
Si eres de los que dejó Diablo IV aparcado porque sentías que le faltaba chicha, puede que abril sea el mes en el que vuelvas a engancharte. Durante la presentación del 30 aniversario de Diablo celebrada el 11 de febrero, Blizzard soltó una bomba detrás de otra, y la más gorda tiene nombre propio: Lord of Hatred, un DLC que va a tocar prácticamente todos los pilares del juego. No estamos hablando de un par de retoques cosméticos, sino de cambios que van a transformar la experiencia de arriba abajo.
Y mira, lo digo con conocimiento de causa, porque la comunidad de Diablo IV lleva meses pidiendo exactamente esto. El juego tenía una base sólida pero necesitaba más profundidad, más opciones, más razones para seguir metiendo horas. Parece que Blizzard por fin ha escuchado, y lo que han presentado pinta realmente bien.
Uno de los puntos más flojos de Diablo IV desde su lanzamiento era el sistema de habilidades. Tan limitado que la propia comunidad los bautizó como "skill twigs" en lugar de skill trees, básicamente ramas peladas en vez de árboles frondosos. El propio equipo de desarrollo bromeó con eso durante la presentación, pero dejaron claro que eso se acabó. Van a añadir nuevas opciones de personalización a cada habilidad del árbol entero, y todas las clases recibirán más de 40 nuevas elecciones y más de 80 opciones adicionales. Los que compren el DLC Lord of Hatred tendrán además 20 opciones de habilidad transformativas extra. Vamos, que por fin vas a poder construir builds con personalidad propia.
Pero la cosa no se queda ahí. También llegan los talismanes, un nuevo sistema que añade todavía más capas de personalización a tus personajes. Es justo lo que necesitaba el endgame para que cada jugador pudiera diferenciarse de verdad y no ir todos con la misma build copiada de internet.
Si eres veterano de la saga, el nombre Cubo Horadrim seguro que te ha sacado una sonrisa. Este objeto icónico de la franquicia regresa en el DLC como una herramienta más para moldear tu experiencia en el endgame, y sinceramente, es una de esas adiciones que hacen que Diablo IV se sienta más conectado con sus raíces. Además, Blizzard anunció con bastante entusiasmo que los filtros de loot llegan por fin al juego, algo que los jugadores llevan pidiendo desde el día uno para tener más control sobre los objetos que caen.
Personalmente, creo que esta actualización puede ser un antes y un después para Diablo IV. El juego necesitaba una inyección de contenido y profundidad así de potente, y si todo lo que han prometido funciona como dicen, abril puede marcar el momento en el que muchos jugadores le den una segunda oportunidad. Lord of Hatred tiene toda la pinta de ser el DLC que debería haber llegado hace tiempo, pero más vale tarde que nunca.
NOTICIAS RELACIONADAS