
Encender la consola y disfrutar de una apacible vida en una isla ficticia, con vecinos extraños pero simpáticos y con la sensación de que nuestras acciones impactan en sus vidas. Parece la descripción de cualquier Animal Crossing, pero resulta que Nintendo cuenta con otra franquicia que llevaba unos cuantos años desaparecida y que va a regresar en 2026 con la intención de asaltar a todos aquellos que disfrutan de estos juegos relajados... aunque de una forma algo diferente. ¿Por qué el nuevo Tomodachi Life: Una vida de ensueño podría interesarte? Atento, porque se viene un nuevo fenómeno a Switch y Switch 2.
Tomodachi Life: Una vida de ensueño comparte muchas similitudes con Animal Crossing: New Horizons, pero tal y como hemos visto en el último Nintendo Direct dedicado al juego, además de ser bastante más perturbador (en varios aspectos), también difiere en muchos elementos. Esto da mucho carisma a esta nueva aventura y una diferenciación única que puede convencerte si disfrutas de este tipo de propuestas.
Para empezar, en Tomodachi Life: Una vida de ensueño no somos nosotros quienes llegamos a una isla desierta y comenzamos a construirla, conviviendo con nuevos vecinos, sino que somos los creadores a un nivel mucho más elevado. Somos los dioses de este pequeño nuevo mundo, si quieres entenderlo así, con la capacidad de crear a todos los habitantes de una nueva isla (con el formato de los Miis de Nintendo), dándoles la personalidad que queramos e influyendo en sus vidas de manera directa.
Nosotros tenemos la potestad de moverlos por la isla, de hacer que interactúen entre ellos, de influir en sus vidas, de comprarles ropa, comida... pero parte de la gracia de Tomodachi Life: Una vida de ensueño es que estos habitantes también tienen su propia conciencia y actúan por su cuenta: tienen sus pensamientos, sus deseos, hábitos, necesidades y gustos personales, por lo que nosotros nos convertimos en aquellos que pueden influir para bien o para mal. Y esto es sólo el principio.
Una de las partes más diferenciales de Tomodachi Life: Una vida de ensueño y Animal Crossing: New Horizons es que las relaciones sociales entre los habitantes de nuestra isla pueden ir más allá de las típicas interacciones básicas. Se hacen amigos entre ellos (o no), realizan actividades, se quieren ir a vivir juntos y pueden decidir casarse o hasta tener hijos. Nosotros influimos en estas decisiones, como si tuviéramos la última palabra, pero como digo, ellos tienen conciencia y sentimientos propios.
Un elemento importante de Tomodachi Life: Una vida de ensueño que comparte con Animal Crossing: New Horizons es que todo tiene lugar en tiempo real. Es decir, la vida en la isla ocurre al mismo tiempo que nuestra vida real: cuando no estemos dentro del juego, nuestras creaciones continuarán haciendo su vida, así que cuando llegamos descubrimos cuáles son sus nuevas necesidades, de quién se han enamorado esta vez, qué les afecta, qué no... y nosotros incidimos de manera directa en sus vidas... o no, si decidimos quedarnos al margen, que también se puede.
Esa forma de jugar es interesante y añade una capa muy interesante, al igual que ocurre en Animal Crossing: no es necesario echar horas y horas, sino que un rato al día quizás sea suficiente para hacer "mantenimiento" y ver cómo han ido las cosas. Además, siempre tendremos la sensación de ser el ser supremo de nuestra isla y de sus habitantes: podemos influir o no, generando historias únicas y escenas la mar de variopintas, como que varios personajes se enamoren de la misma persona y los que sean rechazados sufran durante varios días por este varapalo.
Uno de los elementos que hizo triunfar a Animal Crossing: New Horizons a lo loco en Nintendo Switch fue su capacidad de personalizar prácticamente todo. Tenemos libertad total para decorar nuestra casa y nuestra isla como queramos, con un montón de elementos que vamos desbloqueando poco a poco. Aunque no es exactamente igual en Tomodachi Life: Una vida de ensueño, sí que está muy presente ese foco en la creación y en la personalización.
Aquí la personalización resulta importantísima en la creación de los Miis que van a habitar nuestra isla, no sólo a nivel estético (que también), sino a nivel de comportamiento y emociones, que podemos ajustar. Tenemos la posibilidad de variar nuestra isla para crear lo que queramos, modificar el lugar donde se encuentran las casas o tiendas e incluso generar estructuras extrañas y psicodélicas. Para los jugadores más creativos esto va a ser una maravilla.
Por ello, con sus evidentes diferencias y un tono que se aleja de la alegría perpetua de Animal Crossing: New Horizons, Tomodachi Life: Una vida de ensueño puede convertirse en una de las propuestas más divertidas, extrañas y codiciadas por los jugadores de Nintendo Switch y Nintendo Switch 2 cuando se lance el próximo 16 de abril. Una extraña saga que regresa a lo grande, otorgando un poder al jugador enorme... que no sé si va a saber gestionar bien o mal, pero ahí está la gracia.
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