
Supongo que es normal que The Blood of Dawnwalker quiera hacernos recordar constantemente a The Witcher 3: Wild Hunt, porque a fin de cuentas comparten director, Konrad Tomaszkiewicz, tras haber fundado su propio estudio con otros veteranos desarrolladores de CD Projekt RED. Si pretendes que Rebel Wolves, este nuevo estudio, pueda "sobrevivir" al desarrollo de un gran RPG de mundo abierto, es normal que quieras atraer a los fans de un juego tan exitoso. Pero eso implica cosas positivas y también negativas.
No te voy a mentir: The Blood of Dawnwalker me llama mucho la atención por su equipo de desarrollo, y creo que no soy el único. Saber que se trata del nuevo proyecto del director de The Witcher 3: Wild Hunt, uno de los RPG de mundo abierto que más he disfrutado en mi vida, desprende un aura especial difícilmente igualable por otro desarrollo del mismo género. De por sí, me interesa saber cómo se desempeña Tomaszkiewicz y el resto de desarrolladores fuera del amparo de CD Projekt RED, y su buscado parecido ayuda a que lo veamos como un juego más prometedor, automáticamente.
En The Blood of Dawnwalker se nota que buscan esta comparación constante. Desde la música hasta la estética de algunos personajes, incluyendo al protagonista, su tono y hasta el sistema de combate. Todo quiere evocar a The Witcher 3: Wild Hunt y lo hace de forma consciente, porque sabe que el trabajo previo de sus desarrolladores es uno de sus grandes baluartes. Luego llegan otras ideas propias y originales, pero es innegable cuál es su objetivo para vendernos el juego antes de su lanzamiento.
Además, han querido ir más allá: sí, todo lo que ves del juego recuerda a The Witcher 3, pero a su vez cuenta con elementos propios bastante originales, como ese ciclo de día y de noche que cambia por completo la manera de controlar al personaje. Me atrae la idea de ser un humano por el día y un vampiro por la noche, abriendo nuevas mecánicas y posibilidades, tanto a nivel jugable como de historia, y creo que es parte de su gran atractivo (junto a la seguridad que otorgan sus desarrolladores). Sin embargo, también hay muchos elementos que pueden resentirse por esta constante comparativa.
Viendo sus vídeos promocionales, no puedo dejar de pensar en que The Blood of Dawnwalker ha puesto más esfuerzo en parecerse a The Witcher 3 que en ofrecer una estética visual propia. Es un juego que desprende muy poca personalidad: no hay ni un solo personaje, escenario o situación que me haya parecido realmente original, o que me haga recordarlo. Y esto me conduce a uno de mis mayores miedos: ¿qué va a pasar a nivel de escritura?
Uno de los aspectos más importantes de The Witcher 3 es su historia y sus personajes, su toma de decisiones, su personalidad, su tono y su narrativa. CD Projekt RED encontró una manera mágica de trasladar al mundo de los videojuegos la obra de Andrzej Sapkowski. Sin embargo, The Blood of Dawnwalker no parte de un universo ya creado, ni de un mundo que se ha construido a lo largo de varios juegos, ni cuenta en su equipo de desarrollo con todas las mentes creativas que participaron en su desarrollo.
Por mucho que se parezca, creo que The Blood of Dawnwalker tiene una tarea muy complicada si quiere igualar a The Witcher 3, obra con la que se va a comparar sí o sí (por su propia culpa), en este terreno. Y, por ahora, no parece ofrecer algo demasiado interesante (ojalá me equivoque). No he visto una construcción de un mundo que resulte atractiva, su protagonista me sigue pareciendo la antítesis del carisma (al otro extremo de lo que nos encontramos con Geralt de Rivia), y no he visto en demasiada profundidad hasta dónde nos puede llevar su sistema de decisiones. Ojo, confío en que sea algo positivo... pero sólo digo que ahora me genera muchas dudas.
Para más inri, tenemos varios ejemplos (muchos de ellos recientes), de nuevos estudios fundados por grandes nombres de la industria, que han trabajando en obras muy queridas y de una calidad indiscutible, que han terminado por crear obras de una calidad muy alejada de lo que las altas expectativas esperaban. Te miro a ti, MindsEye, con Leslie Benzies como gran mente detrás de este proyecto tras haber sido una figura clave en la saga GTA... y que salió como salió.
Ahora mismo estoy en un extraño estado intermedio de interés con The Blood of Dawnwalker. Por un lado, me chifla la idea de que Konrad Tomaszkiewicz, junto a su hermano Mateusz (diseñador de misiones de The Witcher 3 y Cyberpunk 2077) y otros tantos talentos de CD Projekt RED, estén tan cerca de mostrarnos su nueva obra, después de habernos obsesionado con su trabajo en el estudio polaco. Me interesa de forma genuina, y muchos de los elementos que he visto me parecen realmente interesantes.
Sin embargo, también me genera serias dudas. Su necesidad constante de querer recordar a The Witcher 3 me hace pensar en lo difícil que será igual a esa obra, en las comparaciones constantes que se van a realizar, y en pilares fundamentales como la historia, personajes y decisiones, que por ahora suponen una verdadera incógnita. Ojalá The Blood of Dawnwalker se convierta en un nuevo referente entre los RPG de mundo abierto... sin embargo, creo que esta comparación constante con el trabajo de CD Projekt RED va a terminar siendo contraproducente. Lo comprobaremos el próximo 3 de septiembre.
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