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Análisis Cyberpunk 2077

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ANÁLISIS

Después de largos años de espera, incluidos varios retrasos, Cyberpunk 2077 ya está aquí por fin. Y con él, nuestro billete de ida a Night City, esa hormigueante ciudad llena de sueños en donde los misterios, como en el poema de Baudelaire que encabeza este texto, rezuman por todas partes. ¿Queréis saber más de este emocionante viaje? Pues acompañadnos en nuestro análisis de Cyberpunk 2077.

"Hormigueante ciudad llena de sueños, donde el espectro en pleno día agarra al transeúnte. Los misterios rezuman por todas partes como las savias en los canales estrechos del coloso poderoso".

Charles Baudelaire, Las flores del mal
Cyberpunk 2077

Del yermo a Night City

Cyberpunk 2077 es uno de los mayores proyectos realizados dentro de la industria del videojuego, al menos en cuanto a su presupuesto. Y eso se nota. Se trata de un videojuego gigantesco que rezuma el olor del AAA más escandaloso posible. Pese a ello, CD Projekt RED se ha alejado de las tendencias actuales y ha creado un videojuego con un rumbo distinto, un videojuego que crece hacia arriba y no hacia delante.

Crece hacia arriba en tanto que apila mecánicas y sistemas de juego propias de diferentes géneros, en lugar de apostar de forma clara por un género y perfeccionar su propuesta. En contraposición con la mayoría de grandes producciones, que se adscriben a un género (ya sea la acción en mundo abierto, la acción enfocada a la historia, el sigilo, el rol, etc.), Cyberpunk 2077 apila diferentes géneros sobre sus cimientos para dar como resultado un juego que, como decía, crece más en vertical que en horizontal.

Los cimientos de Cyberpunk 2077 son los de un juego de rol clásico al que se le añaden por encima diferentes capas sacadas de géneros como el shooter en primera persona, el sigilo o la conducción. Es fácil rastrear sus influencias en este sentido pues la estructura de sistemas de juego y mecánicas que conforma los cimientos del juego es exactamente igual a la de los Fallout modernos de Bethesda o la del reciente The Outer Worlds.

El videojuego cuenta con sistemas de combate y de diálogo (ofreciendo diferentes respuestas) basado en estadísticas y números. Nuestras armas tienen un daño, nuestro personaje tiene estadísticas que nos permiten aumentar ese daño e incluso utilizar equipo especial y las opciones alternativas al combate se desbloquean, también, gracias a las estadísticas de nuestro personaje (haciendo que pueda intimidar, descubrir secretos especiales, hackear algunos dispositivos y más).

Más allá del RPG

La diferencia con Fallout radica en que la apuesta de Cyberpunk 2077 es mucho mayor que la de cualquier juego de Bethesda. Sin perder ni un ápice del espíritu rolero, el juego de CD projekt RED es capaz de ser, a la vez, un RPG y muchas más cosas.

cyberpunk 2077

El gunplay es exquisito y los tiroteos funcionan a la perfección. El sigilo resulta divertido y satisfactorio gracias al buen diseño de niveles, que convierte estas incursiones silenciosas en puzles al estilo Dishonored. El hackeo nos permite manejar el entorno a nuestro gusto y nos ofrece decenas de opciones a la hora de abordar cada misión. El mundo abierto resulta extenso, denso y complejo, con mucho que hacer y secretos por descubrir en cada esquina. Todo ello es Cyberpunk 2077.

Yo mismo analizaba meses atrás The Outer Worlds avisando a todos los lectores de que el juego de Obsidian, aunque cuente con mecánicas de shooter y perspectiva en primera persona, no era un FPS sino un RPG. Este aviso no tiene cabida en Cyberpunk 2077. El juego de CD Projekt RED es un shooter y, si sois fans de los shooters, os gustará. Pero también es una obra de acción desenfrenada. Y de sigilo. Y de hackeo. Y de mundo abierto. Y looter shooter. Y lo es todo de forma simultánea, sin imponer al jugador un género sino dejando que nosotros decidamos, en cada momento, a cuál de sus facetas queremos jugar.

La mejor manera que se me ocurre para definir a Cyberpunk 2077 es decir que es un juego de Fallout moderno ambientado en una gran ciudad futurista de corte distópico pero que cuenta con el gunplay de DOOM, las mecánicas de sigilo de Metal Gear Solid V, los sistemas de hackeo de Watch Dogs, el mundo abierto cargado de secretos de Assassin's Creed, el 'looteo' de Borderlands 3 y la espectacularidad en misiones de GTA V.

Tal vez la única pega que podamos poner a nivel mecánico sea la conducción. Si bien no es especialmente mala (está muy por encima de otros juegos de mundo abierto como Watch Dogs), no está al nivel del resto de sistemas de juego. Pero el propio videojuego es consciente de esta carencia y apenas se nos exige conducir, dejándolo como una tarea muy secundaria y, en la mayoría de casos, una simple manera de recorrer Night City más rápidamente.

La fantasía de poder definitiva

La mezcla de todos estos géneros y propuestas en un solo producto hace que Cyberpunk 2077 sea el videojuego soñado por la industria AAA en cuanto a su público objetivo. Se trata de un producto que no es perfecto en un apartado sino muy bueno en muchos. Y eso hace de Cyberpunk 2077 un videojuego que puede encandilar a prácticamente todo tipo de jugadores, teniendo millones y millones de compradores potenciales.

Pero, por encima de todo, Cyberpunk 2077 es la fantasía de poder definitiva. Esta se define como "un deseo inconsciente por parte del espectador de encarnar el papel de alguien con control sobre las situaciones, magnetismo y que a su vez, de algún modo, es el centro de toda una trama y universo". Y eso es exactamente lo que nos da Cyberpunk 2077.

Como bien decía más arriba, CD Projekt RED se ha inspirado en RPG de acción modernos como Fallout y se ha limitado a pulir y mejorar las mecánicas que crecen a partir de los cimientos del RPG. Es por ello que el espíritu intrínseco de la apuesta, la fantasía de poder adscrita a la misma, no cambia.

Cyberpunk 2077 es un videojuego que, aunque nos pone en la piel de un simple mercenario, nos convierte de forma efectiva en amos y señores de Night City. Los enemigos, los aliados, los obstáculos, las misiones; todo está ahí por y para nosotros, para que demos rienda suelta a nuestros deseos. Y lo cierto es que, aunque esta actitud se ha criticado desde un punto de vista narrativo en el pasado, sigue siendo una gozada a nivel jugable, un 'guilty pleasure' al que resulta incomprensiblemente difícil decir que no.

Más aún cuando la inmersión, uno de los factores principales de estas fantasías de poder, está tan bien llevado como en este caso. La personalización exhaustiva de armamento, apariencia y ropa permite que nos metamos mucho más en la piel de V, que realmente nos sintamos por unas horas ese protagonista al que, de forma efectiva, pertenece Night City.

Una ciudad que se ahoga

Night City es una ciudad cargada de contradicciones una vez nos adentramos en ella. Y no lo digo como algo negativo, sino como una muestra de que Cyberpunk 2077 oculta mucho bajo esa capa de producción AAA dirigida a vender millones y millones de copias en cuestión de horas. Night City, la ciudad en la que transcurre el juego, es la mejor muestra de ello.

Imagen capturada in-game

Mientras que Cyberpunk 2077 se caracteriza por ser una fantasía de poder exacerbada en la que las cosas están ahí para que las tomemos y utilicemos a nuestro antojo, Night City parece no estar de acuerdo con ello. Night City no está ahí para nosotros, sino que está ahí a pesar de nosotros. Lo mejor de Cyberpunk 2077 no es juntar en un solo videojuego los sistemas y mecánicas de varias obras, sino ser capaz de dotar de vida a toda una ciudad.

Hay algo especial en llegar a las ciudades, vagando por calles vacíos sin un destino. Nunca perderé el amor por la llegada, pero he nacido para irme.

Charlotte Eriksson, Empty Roads and Broken Bottles

Night City es un lugar que se siente real, que se ahoga en la sombra de una distopía capitalista, que tiene vida y lo demuestra en cada recoveco. Cada zona de la ciudad tiene su pequeño trasfondo, su papel dentro de la gran urbe, sus problemas, sus historias (ajenas completamente a las misiones del jugador) y, sobre todo, sus habitantes.

En un mundo en el que parece que todo está diseñado con el jugador en el centro, en el que cada detalle parece tener que poseer una utilidad o una recompensa para el jugador, nos encontramos con una ciudad llena de gente totalmente ajena a nuestra existencia. Es gente anónima, gente que hace sus vidas en Night City y que está ahí independientemente de nosotros. Están por y para ellos mismos. Y a veces ni siquiera se dignarán en dirigirnos la palabra. Están más allá de nuestra fantasía de poder.

Imagen capturada in-game

Porque, como afirma la escritora Charlotte Erikssen, podemos enamorarnos de la llegada a Night City, pero tan solo entramos para eventualmente irnos. Iniciamos el videojuego para días, semanas o meses después abandonarlo en favor de lo próximo que salga. Pero Night City y sus habitantes son ajenos a este hecho y seguirán haciendo sus vidas, llenando las calles, plazas y mercados y provocando atascos en sus carreteras (algo que nunca jamás había visto en un videojuego de mundo abierto).

Cyberpunk 2077 carece de sentido cuando no hacemos nada, se queda en un 'stand by' permanente, no avanza hacia ningún lado como es habitual en los videojuegos. Pero Night City no. Night City fluye, tiene vida, incluso sin nosotros; y seguirá haciéndolo cuando hayamos abandonado a Cyberpunk 2077. Porque Night City es el escenario de nuestra fantasía de poder, pero brilla mucho más allá de esta.

Keanu Reeves, (anti)héroe de la Generación Beat

Por su propia naturaleza de RPG con decenas de opciones, Cyberpunk 2077 es un videojuego que ofrece tantas aproximaciones a su narrativa como jugadores. Desde que escogemos los orígenes de nuestro protagonista nos adentramos en un viaje narrativo que se va ramificando para, pasando por puntos y eventos concretos importantes, ofrecer caminos separados.

Imagen capturada in-game

Sin entrar a destripar la trama de Cyberpunk 2077 (ni la principal ni las diversas tramas opcionales ligadas a personajes secundarios), puedo afirmar que se trata de un videojuego que profesa un amor por la literatura de la Generación Beat estadounidense. Independientemente de las decisiones que podemos tomar, Cyberpunk 2077 se acerca a la Generación Beat a través de Johnny Silverhand (Keanu Reeves), el principal personaje aparte de nuestro avatar y todo un antihéroe que es quien encarna los valores de este movimiento literario.

Derrotado y marginado por un sistema militarista y capitalista, Silverhand mantiene una constante actitud beligerante y con toques revolucionarios, pero siempre desde el individualismo. Y el videojuego (y nuestro protagonista) se empapa de ello. Cyberpunk 2077 es, narrativamente, una expresión indudable de la individualidad (parcialmente acrítica) de la Generación Beat, del combate contra las imposiciones del sistema desde un entorno marginal dominado por la violencia y el sexo.

Y precisamente la violencia más sádica y las escenas de sexo completamente explícitas son algo recurrente en Cyberpunk 2077. En parte por ofrecer una visión relativamente crítica de esta distopía capitalista (en la que las personas se deshumanizan literal y metafóricamente para pasar a ser simples máquinas que se tratan como recursos), y en parte en un esfuerzo por demostrar madurez, Cyberpunk 2077 cae, a veces, en un uso gratuito, casi pornográfico, de la violencia y el sexo.

Imagen capturada in-game

Paradójicamente, el videojuego da señales de madurez precisamente en las escenas en las que no hay ni violencia ni sexo. La madurez nos llega en algunas interacciones con personajes (en su mayoría en historias secundarias), en donde estos se muestran realmente humanos. La forma de hablar de sentimientos como el amor, la tristeza o la ira que tienen algunos personajes chocan con el uso gratuito que le damos a las armas durante las decenas de horas de juego. Personajes como Judy Álvarez o River Ward tienen algo que contarnos; algo que va más allá de su propia historia dentro del videojuego. Y eso es maravilloso.

Por otro lado, uno de los fallos que su apuesta narrativa hereda de The Witcher 3 es la contradicción entre lo que el juego nos pide y lo que su narrativa quiere de nosotros. En Cyberpunk 2077 nos encontramos en una carrera contrarreloj contra la muerte y, sin embargo, el videojuego nos insta a detenernos en cada recoveco, a explorar, a realizar encargos para media ciudad.

La ciudad de las luces (y las sombras)

Aquellas partes del texto marcadas con * corresponden a la experiencia de juego en PC con el sistema de protección Denuvo y previa al parche del día 1 (aunque incluye un parche previo, demoninado día 0), por lo que son susceptibles de cambiar el día de lanzamiento de la obra.

En lo visual, Cyberpunk 2077 es simplemente increíble. Desde los juegos de luces y sombras hasta las paletas de colores y los contrastes entre las diferentes zonas de la ciudad. Desde las grandes estructuras y paneles luminosos que coronan los rascacielos hasta las pequeñas lámparas que alumbran puestos de comida en un mercado callejero. Desde el corazón de cada zona hasta las sutiles transiciones entre ellas. De arriba a abajo, todo resulta agradable a la vista y hace que nos sintamos realmente dentro de Night City, de una ciudad ridículamente grande consumida por la avaricia.

Imagen capturada in-game

Por otro lado, cabe destacar que Cyberpunk 2077 hace un uso muy especial del sonido. Mientras que paseamos por la ciudad, toda la banda sonora que tenemos es el ruido y el bullicio propio de la urbe. Los disparos a lo lejos en un callejón, el griterío del mercado, el zumbido de los coches en la carretera o el bufar de un avión sobrevolando la ciudad. Esto es lo que nos acompaña en Night City y que contrasta y añade valor a aquellos momentos en los que la banda sonora sí entra en juego con una calidad soberbia. Todo ello configura un apartado sonoro sobresaliente.

Entrando en aspectos más técnicos, Cyberpunk 2077 resulta un importante salto adelante, aunque quizá con algún que otro resbalón. La obra de CD Projekt RED, como todos hemos visto a lo largo de estos años, llega para intentar llevar más allá los límites de la tecnología actual. Un mundo enorme, cargado de detalle, con decenas de coches y personajes haciendo acto de presencia de manera simultánea. Cyberpunk 2077 es un espectáculo soberbio a nivel visual.

La versión que nosotros hemos podido jugar es la de PC con un equipo que cumple sobradamente con los requisitos oficiales del videojuego. En esta versión, si bien el apartado gráfico es espectacular, nos hemos topado con diferentes problemas*. En cuanto al rendimiento, a veces nos encontramos con bajones de FPS (que se solucionan cambiando cualquier ajuste gráfico, incluso cuando lo subimos) y el 'popping' es exagerado a ratos (cosa que parece razonable teniendo en cuenta que solo hay pantallas de carga si usamos el viaje rápido y nunca se llega a cortar el juego para escenas cinemáticas; todo sucede in-game).

Imagen capturada in-game

Por su lado, el apartado de los bugs es otro que nos ha dado más de un quebradero de cabeza. Cyberpunk 2077 cuenta, en la versión que hemos jugado, con decenas de bugs*. Pese a ello, la gran mayoría son simplemente visuales, incluyendo coches y personajes que aparecen y desaparecen y algunas armas que se quedan en el suelo después de recogerlas; todo ello es molesto pero irrelevante a la hora de jugar, por lo que su importancia es muy relativa. Además, hemos de tener en cuenta que estamos ante un mundo enorme por lo que es bastante normal toparnos con algunos fallos.

Es importante remarcar también que la traducción y localización al castellano es excepcional. Esta traducción no es soo funcional, sino que localiza algunas referencias importantes y nos permite encontrar pequeños guiños a películas como Blade Runner, juegos como Portal e incluso grupos musicales patrios como Extremoduro o Ska-P.

En lo que respecta a la duración, Cyberpunk 2077 no es tan largo como yo me esperaba. No puedo dar una cifra exacta para quienes quieran completar la obra al 100 %, pero puedo asegurar que en unas 50 horas de juego he completado la historia principal, la historia de casi todos los personajes secundarios, he recorrido todo el mapa y he recogido alrededor de un 30 % de los coleccionables. Aún quedan, sin embargo, decenas de encargos secundarios y objetivos, por lo que estimo que el juego podría alargarse fácilmente otras 20 o 30 horas.

Conclusiones

Resulta difícil juzgar en menos de una semana si Cyberpunk 2077 cumple las expectativas y sueños de todos estos años y resumirlo con una nota. Pero mi trabajo es hacerlo y, para mí, Cyberpunk 2077 cumple con creces con lo prometido. No es un videojuego innovador o revolucionario, pero es una obra que aprovecha un presupuesto desorbitado para poner sobre la mesa la fantasía de poder definitiva de una manera muy redonda.

Cyberpunk 2077 es, en realidad, la unión de varias fórmulas de videojuegos que ya conocemos. Apoyándose en la estructura de RPG de Fallout, el juego cuenta con un gunplay digno de DOOM, un sigilo de Metal Gear Solid V, hackeos de Watch Dogs, 'looteo' de Borderlands 3, mundo abierto de Assassin's Creed y la espectacularidad de GTA V. Todo ello en un solo paquete y adornado con unos de los apartados visuales más espectaculares que me he encontrado.

Ya no reconocerás a la ciudad, pero ella recuerda bien: anécdotas petrificadas se deslizan furtivas por delante de la llegada. Amistades y enemistades forman dos filas bajo nubes sinuosas (como si comenzara el cielo a derretirse). En el oscuro prisma de los ojos la calle que te recibe, infinita, inmóvil, como si no tuviera otra cosa que soportar.

Michael Krüger, Retorno entrada la noche

No creo que Cyberpunk 2077 sea una obra maestra en conjunto (pese a que la construcción de Night City es simplemente increíble), pero sí creo que marcará un antes y un después como lo hiceran videojuegos como Skyrim y GTA V, situando los estándares del videojuego AAA más allá y, tal vez, siendo el primer videojuego realmente AAAA. Y lo que es mejor, haciéndolo con una apuesta que parecía pasada de moda: el RPG para un solo jugador. Pero esto es algo que solo el tiempo dirá, el mismo que hará que probablemente todas mis palabras "se pierdan como lágrimas en la lluvia". Es hora de jugar.


Análisis Cyberpunk 2077

Analizado en PC

VideoGame
9.5
Puntuación Areajugones:
Sobresaliente
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Cyberpunk 2077 es la fantasía de poder definitiva. Un videojuego que coge lo mejor del RPG moderno, el shooter en primera persona, el sigilo y el mundo abierto y lo funde con maestría en un solo producto. Si Skyrim y GTA V marcaban a comienzos de la década de 2010 un antes y un después para sus géneros, Cyberpunk 2077 está llamado a hacer lo propio a partir de este 2020.

Jugabilidad

Historia

Gráficos

Rendimiento

  • Mezcla el RPG, FPS, sigilo, mundo abierto y mucha espectacularidad
  • Cada uno de los elementos que lo forman funciona perfectamente por sí mismo
  • Se nos da la opción real de elegir cómo jugarlo
  • Las interacciones con algunos personajes son muy humanas
  • Night City se siente real, una ciudad que respira
  • El mundo abierto es denso e interesante, con secretos en cada esquina
  • El apartado sonoro resulta llamativo y espectacular
  • Hay mucho contenido para disfrutar
  • Traducción y localización al castellano completa y excepcional
  • Artística y gráficamente está al más alto nivel
  • Rendimiento pobre (en PC) y muchos bugs
  • Inconsistencia entre su historia principal y las misiones y objetivos secundarios
  • Se abusa, en ocasiones, de la violencia sádica gratuita y el sexo explícito
Duración: 25 horas (historia)
Jugadores: 1
Idiomas: Castellano

Política de puntuación

Etiquetado en :

Cyberpunk 2077

Redactado por:

Videojuerguista, lector y cinéfilo desde que tengo uso de razón. Hablo de videojuegos, cine, series o lo que me dejen. Incondicional del RPG clásico, lo indie y el wéstern. Me gustan los números y puedes encontrarme con una raqueta en la mano.