Recordando la saga Mario Kart

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Recordando la saga Mario Kart

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Como hemos estado viendo durante la última semana, la saga Mario ha supuesto un hito en la historia de los videojuegos. Desde su origen genuinamente plataformero, la saga ha tanteado con diferentes géneros concibiendo resultados realmente impresionantes, siempre acuñados con la garantía de la diversión inherente de la saga. Desde que revolucionó el género plataformero, Mario se ha adentrado en senderos tan dispares como el rol, los juegos familiares o, en este caso, la conducción.

Mario Kart ha sido, es y será una de las franquicias más demandadas por los veteranos seguidores de la marca Mario desde su primer lanzamiento en 1992. Aunque el título se lanzó posteriormente en Europa, en 1993 para ser exactos, igualmente cosechó un éxito inconfundible batiendo récords tanto dentro de la saga como del catálogo de la Super Nintendo, consola que reproducía el juego. Pero, ¿a qué se debió tal éxito? Veámoslo.

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Mario Kart supuso una revolución en ese concepto de conducción algo exiguo en aquella época, llegando a manifestar frenéticas carreras que entremezclaban la habilidad con el azar. Con un total de 8 personajes -en el primer juego- icónicos de la saga con sus particulares parámetros basados en la complexión física donde mayor peso equivalía a menor velocidad pero un incremento de fuerza, Mario Kart desplegaba una amplia variedad de mapas, rígidamente diferenciados, donde desarrollar dinámicas pero divertidas carreras.

Con un total de 20 mapas distribuidos en cuatro copas correspondientes, la variedad escénica dotaba al juego de diversidad paisajista. Muchos de los mapas incluían socavones o todo tipo de trampas que entorpecían la victoria y alimentaban la competitividad reinante. Desde mapas simplistas hasta otros más sinuosos y delirantes, como la famosa Senda Arco Iris de Mario Kart DS.

Además de despuntar la variedad en los mapas, estos estaban provistos de cajas sorpresa que abastecían a los competidores con diferentes artefactos utilizados para aventajar a los rivales o emponzoñar su progreso. Esta característica ha constituido desde siempre uno de los estandartes proverbiales de la saga, inspirada posteriormemario-kart-8-02-yizpotnte por juegos del mismo calibre. La variedad de triquiñuelas iba desde pequeños turbos hasta caparazones proyectados a los más adelantados.

 

Las carreras convencionales y más sofisticadas para la época se ejecutaban en el campeonato Grand Prix donde radicaba la esencia más purista de la saga. Otras modalidades servían de enfrentamiento contra los NPCs a través de un reglamento personalizado, o una opción multijugador añadida en las ediciones más recientes. Ad
emás, también podíamos abatir nuestras propias marcas con desafiantes contrarrelojes, así como compartir amenas batallas en el juego local con amigos. Esta última opción destacó en la versión de Nintendo DS gracias a la posibilidad de entrelazar el juego sin la necesidad de dos cartuchos.

De hecho, cada nueva entrega de la serie ha trascendido sin paliativos, ofreciendo las mejoras tecnológicas pertinentes y ampliando la variedad de personajes y mapas. Personalmente, el juego más notorio de la saga me parece Mario Kart DS gracias a sus particularidades revolucionarias: las dos pantallas y la inferior táctil. Es más, cada nueva edición ha adaptado su jugabilidad a las diferentes características de las consolas, como en la versión de Wii donde se exprimía el sensor de movimiento para acrecentar el realismo conductivo, sin contar las exitosas versiones de Nintendo 3DS y Wii U.




Desde siempre, Mamkrio Kart ha convulsionado el sector de la conducción sin perder la esencia clásica de la serie, lo que comprende desde su diversión incombustible hasta el elenco distintivo de personajes. Con unos escenarios bien definidos y vistosos hasta una pluralidad de modalidades, la saga Mario volvió a recalcar su inconformismo con un solo género y le demostró a toda una generación de jugadores que su legado permanecería durante muchos, muchos años. Y ya casi van 30.


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