La fiebre Pokémon está alta gracias a la aplicación para móviles Pokémon GO, por eso Nintendo ha debido de pensar que era el momento de aprovechar el filón y ha lanzado un clásico de Nintendo 64 como es Pokémon Snap en la consola virtual de Wii U a través de la eShop.
En Pokémon Snap no se necesitan Poke Ball, sino que solo hará falta una cámara, nuestro ingenio y muchas manzanas para fotografiar a todos los Pokémon que podamos. En el juego se está a las órdenes del Profesor Oak, el famoso profesor Pokémon y necesitaremos montones de fotos tomadas en Isla Pokémon, donde se atravesarán seis fascinantes entornos buscando todos los Pokémon.
Pokémon Snap ya se puede adquirir para Wii U a un precio de 9'99€.
CONTENIDO RELACIONADO
La demanda cuestiona si Sony y otras compañías deberían revisar sus precios cuando los costes o aranceles que justificaron ciertas subidas dejan de existir
Podríamos ver el tráiler coincidiendo con el día de la muerte de Bonnie and Clyde
El estudio tras Kingdom Come: Deliverance confirma que trabaja en un nuevo título de El Señor de los Anillos y esta ambientación sería perfecta
Warhorse Studios trabaja en dos ambiciosos proyectos: una nueva entrega de Kingdom Come y un mundo abierto RPG de El Señor de los Anillos.
PlayStation intentó imponer sus propias reglas en la tienda de Valve sin entender que la clave eran los precios y las rebajas
Yoshi and the Mysterious Book firma las mejores notas de la saga desde 2006, aunque su giro de fórmula divide a la prensa
Las reservas de Pokémon Viento y Pokémon Oleaje se han abierto en Amazon Alemania, confirmando su posible precio.
Embracer Group se dividirá en dos compañías y eso es importante para sus grandes IPs.
Jeff Grubb y NateTheHate hablan de una cita a mediados de junio, posiblemente tras el Summer Game Fest
El vídeo apuntaba a un kit de desarrollo prestado, no a una unidad de prensa, así que conviene calmar las prisas
Warren Spector regresa al sigilo con un juego de robos en cooperativo que entretiene pero se queda corto
El juego se ha visto envuelto en un intenso debate sobre la posibilidad de jugar sin recurrir en ningún momento a la violencia