Vegeta convierte su orgullo en poder en el episodio 126 de Dragon Ball Super

El príncipe desata todo su poder frente al rival más poderoso

Vegeta convierte su orgullo en poder en el episodio 126 de Dragon Ball Super
 

Casi 30 episodios, decenas de eliminaciones, y una provocación tras otra. Todo eso fue lo que necesitó Toppo para dejar de lado la justicia con la que se vestía y adoptar el papel de Dios de la Destrucción. El verdadero poder del líder de las Tropas de la Justicia aparecía frente a Freezer de manera sorprendente, y dejaba fuera de combate al Emperador del Mal mientras Número 17 apenas conseguía sobrevivir. Los dos guerreros del Universo 7 nunca serían capaces de derrotar a un enemigo así, pero con lo que no contaba nadie era con la llegada de un tercer invitado especial a la fiesta. “Dragon Ball Super” está en su recta final, y el príncipe Saiyan no tiene nada que esconder para proteger a su familia y conseguir sus objetivos.

Con el traicionero Freezer inconsciente tras ser salvado por su compañero en el último momento, ahora Toppo solo debía acabar con el último obstáculo antes de poner fin a la competición junto a Jiren. Sin embargo Número 17 se convierte en un oponente muy complicado de eliminar en el momento que se da cuenta de que no puede rivalizar frontalmente con su poder. Es por eso que mientras Toppo evapora todo el escenario con sus Hakai, el androide decide utilizar el entorno a su favor destruyendo los últimos riscos que quedan dentro de la plataforma y sepultando al guerrero del Universo 11 con ellos.

El poder de Toppo, no obstante, supera todo lo imaginable, y no tarda en librarse de los escombros para poner contra la pared a Número 17. Así pues comienza a preparar un ataque final para acabar de una vez por todas con el rival, pero cuando parecía que todo estaba ya perdido para el Universo 7, Freezer volvía a aparecer una vez más por la espalda para salvar la situación. Con un Rayo de la muerte destruía la gran bola de energía de Toppo, y desviaba su atención mientras su compañero se recuperaba.

Intentando vengarse y reponer su honor, Freezer se pone en peligro a conciencia y tras una breve conversación en la que sigue negando la mayor, lanza un ataque paralizante sobre Toppo. Este queda encerrado por sorpresa y Freezer aprovecha para acompañar a la técnica con rocas del escenario así como ataques de energía a distancia. Sin embargo esta estrategia vuelve a fracasar una vez más evidenciando la casi inmortalidad del ahora Dios de la Destrucción. Sin apenas esfuerzos, Toppo se libera del ataque, y empuja a un callejón sin salida a los dos guerreros del Universo 11. Estos dos saben que están al borde de la eliminación y comienzan a responder simultáneamente sin tampoco ningún efecto sobre el poderoso y cada vez más enfadado rival.

En ese momento la posición de todos los participantes del torneo cambia, y los Saiyan que estaban enfrentando a Jiren en la otra esquina del campo de batalla, comienzan a aproximarse a los otros guerreros. Tras varios minutos sin conseguir nada, Jiren está empezando a perder los nervios, y debido a eso uno de sus potentes ataques falla interrumpiendo el combate de su compañero. La técnica acaba golpeando de lleno a Freezer y Número 17 mientras estaban concentrados en Toppo, y caen derrotados. Sin embargo Vegeta aprovecha la ocasión para atacar por la espalda, y en menos de un segundo los rivales acuerdan con una mirada que será Toppo quien enfrente al Príncipe Saiyan.

El príncipe contra un dios

Aunque el choque entre los dos luchadores era previsible desde hacía varias semanas, tanto la situación como el nivel de poder de ambos es completamente diferente a lo esperable. Vegeta ya se había enfrentado a Toppo en el pasado, y creyendo que en esta ocasión será igual, no duda en comenzar el combate tomando la iniciativa. De lo que no era consciente es de que ahora combate contra un Dios de la Destrucción, y no contra el líder de las Tropas del Orgullo. Toppo no tarda en demostrárselo con una sucesión de ataques continuados que no dejan ni un segundo para pensar al príncipe.

Intentando equilibrar la balanza Vegeta consigue librarse momentáneamente y colocarse en la posición ideal para un contraataque. Tal y como ya hizo en el pasado, comienza a liberar energía y prepara un rápido Final Flash que es respondido con un Hakai de Toppo. Ambas técnicas chocan, y aunque el ataque de Vegeta parece imponerse en un primer momento por su potencia, la naturaleza de la energía del rival termina por consumir el Ki del príncipe evaporando la amenaza.

¿Esta es toda tu fuerza después de aumentar tu poder?“, le dice Toppo de manera prepotente. “No puedes vencerme, nunca podrías“. En ese instante Vegeta comprende que ni tan siquiera su nuevo Super Saiyan Blue será capaz de derrotarlo. Su rival ha abandonado la razón por la que combatía, sus deseos de imponer la justicia en los universos, y ha abrazado de lleno la oscuridad de la destrucción que le ofrecen los dioses. En ese camino ha perdido cualquier debilidad que pudiera tener, convirtiéndose en un ser vacío y todopoderoso. “¡Si la justicia no protege a nuestro universo, es innecesaria!“, concluye mientras prepara de nuevo su ataque final.

Toppo está convencido de que si no se abandona cualquier carga emocional, seres queridos, o preocupaciones externas, es imposible alcanzar el máximo potencial. Sin embargo, Vegeta ha entendido a lo largo de toda el anime, desde que llegó a la Tierra, que la familia y los amigos son precisamente la fuente de poder de los Saiyan. Goku siempre consiguió vencerlo gracias a su obstinación por proteger a todo lo que quería, y el príncipe ya no lucha por sus ansias de poder y destrucción. Ahora tiene a Bulma, a sus hijos, y recientemente se cargó con una importante promesa para su nuevo aprendiz. Todo eso pasa por su cabeza mientras la técnica de Toppo se aproxima hacia él para acabar con su vida.

Vegeta decide revertir lo que le ha dicho Toppo, y recobrando una energía que parecía desvanecida, se impone lanzando un contraataque devastador sobre el rival. Deja de lado todos los miedos y sin dudarlo se aproxima al rival con el rostro lleno de venganza para demostrar por fin lo que es capaz de hacer por sus seres queridos, sin importar ni las Superbolas del Dragón, ni tan siquiera su orgullo.

El combate da un giro de 180 grados y es ahora el guerrero del Universo 7 quien lleva la ventaja. Como si se hubiera despertado una llama en el interior de Vegeta, este comienza a golpear una y otra vez a Toppo que no comprende como está siendo derrotado. Intenta responder con un Hakai, pero utilizando únicamente sus puños, el Saiyan  lo atraviesa todo y le acaba acertando de lleno en el rostro. De una manera similar a la que ya se había podido ver en Jiren cuando desató su verdadero poder, Vegeta había recubierto su puño con Ki para aumentar su potencia y romper todas las protecciones del enemigo.

El enfrentamiento entonces llega al clímax. Aunque Vegeta estaba logrando imponerse, sus reservas de energía terminarían fallándole si no ponía pronto fin al combate. En ese momento comienza a acumular Ki de manera desmesurada y pronto su cuerpo se recubre de un brillo amarillo muy familiar. Piccolo no tarda en percatarse de lo que pretende el príncipe al observar la situación. Y es que con el afán de proteger a todo lo que ama y le importa, Vegeta pretende sacrificarse ejecutando la conocida Explosión Final que ya puso fin a su vida cuando intentó acabar con la versión gorda de Buu.

A falta de menos de 5 minutos para el final del torneo el Saiyan emplea la única técnica sin retorno. Si falla, todo estará perdido para el Universo 7, quedándose el equipo solo con Goku como última esperanza. Eso sin embargo no hace dudar a Vegeta que continúa acumulando energía destruyendo todo el campo de batalla a su alrededor. Toppo viendo lo que estaba sucediendo decide intentar contraatacar uniendo dos Hakai en un ataque devastador. La energía destructora choca directamente contra el aura de Vegeta, y aunque en un primer momento parece surtir efecto, la explosión se impone evaporando todo a su paso e impactando de lleno en Toppo.

Tras la gran explosión Toppo aparece eliminado junto a sus compañeros del Universo 11 en las gradas. Mientras, Piccolo y el resto del Universo 7 se lamenta por su amigo ya que se ha sacrificado perdiendo supuestamente la vida. En la última ocasión que hizo algo así la estrategia no funcionó, y el rival sobrevivió, no obstante ahora todo es diferente. De entre el humo aparece el cuerpo magullado pero en buen estado de Vegeta, que ha conseguido sobrevivir gracias al poder de su nueva transformación. Ahora solo queda un rival para acabar con la competición, pero “Dragon Ball Super” podría estar a punto de desatar el verdadero infierno.


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