado con el paso de los años...

¿Por qué dichas islas desaparecieron y cómo es posible que nadie se acuerde de ellos? Esta cuestión es la que sirve como hilo que conecta todas las microaventuras que vivimos en Dragon Quest VII Reimagined. El problema está, por otro lado, en que el juego sacrifica parte de la épica que caracteriza otras historias de la saga de cara a crear tramas más cercanas donde los personajes que conocemos están atados única y exclusivamente al lugar en el que viven.

Dragon Quest VII Reimagined

Evidentemente, es cuestión de gustos, pero Dragon Quest VII Reimagined brilla más en ciertos momentos de la historia donde surgen relatos que presentan esos giros oscuros típicos de la saga. Es justo ahí, en ese mismo contraste, donde pueden encontrarse los núcleos narrativos más interesantes; aquellos donde tienes ganas de abrazar a todo personaje que conoces y, al mismo tiempo, se presiente que algo terrible está pasando justo en el punto ciego de tu mirada.

Eso sí, hay que reconocer que Dragon Quest VII Reimagined es un juego que impacta a nivel argumental en ciertos momentos de la historia por la gestión que hace de los personajes que entran y salen del grupo de protagonistas. Asemejándose, además, a una experiencia vital que todos hemos tenido en algún momento donde has de decir adiós a una persona importante que se marcha para seguir su propio camino.

Dragon Quest VII Reimagined
Cada isla contará con una trama autoconclusiva

En estos últimos días analizando el juego, ha habido momentos de mi vida cotidiana en los que me encontraba a mi mismo pensando en un personaje del grupo que acababa de dejarlo para labrarse su propio futuro. Algo bien hará el juego si me ha tenido ensimismado con él en esas situaciones del día a día en las que estaba a cientos de metros de distancia de la consola.

Por otro lado, es importante recalcar que Square-Enix ha reescrito, reeditado y rehecho algunas partes de la trama del título original con tal de que este remake tuviera más sentido a nivel argumental. Sobre todo, en cuanto a que los distintos relatos que iremos visitando acaben uniéndose al hilo conductor de la historia global de manera más eficaz. Además, la compañía ha tomado la sabia decisión de eliminar aquellas partes del juego que no sumaban con respecto a esta premisa, evitando que tengamos que atravesar esas tramas que resultaban repetitivas que ralentizaban el ritmo de la aventura.

Escenarios simples y compactos, para bien y para mal

El segundo elemento del juego que depende integralmente de la estructura en la que se apoya su argumento tiene que ver con su escenario. Suena evidente cuando lo dices en voz alta: si en Dragon Quest VII cada trama ocurre en una isla y la narrativa está fragmentada, los niveles también. El bucle jugable suele ser siempre el mismo: viajas a una localización, exploras tres o cuatro lugares destacados allí, completas la mazmorra de la zona hasta derrotar al jefe, buscas ciertos objetos que te permiten viajar a la siguiente y así sucesivamente.

Dragon Quest VII Reimagined
Las mazmorras nos permitirán farmear objetos y experiencia para subir de nivel

Por mucho que me cueste, he de reconocer que esto último genera más fricción de la que esperaba. En Dragon Quest VII Reimagined no hay grandes escenarios interconectados entre sí, sino que se compone de zonas aisladas y compactas en las que rara vez hay huecos adicionales en los que implantar una aventura secundaria a la trama principal.

Esto hace que nuestra aventura se sienta lineal, cosa que se intensifica por la idea de que el juego no hace demasiados esfuerzos para incitarte a explorar zonas alternativas por dos motivos: en primer lugar, porque no las hay; en segunda instancia, porque las aventuras que vivimos son tan cortas que necesitan de espacios lo bastante delimitados como para ser coherentes en términos de ritmo (el cual se mantiene bastante ágil).

Dragon Quest VII Reimagined
Las islas no tienen apenas zonas o secretos alternativos a explorar

No obstante, que los escenarios sean simples en diseño no implica que esto ocurra también en el sentido artístico. He leído muchas opiniones dispares sobre el aspecto de este nuevo remake de Dragon Quest VII; algo comprensible en cuanto a que el estilo de Dragon Quest III HD-2D Remake y Dragon Quest I&II HD-2D Remake es despampanante.

Dragon Quest VII Reimagined se cimenta sobre un estilo artístico que sustituye los píxeles por figuras coleccionables, haciendo que los personajes adquieran un aspecto singular sobre unos escenarios que constan como dioramas interactivos. En este sentido, el jugador se posiciona como testigo omnipotente de una maqueta viviente que se va armando a sí misma conforme se expande la trama y las islas que podemos visitar. No hay crítica que valga aquí: en este sentido, Dragon Quest VII Reimagined es un juego con encanto y alma (en el sonoro sigue siendo excelente), lo cual dice mucho de los esfuerzos que ha hecho Square Enix a la hora de diferenciarlo de otros remakes.

Mecánicas de hace 26 años que se sienten modernas

Hablemos del combate. Los enfrentamientos de Dragon Quest VII Remake no dista demasiado de lo visto en Dragon Quest III HD-2D Remake y Dragon Quest I&II HD-2D Remake. Cada pelea estará compuesta por nuestro equipo de personajes (cada uno de ellos con sus vocaciones y habilidades especiales que pueden combinarse con otras en cierto punto de la aventura) y un bando enemigo al que tendremos que derrotar a través de un sistema de movimientos por turnos.

Dragon Quest VII Reimagined
El sistema de combate por turnos se basa en el uso de habilidades encuadradas en vocaciones

Aquí encontramos todo lo que se puede ver en un Dragon Quest de toda la vida: movimientos encaminados a curar o bufar aliados, ataques en área, estancias especiales donde un miembro del grupo adquiere una habilidad que puede usar de forma limitada en la pelea... Hay poca innovación en este sentido, pero tampoco la necesita. Eso sí, el mayor salto hacia delante se esconde en esas pequeñas decisiones que Square-Enix ha tomado para agilizar los enfrentamientos de manera significativa, adaptando Dragon Quest VII a los estándares modernos de ritmo. ¿Cómo lo hace exactamente? Muy sencillo; le basta con seguir las siguientes pautas:

  • En los escenarios, podremos ver cómo los enemigos caminan físicamente por los niveles, haciendo que podamos esquivarlos si no queremos pelear contra ellos.
  • Podremos derrotar a los enemigos más débiles que encontremos de un solo golpe, evitando que entremos en un combate innecesario si el juego interpreta que tendremos todas las de ganar
  • Al entrar a un combate, puedes modificar la velocidad a la que ocurre todo, lo cual es imprescindible para un JRPG que salga en pleno 2026
  • Entre combate y combate, puedes curar a todo el equipo pulsando un solo botón del mando si tienes un miembro del grupo que posea una habilidad de sanación a cambio de gastar parte de su maná
  • Existe la opción de activar combates automáticos para que el juego los haga por ti, lo cual es ideal si quieres pasar de largo en esos combates contra enemigos que ya has visto decenas de veces
  • En las salas donde hay puzles, puedes reiniciar los rompecabezas que estés resolviendo en todo momento por si sientes que has llegado a un callejón sin salida y necesitas devolver la habitación al estado en el que te la encontraste
Dragon Quest VII Reimagined
Algunos combates contra jefes finales se corresponden con enfrentamientos que recordarás durante días

Todo esto hace que Dragon Quest VII Reimagined posea un sistema de combate compuesto por dos núcleos esenciales que funcionan a la perfección cuando los combinas entre sí: por un lado, tienes un sistema de habilidades efectivo y con la suficiente profundidad como para permitirte elaborar estrategias más o menos diferentes en función de lo que requiera la situación. Por otro, tenemos unas mejoras que aceleran mucho el tiempo que emplearás en pelear (que será muchísimas veces), logrando que no quieras evitar más combates de la cuenta.

Conclusión

Su trama fragmentada ofrece relatos de carisma inolvidable, pero hay otros que no brillan tan intensamente. Su escenario dividido en niveles más reducidos es más limitado en posibilidades, pero sirve para mantener un buen ritmo narrativo. Los combates pueden hacerse algo repetitivos, pero se han dinamizado al extremo con este remake. No es la mejor entrega de Dragon Quest, pero sí un remake trabajado a conciencia.

Dragon Quest VII Reimagined no es perfecto, por mucho que Square-Enix haya hecho una labor de restauración jugable excelente y aunque el estilo artístico de esta versión genere división de opiniones (lo cual es algo tremendamente subjetivo). Ahora bien; mentiría si dijera que no he disfrutado cada segundo el juego sin prestar demasiada atención a sus defectos porque Dragon Quest VII es un juego de encanto indudable, o por el amor que siento por esta saga gracias a su nostalgia retroactiva. A estas alturas, ya no soy capaz de distinguirlo.





Dragon Quest VII Reimagined

Analizado en PS5

VideoGame
8.2
Puntuación Areajugones:
Notable
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Dragon Quest VII Reimagined supone un trabajo notable de restauración: mejora significativamente la cohesión narrativa del título original, pule sus mecánicas para agilizar el ritmo del juego y mantiene aquellos elementos que hicieron de este uno de los títulos más queridos de la saga. Puede que no sea el mejor Dragon Quest, pero sí uno de los más especiales, haciendo que este remake se convierta en un sólido estandarte de nostalgia retroactiva en el género de los JRPGs.

Estilo visual

Mejoras en la jugabildad

Argumento

Banda Sonora

  • El estilo artístico con el que se diferencia de remakes previos
  • La forma en la que se han reeditado ciertas partes de la historia
  • Algunos personajes son realmente memorables
  • El sistema de mezcla entre dos vocaciones distintas
  • Los retoques en el sistema de combate que agilizan los enfrentamientos
  • Los escenarios son algo más simples que en otras entregas
  • La trama de algunos capítulos pasa desapercibida
  • El exceso de explicaciones con respecto a ciertos sucesos que alargan los diálogos
Duración: 40-60 horas
Jugadores: 1 jugador
Idiomas: Voces en inglés o japonés, textos en castellano

Política de puntuación

Redactado por:

Graduado en psicología (2011-2015). Periodista cultural con 8 años de experiencia en el sector de la información. Actualmente formo parte del equipo de Areajugones desde 2019, donde trabajo como redactor especializado en videojuegos, crítico, editor de vídeo y cubro eventos tanto a nivel nacional como internacional de forma presencial. En 2024, comenzó mi camino en la sección Fuera de Juego de SPORT como redactor de actualidad. También soy psicólogo especializado en terapia familiar, siempre con la mirada puesta sobre nuevas tendencias a través de una perspectiva analítica y profesional.