El polémico pasado de Kevin Hart deja a los Oscar 2019 sin presentador

El cómico quedaba fuera de la gala tras negarse a pedir disculpas por unos comentarios homofóbicos publicados hace una década

 

No habían pasado ni 48 horas desde el anuncio, y la Academia volvía a encontrarse de nuevo entre la espada y la pared. Kevin Hart, el popular cómico y actor estadounidense era elegido como futuro presentador de los Oscar 2019 el pasado miércoles, hasta que reapareció la polémica. Reviviendo lo sucedido con James Gunn y Marvel hace unos meses, Hart se veía forzado a disculparse por unos tuits publicados hace una década en los que lanzaba comentarios homofóbicos contra la comunidad LGTBQ. Horas más tarde, muchas de esas publicaciones eran eliminadas, pero el caso ya estaba dictado para sentencia.

Me llamó mi equipo para decirme: ‘Oh dios mío Kevin, todo el mundo está decepcionado por unos tuits que escribiste hace años’“, explicaba el actor en un vídeo colgado en su Instagram personal. Su respuesta sin embargo cogía a todo el mundo desprevenido. “Chicos, tengo casi 40 años. Si no creéis que la gente pueda cambiar, evolucionar, cuando se hace mayor, no sé qué deciros“, sentenciaba. “Si queréis tener a gente en una posición en la que siempre tengan que justificar su pasado, hacedlo. Pero yo soy el hombre equivocado entonces“.

La respuesta de Hart no tardaba en ser interpretada como una negativa a pedir disculpas, y la Academia se veía forzada a darle un ultimátum; o pedir perdón, o dejarlo. Hart escogía la segunda opción. “Elijo pasar de la disculpa“, aclaraba. “La razón por la que me niego es porque ya he comentado esto en numerosas ocasiones. Esta no es la primera vez que esto sale a la luz. Ya lo comenté, lo hablé, dije qué fue lo que estaba mal y lo que estaba bien. He aclarado quien soy ahora respecto a quien era entonces. Lo hice. No voy a continuar volviendo hacia atrás, a esos días, cuando ya lo he superado y ahora estoy en un punto completamente diferente en mi vida“.

Instantes más tarde Hart se percataba del error, y ya fuera de la gala cerraba el asunto encontrando una vía de mayor concordia. “He decidido retirarme de la presentación de los Oscar este año“, escribía en Twitter. “Lo he hecho porque no quiero ser una distracción una noche que debería ser de celebración para tantos increíbles artistas. Pido sinceras disculpas a la comunidad LGBTQ por los comentarios insensibles del pasado. Siento haber hecho daño. Estoy evolucionando y quiero continuar haciéndolo. Mi meta es poder unir a la gente, no dividirla“.

Ahora la cuenta atrás sigue corriendo, y la Academia tiene unas pocas semanas para terminar de tomar la decisión que podría determinar el éxito o fracaso de la gala. Tras el mínimo histórico de audiencia el año pasado, los Oscar se enfrentan a una situación muy delicada de la que solo podrán salir si el capitán del barco es lo suficientemente carismático.


Contenido relacionado