Análisis ‘Guerra de Territorios’ de Marvel’s Spider-Man: Un desafío ‘vacío’

Marvel’s Spider-Man

PlayStation 4
9.5

Increíble

Análisis ‘Guerra de Territorios’ de Marvel’s Spider-Man: Un desafío ‘vacío’

Adquirible en solitario por 7.99 o como parte de 'La ciudad que nunca duerme' por 19.99

Análisis ‘Guerra de Territorios’ de Marvel’s Spider-Man: Un desafío ‘vacío’
 

Durante el mes pasado expresábamos nuestra opinión acerca de ‘El Atraco’, el primero de los DLC de Marvel’s Spider-Man que supondría los pasos iniciales en la colección ‘La ciudad que nunca duerme’. En este hallábamos una fortuita química derivada de la presencia de Black Cat que sentaba un interesante precedente para el contenido descargable por venir. Sin embargo, y a pesar de que Guerra de Territorios cuenta con sus propios atractivos, supone un ligero paso atrás con respecto a lo logrado inicialmente.

A diferencia de en el anterior análisis, esta vez entraremos un tanto más en profundidad en la historia. CUIDADO CON  LOS SPOILERS*

Una historia que lo intenta, pero no genera emoción

‘Guerra de Territorios’ nos sitúa en la acción inmediata que sigue a lo visto en ‘El Atraco’. Hammerhead decide ponerse el mono de trabajo y ante el paso atrás de la Maggia, considera que es hora de que la ciudad de Nueva York vuelva a conocer el miedo como antaño. Para ello, se dispone a hacer todo cuanto sea necesario precisamente con ese mismo objetivo: propagar el miedo. Sin embargo, lejos de esto lo que causará será la ira incombustible de Yuri Wanatabe, la aliada de Spider-Man en el cuerpo de policía que siempre se había caracterizado por poner el bien común ante cualquier factor.

Yuri, en realidad, supone el punto de mayor interés que podemos hallar en ‘Guerra de Territorios’. Al ver caer a uno de sus hombres más preciados, la teniente Watanabe pierde completamente los estribos y sufre un proceso de transformación que ciertamente era difícil de prever. Sin embargo, el viaje del héroe atrapado por las garras de la venganza es uno constantemente revisitado, y desafortunadamente dada la brevedad del DLC esto no puede verse compensado con una exploración más profunda del personaje. El hecho de que Yuri sea precisamente la que se ve tentada por actitudes impropias de un agente de la ley de su categoría tenía la oportunidad de mostrar algo ‘especial’, dado principalmente a la cercanía con Spider-Man. De una forma u otra, Yuri se convierte en un personaje al que el jugador gusta volver a raíz, también, de la broma de ‘Spiderpoli’, por lo que ya había terreno suficiente como para ofrecerle merecida relevancia. No obstante, tal y como señalamos, su ‘proceso’ queda carente de una introspección que le habría hecho bien.

En cuanto a la figura de Hammerhead, lo cierto es que tampoco da demasiado sobre lo que trabajar. A excepción de un enfrentamiento final -junto a otros de sus hombres-, Hammerhead se convierte durante todo el DLC en una especie de sombra a la que Spider-Man intenta atrapar. Si bien es cierto que gracias a ello contamos con algunas interesantes fases como el espionaje en el Bar ‘Sin nombre’, dado que se trata del villano principal del DLC habría sido de agradecer que el usuario pudiera interactuar algo más con su figura -una característica a la que se nos han acostumbrado con Mary Jane, el profesor Otto, Black Cat y demás-. En última instancia, Hammerhead vuelve a servir de ‘proxy’ como ya hiciera en el anterior episodio para dar pie a lo que será el desenlace de ‘La ciudad que nunca duerme’.

Todo un desafío jugable

Donde definitivamente podemos encontrar más puntos positivos es en cuanto a la jugabilidad de ‘Guerra de Territorios’. A pesar de que las actividades secundarias son menores en cantidad con respecto a ‘El Atraco’ -aquí nos hallamos desprovistos de una misión como la del padre de Black Cat-, la dificultad añadida a las ‘Tapaderas’ de Hammerhead provocará que debamos lucir nuestro arsenal de movimientos como nunca antes.

Verdaderamente no resulta descabellado contemplar que las Tapaderas de Hammerhead poseen la mayor dificultad de todo cuanto hemos revisado hasta la fecha en Marvel’s Spider-Man -puede que incluso excesiva por momentos-. El reto en sí surgirá de la combinación de los enemigos pesados -aquellos que cargan con las poderosas gatling- junto a unos de nueva clase que portarán un escudo de energía. Estos no solo repelerán todos nuestros ataques frontales, sino que además podrán realizar una veloz carga a la que deberemos estar extremadamente atentos, pues de lo contrario no solo seremos bruscamente golpeados sino que además nuestros artilugios se verán inutilizados durante cierto período de tiempo. En caso de que existan dudas, estas dos clases de enemigos se verán apoyados por francotiradores, lanzacohetes, armas cuerpo a cuerpo y demás que nos llevarán al límite.

Junto a las Tapaderas de Hammerhead contamos con una ‘Segunda Temporada’ de Screwball en la que deberemos volver a tomar parte de sus poco cuerdos programas -especialmente destacables los desafíos de batalla- y, para variar, los delitos en los distintos barrios de Nueva York. A pesar de que las actividades secundarias puedan tener cierto gusto a contenido reciclado en este punto, completar todas y cada una de estas sigue siendo la única forma de desbloquear el traje final de ‘Guerra de Territorios’ -los trajes, a decir verdad, tampoco son de lo mejor que se haya publicado-.

Conclusión

No podemos negar el hecho de que ‘Guerra de Territorios’ es realmente el punto medio de ‘La ciudad que nunca duerme’, por lo que obviamente no sería lógico esperar un estado de clímax que posiblemente hallaremos en ‘Silver Lining’. No obstante, resulta similarmente inevitable pensar que no se han exprimido los recursos de la mejor de las formas posibles. Que Yuri y Hammerhead deban compartir protagonismo en una historia completable entre 2 y 3 horas -completarlo al 100% puede llevarnos un par de horas más- provoca que ambos personajes sean tocados simplemente de manera superficial, a pesar de que en el caso de Yuri se busque una exploración más profunda.

En su totalidad, ‘Guerras de Territorio’ es una ‘excusa’ aceptable para volver a Marvel’s Spider-Man -sobre todo si nos interesa medir nuestra habilidad en las ‘Tapaderas’-, uno de los mejores juegos en lo que va de año. Aun así, al mismo tiempo provoca que ‘Silver Lining’ cuente con una importante carga sobre sus hombros, pues deberá cerrar satisfactoriamente las historias de Hammerhead, Yuri y, potencialmente, Black Cat.


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