El legado de Xenoblade Chronicles

Xenoblade Chronicles 2

Nintendo Switch
9.8

Increíble

El legado de Xenoblade Chronicles

Tres entregas, tres aventuras únicas

El legado de Xenoblade Chronicles
 
 

Aventura, acción, combates, exploración, centenares de misiones... Estos calificativos son compartidos por las tres entregas de Xenoblade (dos si dejamos de contar la que aún se tiene que lanzar este mes de diciembre) y muy bien lo saben aquellos jugadores que se dejaron enamorar en Xenoblade Chronicles y Xenoblade Chronicles X gracias a sus extensos parajes, sus enormes enemigos y sus personajes que, aunque estereotipados, se hicieron un hueco en nuestro corazón pese a ser entregas bastante independientes entre sí. Xenoblade es una franquicia que poco tiene que ver con la antigua Xenosaga, salvo la intención de Monolith Soft por realizar algún que otro enlace entre ellas, y la franquicia actual está logrando ser considerada como de lo mejor del panorama japonés actual.

Ambos proyectos lanzados en el mercado se caracterizan por aprovechar la potencia de sus consolas (tanto Wii como Wii U, y en el caso del port a New Nintendo 3DS, tres cuartos de lo mismo), por crear mundos abiertos enormes que logran ponerse a la cabeza en cuanto a tamaño dentro del género… Aunque lo cierto es que también comparten elementos algo negativos, como unas secundarias vacías, un combate que si bien se demuestra estratégico, en sus primeras horas aburre por su simplicidad, o unos personajes a los que habría que dibujar mejor.

Fue la primera entrega la que mejor realizó su trabajo (ya que Xenoblade Chronicles X no logró tanto respaldo de la crítica, aunque no bajó del notable alto): Wii era una consola que tenía que demostrar que buscaba no solo a un público que se acercaba a jugar esporádicamente, sino que quería tener un mercado jugón interesado en largas aventuras más allá de las franquicias tradicionales de Nintendo como Mario o The Legend of Zelda, entre otras como Metroid. Del esfuerzo de Nintendo y Monolith Soft nació la que podría se considerada como la aventura de rol japonés más grande de la pasada generación (PlayStation 3, Xbox 360 y Wii): Xenoblade Chronicles nos mostró una historia de titanes sobre los que vive una población mermada que necesita desesperadamente el poder de Monado, una espada legendaria que empuñará nuestro protagonista.

Como muchos de vosotros ya conoceréis, Xenoblade Chronicles nos mostró un vasto mundo “abierto” en el que nos encontrábamos a nuestros enemigos en tiempo real, aunque los combates se desarrollaban de forma más estratégica sin turnos como tal; eso sí, teníamos una serie de habilidades a elegir, muchas de ellas adquiridas con el paso de los niveles. Lo cierto es que “abierto” debe ir entrecomillado porque este mundo estaba interconectado entre zonas más o menos grandes como llanuras, valles, cuevas, montañas o ciudades; cada una de esas zonas es muy amplia, con numerosas secundarias y muchos NPCs, pero claro, no estamos ante un mundo abierto como tal (qué llegaría en Wii U con Xenoblade Chronicles X). Quizá la limitación del hardware de Wii impidió la ambición que tenía Monolith Soft, aunque está claro que aún así logró un hito en la consola de Nintendo.

El argumento fue mucho más importante que en la segunda entrega, donde se difuminó entre una exploración mucho más libre, pero adoleció de una cierta falta de ritmo impregnada en la saga: las secundarias son el talón de aquiles en Xenoblade, primer punto a mejorar en Xenoblade Chronicles 2: los NPCs tienen cientos de tareas, muchas de ellas repetitivas en las que cambia solo la denominación de la misión (como ejemplo, “Recogida de Objetos (I), (II), (III), etc”). Otras secundarias, con nombre propio, parece que tienen algo de importancia argumentalmente, pero en Xenoblade Chronicles no es así. En esa época se le achacó como fallo, pero no se habían lanzado títulos como The Witcher 3: Wild Hunt o Horizon: Zero Dawn, con unas secundarias a veces más interesantes que el argumento principal, por lo que pasó algo desapercibido.

El combate, aunque en principio parece sencillo debido a que el jugador interviene poco, cuando va aprendiendo habilidades habrá que estar pendiente a utilizar habilidades curativas, de defensa o de mejora en el ataque. En la entrega de Wii U, lo cierto es que el combate no evolucionó tanto como se espera en Xenoblade Chronicles 2, donde a pesar de una aparente simplificación en pantalla, la estrategia cobrará más importancia que nunca, pero mientras siga la línea de la franquicia todo irá sobre ruedas: es uno de los JRPG más importantes en este sentido, que bebe en parte de un sistema que se parece mucho a lo visto en Final Fantasy XII.

Xenoblade Chronicles X podría ser considerado hasta como un spin-off de la saga, ya que no sigue la historia que se preparó en la primera entrega, pero lo cierto es que Xenoblade Chronicles 2 también será independiente de cierta forma. Si hablamos de spin-off es en el espíritu jugable: mucha más libertad, línea argumental mucho más abierta, y menos desarrollo en los personajes. Su jugabilidad es el centro de todo, aunque de nuevo, esas secundarias generan problemas que no deberían haber sido repetidos. Explorar el vasto mapeado, ahora abierto, y encontrar diferentes minas o explotaciones para descubrir nuevo contenido es algo que ya han realizado otros juegos, pero la belleza de sus parajes hacía que ir andando (o bien avanzado el juego, en mecha) fuese una experiencia única en Wii U. Vuelve a ser el juego más vasto de su plataforma, junto a The Legend of Zelda: Breath of the Wild, aunque estuvo envuelto en polémica debido a que sus personajes presentaban rostros algo pobres en calidad técnica.




Como ya hemos mencionado, su argumento dejaba que desear debido a que la apertura del mundo provocó una menor preocupación por la historia principal. Aunque ya en este videojuego nos comenzamos a dar cuenta que Xenoblade y su franquicia no se caracterizan por presentar complejas historias, sino grandes aventuras con varios motivos y personajes algo vacíos que nos presentan parajes únicos.

Por ello, con la llegada de Xenoblade Chronicles 2 y la presentación de las diferentes facciones que hay en el juego en un tráiler hace unos meses, nos preguntamos. ¿Es algo que se ha subsanado en esta tercera entrega (aunque segunda numerada)? ¿Nos encontraremos ante un videojuego vasto pero cuidado en lo argumental? En un año en el que hemos disfrutado de Super Mario Odyssey y The Legend of Zelda: Breath of the Wild, se nos antoja complicado que Xenoblade Chronicles 2 se coloque en lo más alto de 2017, pero sí será uno de los mejores juegos lanzados junto a otros grandes como Horizon: Zero Dawn, Persona 5… La batalla del GOTY está muy reñida, y esta franquicia tiene la intención de despegar gracias a Xenoblade Chronicles 2.


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