Jump tiene un serio problema: el relevo generacional no aparece… y cada vez está más lejos. La realidad es que en años recientes hemos visto cómo muchas de sus grandes series han ido terminando. Sin embargo, el nuevo fenómeno que marca las diferencias sigue sin aparecer.
En los últimos 5-8 años, los siguientes mangas de marca Jump han llegado oficialmente a su fin:
Son obras que sumando el rendimiento de todas ellas nos dejan con cientos de millones de copias vendidas. Esos son números excepcionales, y la popularidad de sus respectivos animes realmente refleja que han sido trabajos trascendentales. De hecho, con la excepción de "My Hero Academia" las otras IPs aún van a generar mucho dinero en años por venir.
Pero básicamente la idea es que, en efecto, esta última década ha estado muy bien cubierta por trabajos que se han hecho un nombre entre las referencias más potentes del Shonen. Sin embargo, lógicamente sus ventas han caído muchísimo ante la ausencia de nuevo material, y no parece que haya ningún trabajo que esté cerca de ocupar su lugar.
Algunos nombres de estos últimos años como "Kaiju No. 8" y "Dandadan" han empezado a ocupar lugares importantes del núcleo de Jump. Pero siguen estando excepcionalmente lejos de las IPs mencionadas anteriormente, sobre todo considerando que "Kaiju No. 8" también es un manga finalizado.
El caso de "Dandadan" es similar; el último dato que se tiene de sus ventas es del octubre pasado, habiendo alcanzado los 12 millones de copias. Para tratarse de una serie que cuenta ya con dos temporadas de anime disponibles en Crunchyrol y Netflix, es un número que convence poco aunque la serie como tal sea realmente buena. En ambos casos hablamos de éxitos, pero no de fenómenos.
De hecho, curiosamente "Frieren", una obra que no pertenece a Jump pero sí se encuentra dentro de la demografía Shonen pese a sus peculiaridades, acumula ya más de 35 millones de copias vendidas. Es decir, sí hay obras que están funcionando, pero ese clásico Shonen diferencial de Jump que siempre ha estado presente... no se deja ver a día de hoy.
Hace unos días se anunció el anime de "Kagurabachi", una obra de la que no me cabe duda representa la última bala a día de hoy de Shonen Jump para crear ese brutal fenómeno que ha tenido siempre a todo momento. Eso sí, hasta abril de 2027 no se estrena el anime, lo que supone todo un año por delante de incertidumbre para la revista.
"Kagurabachi" empezó como un meme, pero ahora es la gran esperanza en torno a la que arrancar una nueva generación. Actualmente cuenta con más de 4 millones de copias vendidas, va a muy buen ritmo, pero en cuanto se estrene el anime el escenario ideal es de que esas ventas exploten como tantas veces ha ocurrido en el pasado.
Los mejores ejemplos recientes de esto serán siempre "Jujutsu Kaisen" y "Kimetsu no Yaiba", que tras recibir la luz verde para sus versiones televisivas iniciaron un viaje de éxito por el que se acabaron convirtiendo en dos de los mangas más vendidos de todos los tiempos.
Y la realidad es la que es: si "Kagurabachi" no explota, Jump no tiene absolutamente nada con el mismo potencial. Está "Ichi the Witch", que se ha ganado una buena popularidad, pero está muy lejos de tener su anime a día de hoy y sus ventas no se van a disparar mágicamente en los próximos años. También hay que considerar "MAD", pero desde luego que no es la típica obra Jump que explota eventualmente.
Es extraño porque la sensación no es de que Jump no esté encontrando buenos mangas, es que no está consiguiendo que sus nuevos hallazgos se conviertan en los fenómenos que teníamos hace 10, 20 o 30 años. Si "Kagurabachi" no explota, Jump tendrá que replantearse muchas cosas de su futuro.
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