Los cuatro grandes cambios que marcarán Mass Effect: Andromeda

Mass Effect: Andromeda

PC PlayStation 4 Xbox One
9

Increíble

Los cuatro grandes cambios que marcarán Mass Effect: Andromeda

El juego de Bioware presenta una nueva etapa para la saga

Los cuatro grandes cambios que marcarán Mass Effect: Andromeda
 

La próxima entrega de la saga Mass Effect está ya a la vuelta de la esquina. Han pasado diez años desde el lanzamiento del primer título y cinco tras el útlimo, Mass Effect 3. Ahora Mass Effect: Andromeda está preparado para dar un nuevo paso en la presente generación. Hoy, a un mes de su lanzamiento, repasamos cuatro facetas del juego que serán clave en está nueva etapa de la Space Opera de Bioware.

Una galaxia muy muy lejana…

El primer gran cambio empieza con el título. El nuevo Mass Effect quiere ser un punto y aparte para la saga, manteniendo un mismo universo pero no una misma galaxia. Por ello los desarrolladores desecharon la idea de crear un Mass Effect 4 y en cambio llegó Andromeda. Un nuevo lugar para una nueva aventura. Atrás quedan Shepard y los Segadores, esta nueva etapa cambia por completo el escenario y nos lleva literalmente muy lejos.

Este hecho tiene un impacto capital sobre la trama del juego, que dispone de mucha más libertad que las anteriores secuelas. Conoceremos a nuevos personajes, nuevos lugares y nuevas razas, y pese que eso puede restarle algo de contenido emocional en los primeros compases -algo que la interconexión de los anteriores juegos bordaba- es seguro que Bioware no defraudará en este aspecto conforme vayamos avanzando en el juego.

Los propios responsables del juego han asegurado en alguna ocasión que esta especie de borrón y cuenta nueva, hecho eso sí desde el respeto a los tres primeros juegos, les permite también cambiar el tono de la historia, que tenderá a ser menos apremiante y épica para poder dar más espacio a uno de los aspectos que más se ha destacado hasta ahora: la exploración. Esta y las misiones secundarias cobrarán más peso en Andrómeda, dejando un poco de lado esa sensación sobretodo presente en Mass Effect 3, que nos hacía sentir que dejábamos tirada a la galaxia al apartarnos del camino principal para realizar algún trabajo secundario.

Ajusta el tono

Quizá esta aseveración parezca extrema, pero está claro que otro de los grandes cambios que introducirá Andromeda respecto a anteriores entregas es el nuevo sistema de moralidad. Tomar decisiones y hacer al jugador responsable de sus actos y sus consecuencias es uno de los elementos diferenciadores de los juegos de Bioware, y, como no podía ser de otra manera esta dinámica seguirá presente en la saga, pero con cambios.

Aun así, en Mass Effect Andromeda la virtud y la rebeldía dejarán de ser nuestros dos caminos, para pasar a un sistema más abierto en el que podremos elegir la opción que nosotros como jugadores creamos más acertada, sin la restricción que podía llegar a significar los dos caminos. Está claro que esto no se trata solo de una evolución de una técnica marca de la casa, si no también una manera de reinventarse y no repetir un mismo truco. Como el mismo Mac Walters, director creativo del juego dijo en referencia al sistema virtud/rebeldía, es muy Shepard y ahora toca dejar paso a lo que se ha definido como tonos de conversación.

La vanguardia y la tecnología

Una de las características clásicas de la franquicia de Bioware es el sistema de clases. Divididas en tres ramas principales, biótica, tecnología y combate, la elección de una (o las mezclas entre ellas como la vanguardia, medio soldado medio biótico), definían el rumbo de nuestro personaje, ya que una vez seleccionadas se mantenían durante todo el juego y nos ligaban a un set de habilidades y armas disponibles que solo se podían cambiar al importar nuestro personaje en a una partida o juego nuevo.

Andromeda también va a cambiar este sistema base con un giro que ha generado debate y ha disgustado a más de un fan. En la nueva entrega dispondremos de siete clases, que podrán cambiarse al parecer en cualquier momento, pudiendo elegir cual nos funciona mejor en cada ocasión. Estas estarán ligadas a una serie de habilidades pasivas y poderes activos que irán mejorando con el uso, de modo que a pesar de esta posibilidad podemos centrarnos también en la que más nos guste.

Lucha a tu manera

Del mismo modo que la historia y la libertad de personalizar a nuestro personaje y sus decisiones son pilares del juego, también lo es el combate. Mass Effect empezó recogiendo en gran medida el estilo de pausa táctica de títulos anteriores como Dragon Age Origins o las dos entregas de Caballeros de la Antigua República. Conforme avanzó la saga el sistema se simplificó, basculando más hacia la acción directa y menos hacia la gestión de nuestro equipo.

Tal y como se desprende del gameplay publicado hace unos días, el sistema continuará por esta vía, pero incluirá lo que a priori son dos grandes cambios en el juego: el propulsor y los tipos de arma.

El propulsor es un nuevo accesorio con el que contará nuestro personaje y que nos permitirá superar obstáculos y llevar la verticalidad al combate. Impulsarnos hacia los lados y hacia arriba o quedar suspendido en el aire mientras atacamos son acciones a las que tendremos que acostumbrarnos en Andromeda. Esto se une a un mejorado sistema de coberturas dinámico, que nos permitirá cubrirnos automáticamente en casi cualquier superficie.

Desde un inicio tendremos también disponibles para nuestro personaje cuatro categorías de armas, sin restricciones de clase. Estas son pistolas, escopetas rifles de francotirador y fusiles, además de diferentes tipos de arma cuerpo a cuerpo. Pero lo que supone un cambio mayor no es solo esta libertad, si no las diferentes tecnologías que se nos presentan. Por un lado las armas provenientes de la Vía Láctea, que funcionarán con munición como en las dos últimas entregas del juego. Por otro lado están las armas de los llamados Remnant, que funcionan con energía y se sobrecargarán si abusamos de ellas, como ocurría en el primer Mass Effect. Finalmente tenemos las armas provenientes de zona de Helium que funcionarán de forma parecida a las primeras.

Cada uno de las tecnologías tiene diferentes ventajas en combate más allá de su sistema de munición, y eso sumado a la posibilidad de usar los diferentes tipos de arma con libertad y las diferentes armas cuerpo a cuerpo que podremos equipar le da al combate una versatilidad como no se había visto hasta ahora en la saga.

Por todo lo visto hasta ahora, Mass effect: Andromeda parece plantearse como una evolución importante dentro de la saga. Un punto y seguido que sabe recoger aquello que mejor ha funcionado en anteriores entregas y promete evolucionarlo, como en el caso del sistema de moralidad, a la vez que se añaden nuevas ideas como las implementadas en el sistema de combate. Habrá que ver como acaba combinándose en el juego, pero para ello deberemos esperar al próximo 23 de marzo y hacernos con nuestra copia en PC, Xbox One o PlayStation 4.


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