Análisis Overload

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Revival Productions, haciendo honor al nombre de su compañía, nos ha dado la oportunidad de revivir las enseñanzas de Descent, la creación de Parallax Software. Esta, la cual popularizó el estilo de juego six-degrees, aquel en el que controlábamos un cuerpo capaz de moverse en cualquier dirección dentro de un plano tridimensional, ahora ha tomado la forma de Overload: un shooter en donde, controlando una nave, gozaremos de unos enfrentamientos completamente abogados a la diversión más directa, presentando así un estilo arcade que, si bien falto de contenido hasta cierto punto, logra ser extremadamente entretenido.

Un desafío espacial con una concisa proposición

Homologando las filosofías de antaño, en donde la consumación del ocio era el principal objetivo de los videojuegos, la desarrolladora se centra única y exclusivamente en hacer que nuestras horas de juego se vuelvan casi imperceptibles en el tiempo. Esta es una meta que logran a través de múltiples niveles y retos que nos mantienen encantadamente atados a la pantalla sin deseos de parar, y es que su sencilla y accesible estructura, de la mano de cómodos controles y una interfaz a la que es sumamente fácil adaptarse, hacen que gozar de la producción sea prácticamente inevitable.

Siendo más particulares, controlaremos una nave en la que, haciendo uso de siete armas principales y siete misiles secundarios, nos desplazaremos en cualquier dirección posible dentro de un extenso mapa en el que nos aguardan múltiples peligros. Cada uno de los 14 dispositivos a nuestra merced cuenta con sus propias características y podremos encontrarlos, como la munición,  a lo largo de las misionescomenzaremos con dos predeterminados-, encontrándonos así diversos desafíos ambientales como lava, habitaciones secretas a las que sólo se podrá acceder mediante la exploración, campos de fuerza, torretas enemigas, emboscadas en puntos ciegos y demás, causando una constante sensación de movimiento en la que, más allá del enrevesado mapa, dentro del cual es fácil perderse, siempre nos mantendremos enfocados en un objetivo, ya sea un enemigo o el encontrar un objeto.

Por otra parte, es necesario enfatizar que, efectivamente, Overload es como los juegos antiguos: una composición básica sin profundidad de contenido que apuesta a la diversión de la autosuperación. Por ello, el hacer gala de un apartado mecánico eficazmente entretenido, además registrar las puntuaciones, resultaban de indispensable protagonismo para poder lograr el fin último de Revival Productions, incluyendo hasta un sistema de progresión en el que, a medida que superamos misiones y obtenemos más experiencia, lograremos desbloquear beneficios como más armadura, mayor capacidad de daño, nuevas armas y otras adiciones que dan un motivo más al jugador para continuar dentro del título.

Entretenimiento básico y efímero, pero magnífico

La creación del estudio sólo cuenta con tres cuestiones a tener en consideración: vida, energía y munición, con capacidad de recargarlas con sus respectivos elementos distribuidos en el mapa -y de los propios enemigos, creando una dualidad de arriesgar-ganar sumamente eficaz-. De ahí en adelante, nuestro único objetivo es el de erradicar cuantas naves enemigas sea necesarioo posible, según el modo de juego-, imperando así el uso de las armas adecuadas y de nuestra propia habilidad para poder alcanzar los mejores resultados. En ese sentido, la obra es eficaz en su totalidad pues la filosofía de disparar y evadir, mientras los adversarios hacen lo mismo, mantienen al jugador en una constante distribución de proyectiles que resulta gratificante, tanto por sus cualidades estéticas como por sus sensaciones kinestésicas.

En este último aspecto, el movimiento es de gran relevancia dentro del videojuego, en especial por el mencionado enfoque six-degrees. Los mapas son una composición de túneles horizontales y verticales en los que nos aguardan el encuentro contra los 14 tipos de enemigos y sus respectivas variantes –algunos rápidos y débiles, otros cuerpo a cuerpo, otros poderosos en todo sentido, etc. y, además, el de por sí reto que supone saber controlar el vehículo con soltura. Una vez dominamos este arte, hasta desplazarse por el mapa supondrá cierto grado de placer, salvo en aquellos momentos donde, por lo complejo del mismo, puede pecar de monótono, pero estos son menos constantes que el primer sentir destacado.

Aun así, es necesario hacer hincapié en que, como todo arcade, su proyección en el tiempo es limitada, por ende, eventualmente, lo especial de su apuesta comienza a decaer. No resta en lo absoluto la calidad de la que, desde el comienzo, Overload comienza a dejar estela, pues el producto cuenta con un gran y divertidísimo diseño y ello es innegable, sin embargo, en lo que al largo plazo respecta, es también axiomático que su estructura carece de los cimientos necesarios para sustentar las horas de juego que múltiples creaciones de la contemporaneidad suelen mantener.




Un maravilloso espectáculo visual

De igual modo, el resultado que permite apreciar Revival Productions es una maravilla para el sentido óptico. De la mano de un apartado gráfico repleto de detalles y ausente de poluciones, los efectos que surgen de los disparos de la extensa cantidad de armas y de la destrucción de las naves enemigas, también garantes de una composición destacable,  dan lugar a un vistoso lienzo en el que el intercambio de láseres, bombas, misiles y congéneres resulta sublime de realizar y encantador de observar; un verdadero espectáculo que empodera aún más las sensaciones de cada combate.

Para bien o para mal, un arcade como los de antaño

Overload rememora de manera fidedigna las aventuras de años más simples. Con él, viviremos momentos intensos de puro entretenimiento y espléndida pluralidad visual en los que el desafío y la búsqueda de mejorar serán de los principales motores para dar base a su oferta. Sin embargo, el tiempo será el fenómeno que más antagonismo propiciará pues, dentro de este, su apuesta no es capaz de soportar demasiado incluso a pesar de la clara diversión que nos da la oportunidad de desarrollar, por lo que su cualidad como experiencia, desequilibradamente y con un impacto que variará según quien juzgue, supera su cualidad como inversión.


Positivo

  • Representa la clase de diversión más pura
  • Los combates son divertidos y accesibles, pero también son un desafío
  • La gama de armas y enemigos y el sistema de progresión dotan de variedad a las mecánicas
  • El entretenimiento jugable y la vistosidad visual se combinan de manera sobresaliente

Negativo

  • Con el paso de las horas, se nota la falta de contenido
  • El diseño de niveles no es adecuado y, en ocasiones, obstaculiza la jugabilidad
7.5

Bueno

Política de puntuación

Ronald Goncalves
Redactor de artículos y análisis de dudosa calidad. Objetivo a tiempo completo, subjetivo a tiempo parcial. Asiduo al medio interactivo por su capacidad de hacernos vivir las historias, no contarlas. Joven venezolano amante de los RPG's que busca cooperar en la evolución de un medio en pañales.