
Si alguien me hubiera dicho hace unos años que iba a pasármelo bien jugando un Resident Evil por turnos con gráficos de PlayStation 1, le habría mirado raro. Pero aquí estamos. Vultures: Scavengers of Death es una de esas propuestas indie que sobre el papel suenan raras y en la práctica funcionan mucho mejor de lo esperado y es aquí donde el estudio se merece un reconocimiento. El juego de Team Vultures, un estudio colombiano formado por Mateo y Giovanni con casi una década de experiencia desarrollando juntos, te pone en la piel de un operativo de la unidad mercenaria VULTURES, enviado al Valle de Salento, una metrópolis que se fue al infierno tras un desastre biológico (muy parecido a cierto survival horror vamos). Tu misión es infiltrarte en la zona de cuarentena, buscar pistas sobre el origen de la infección y encontrar una cura. Simple en la teoría, claro, porque en la práctica cada habitación puede ser tu tumba.
Lo primero que llama la atención es la estética, algo que, a mi personalmente me ha molado mucho. Vultures abraza sin complejos el look retro de PS1 con modelos poligonales, cámaras fijas y un filtro CRT que hace que parezca que estás jugando en un televisor de tubo de los noventa y lo consigue vaya que sí. La referencia a Resident Evil es obvia desde el minuto cero y no tratan de esconderlo pues el homenaje a los clásicos de Capcom en innegable: estación de policía, zombies, documentos repartidos por el escenario, puertas cerradas desde el otro lado (que rabia me ha dado esto siempre) y esa sensación constante de estar solo contra todo. Pero donde Vultures se desmarca completamente es en su sistema de combate, y ahí es donde el juego brilla de verdad.
El combate por turnos es sin duda lo mejor de Vultures aunque entendería que a muchos les choque de primeras. Cuando un enemigo te detecta, el juego pasa del modo exploración al modo táctico con una cuadrícula donde cada movimiento cuenta quizás algo parecido al primer Parasite Eve. Tienes tres puntos de acción y tres de movimiento por turno, y con eso tienes que arreglártelas para sobrevivir. Puedes disparar al cuerpo por un punto de acción, apuntar a la cabeza por dos con más daño pero menos probabilidad de acertar, o ir a las piernas para intentar inmovilizar al enemigo. También puedes empujar zombies contra paredes o contra otros enemigos para aturdirlos, cambiar a cuchillo para ahorrar munición (esto lo vas a hacer mucho) o directamente huir si la cosa se pone fea una huida a tiempo también puede ser una victoria.
El sistema recuerda a Fallout en la selección de partes del cuerpo y a XCOM en la gestión de puntos de acción, pero con la tensión añadida de que la munición es extremadamente escasa. No puedes jugar a lo loco porque te quedas sin balas en dos combates. Tienes que pensar cada disparo, decidir cuándo usar la escopeta y cuándo guardar ese molotov para cuando realmente lo necesites. Cuando consigues superar una sala llena de zombies con tus últimas tres balas y un cuchillo, la satisfacción es brutal. El combate funciona, engancha y obliga a pensar. Es lo que hace que quieras seguir avanzando pase lo que pase.
La historia de Vultures no se queda en el típico "hay zombies, mátalo todo". El Valle de Salento colapsó tras una explosión en la Torre Eugenesys y detrás del desastre hay una trama de corporaciones, experimentos ilegales y un culto liderado por una tal Cassandra Straos que celebraba fiestas privadas mientras preparaban lo que ellos llamaban "el verdadero experimento". Tu trabajo como operativo VULTURES es reconstruir lo que pasó a través de documentos, grabaciones y declaraciones policiales que vas encontrando por el camino. La narrativa se cuenta al estilo clásico, leyendo informes y juntando piezas, y funciona porque cuando te metes de lleno consigue que te salte el clip para avanzar y saber que ha ocurrido.
Hay momentos genuinamente buenos como encontrar la declaración del Dr. Thiago Schultz en la comisaría, donde el científico advierte de lo que va a pasar y los policías lo tachan de paranoico. O la grabación de la ceremonia del culto con voces recitando frases en un idioma desconocido. El juego construye su misterio con calma y recompensa al jugador que se para a leer todo lo que encuentra. La atmósfera ayuda enormemente: la oscuridad que oculta partes de las habitaciones, los sonidos de zombies que no sabes de dónde vienen y esa banda sonora tensa pero contenida consiguen que te metas de lleno en la experiencia pese a los gráficos pixelados.
Si el combate y la atmósfera son donde Vultures brilla, la exploración es donde flaquea. Moverse por los escenarios con la cuadrícula haciendo clic se siente un poco torpe, especialmente cuando vienes de la fluidez del combate táctico. Los mapas están bien diseñados y mantienen esa estructura laberíntica de los Resident Evil clásicos con llaves, códigos y atajos que conectan zonas, pero la interacción con el entorno es limitada. Los objetos son escasos, a veces demasiado, y hay momentos en los que recorres varias habitaciones sin encontrar absolutamente nada.
Y luego está el tema de los zombies que resucitan. Es una mecánica interesante que penaliza el backtracking y mantiene la tensión, pero también puede resultar frustrante cuando necesitas volver sobre tus pasos y te encuentras con que los mismos enemigos que ya mataste están otra vez de pie esperándote. El juego castiga la exploración innecesaria y te empuja a ser eficiente, algo que encaja con la filosofía survival horror pero que a veces se siente como un castigo excesivo. La falta de compatibilidad con mando también es un punto a mejorar aunque espero que esto se arregle con un parche.
Vultures: Scavengers of Death es un juego correcto con un potencial enorme y de verdad es digno de admiración que los estudios se metan en un genero tan arriesgado como profundo dando una vuelta de tuerca a lo que ya conocemos. El combate táctico es genuinamente bueno, la historia engancha más de lo esperado y la atmósfera consigue evocar aquella tensión de los survival horror de los noventa sin necesitar gráficos fotorrealistas.
Si eres fan del terror clásico y no te importa que la exploración no esté a la altura del resto, merece que le des una oportunidad. Team Vultures tiene algo bueno entre manos y con los ajustes adecuados esto podría convertirse en una pequeña referencia dentro del nicho. El juego llegará a PC a través de Steam publicado por Firesquid Games, puedes probar la demo ya mismo en Steam para sacar tus propias conclusiones, y desde aquí le deseamos suerte a este estudio colombiano que ha demostrado que con pocos recursos y mucha pasión se pueden hacer cosas muy interesantes.
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