Downton Abbey es una de las mejores series de la historia por mucho que algunos la odien; sí, es un drama de época, y sí, es una ficción televisiva que puede pecar de lenta. Pero sus personajes son maravillosos (de los mejores que jamás hemos visto en la pequeña pantalla), Maggie Smith está enorme, y su creador sabía perfectamente todo lo que quería contar. Y una buena prueba de ello es que ya va camino de tener dos películas estrenadas en el cine con un éxito arrollador.
Pero desde que Downton Abbey terminó, no ha habido serie de época que me haya enganchado como aquella. Ninguna, hasta que ha salido a la luz La edad dorada. No es baladí, por otro lado, que me enganche a este proyecto desde su primer capítulo, porque es del mismo creador (Julian Fellowes), y comparte con ella muchos aspectos tanto narrativos como técnicos.
La edad dorada cuenta una historia que comienza en 1882, momento en el que Marian Brook se muda hasta la ciudad de Nueva York para dejar atrás el mundo rural en el que se ha criado. Su padre murió, y ahora son sus tías adineradas las que deben hacerse cargo de ella. ¡Menuda premisa! Me encanta, pero es que más te va a encantar lo que viene después:
Por lo tanto, si quieres una sucesora a Downton Abbey más que digna, que enganche y capaz de conquistar tu corazón, atento a La edad dorada. Es la serie perfecta para ver con tu pareja y comentar cada uno de los detalles que se te pueden escapar de su enorme plantel de personajes. ¿Logrará tener el impacto de la predecesora? A saber, pero por su inicio, yo creo que sí.
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