No Man’s Sky NEXT: un juego en tierra de nadie

No Man’s Sky

PC PlayStation 4 Xbox One Xbox One X
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7

Bueno

No Man’s Sky NEXT: un juego en tierra de nadie

No Man’s Sky NEXT: un juego en tierra de nadie
 

No Man’s Sky es un videojuego que no le es ajeno a prácticamente nadie. Un lanzamiento envuelto entre una cantidad enorme de hype y polémica allá por agosto de 2016 hacían que la obra de Hello Games se convirtiera automáticamente en uno de esos títulos que cuestan olvidar, por mucho tiempo que pase. Durante estos dos años que han transcurrido desde su estreno original, No Man’s Sky ha ido creciendo, cambiando cosas y añadiendo contenido a través de actualizaciones que culminaban hace unos días con su versión de Xbox One y el lanzamiento de NEXT, su mayor actualización hasta la fecha.

Los análisis recientes en Steam parecen indicar que el juego ha mejorado en popularidad dentro de la comunidad, los cambios introducidos son notables y, en general, todo apunta a que el trabajo postlanzamiento de No Man’s Sky ha sido amplio. Pero, ¿ha sido en la buena dirección? Tras dos largos años, he vuelto a embarcarme en este viaje epopéyico para disfrutar de primera mano de lo que las expansiones que han llegado a la obra tienen que ofrecerme. Y ya os adelanto que estoy muy lejos de quedar contento. Sobra decir que todo lo expresado es una opinión personal, que no representa la de Areajugones en conjunto ni tiene por qué coincidir con la de mis compañeros.

Antes de continuar tengo que explicar cuál es mi postura ante el No Man’s Sky que llegaba al mercado allá por 2016. Pese a todas las críticas, las mentiras con las que se vendió y todo el drama que llevaba alrededor, No Man’s Sky me gustó. Y lo digo sin ningún tipo de tapujo. Creo firmemente que, aunque lo que Hello Games y PlayStation (sospecho que más bien esta segunda) vendieron estaba lejos del producto real, No Man’s Sky era un buen videojuego.

Para mí, ese No Man’s Sky que llegaba en 2016 contaba con algunos fallos y errores, pero era en general un videojuego redondo, con personalidad propia y que ofrecía algo más allá del típico shooter de ciencia ficción. Sí, eso que tanto le pedimos a Hideo Kojima con Death Stranding. Es cierto que, pese a que me gustó, puedo reconocer sin problema que es una experiencia que no está creada para todo el mundo. Decenas de horas de exploración contemplativa con ligeros toques de supervivencia no es algo que suene precisamente emocionante; y por eso se vendió como algo totalmente diferente, porque una vez entra en juego PlayStation y el presupuesto aumenta, así debe hacerlo el público objetivo.

Y aquí es donde entran en juego toda las expansiones gratuitas que la obra ha ido recibiendo y que NEXT coronaba hace tan solo unos días. La indignación de la gente por este falso marketing y el deseo de Hello Games de contentar a una comunidad más que enfurecida ha derivado en que, a lo largo de todas estas actualizaciones, el juego se ha llenado. Si algo he notado al volver a jugar No Man’s Sky después de estos dos años es que ya queda poco rastro de aquella experiencia solitaria y contemplativa que me conquistó. El juego se ha llenado de objetivos, de cosas que hacer, de marcadores que te indican dónde ir, de misiones que te guían, de estructuras alienígenas desde el primer momento…

No es que estos cambios sean malos de por sí, ya que han sido capaces de modificar No man’s Sky para hacerlo un videojuego más accesible, más rápido, más satisfactorio de cara al jugador y que, en definitiva, se vuelve mucho más amigable para cualquier usuario. Pero en el camino ha dejado de ser No Man’s Sky. Es cierto que los cambios introducidos no son tan drásticos como para esta afirmación, ya que, a fin de cuentas, el videojuego es el que es, pero dejad que me justifique.

Tal y como explicaba más arriba, para mí No Man’s Sky es una experiencia de soledad, un largo camino que hay que recorrer sin pausa pero sin prisa. No tenemos una guía porque tampoco la necesitamos; los objetivos a corto plazo no van más allá de la supervivencia y, en general, el videojuego que yo jugué de salida se parece más a Journey que a Star Citizen (salvando las distancias, por supuesto). Con NEXT y el resto de actualizaciones, aunque la base no cambia, los marcadores, misiones, compañeros online y demás adiciones convierten este viaje en algo más superficial, en una aventura más divertida pero menos madura; más comercial y mucho menos única.

No quiero que se me malinterprete, y esto no es una crítica al juego, a su evolución, a la comunidad o a Hello Games. Probablemente, vistos los resultados, la decisión de transformar de esta manera No Man’s Sky sea la más acertada, no lo niego. Pero no puedo evitar sentir cierto dolor al ver cómo, mientras se nos llena la boca hablando de la madurez de la industria, pataleamos como bebés ante una propuesta tan única como No Man’s Sky simplemente porque no nos gusta. Es cierto que a día de hoy es más divertido, pero también creo firmemente en que el valor del No Man’s Sky de lanzamiento como producto es mayor al actual.

Y lo peor de todo es que, incluso cuando ahora cambio mi óptica y trato de juzgarlo como una propuesta menos contemplativa y más basada en ser protagonista de todo lo que ocurre, sigo sin verlo como un videojuego mejor que aquel que se lanzaba en 2016. Sí, es mucho más accesible y más divertido, pero aún así se me hace demasiado lento para ser una obra como lo que se pide de ella. Demasiado contemplativo para ser de acción y demasiada acción para ser contemplativo. No Man’s Sky NEXT se queda, para mí, completamente en tierra de nadie.


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