¡Qué alegría me llevé ayer al ver a Penélope Cruz y Javier Bardem nominados como mejor actriz y actor en los Oscar! Pero pronto, esta sonrisa se desvaneció de mi rostro para dar paso a la preocupación. ¿Por qué? Diréis. Muy sencillo: no creo que este año sea el que ambos deban ganar su nueva estatuilla. 2022 debe ser el año en el que, por fin, Kristen Stewart y Andrew Garfield sean los afortunados tras mucho esforzarse en sus carreras a lo largo de la última década.
En resumen: el Oscar a mejor actriz debe de ser para Kristen Stewart no solo por su interpretación de Lady Di (es la mejor actuación del año, pese a quien le pese). También debe de servir para borrar el daño que el público ha causado a la joven por haber protagonizado la saga Crepúsculo.
En este caso, creo que Andrew Garfield debe ganar el Oscar a mejor actor en 2022 y no Javier Bardem porque el joven se ha currado como él solo un personaje tan complicado como el de tick, tick... BOOM! Lo ha conseguido con éxito, y es una de las mejores películas del año gracias a él.
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