¿Sabías que J.R.R. Tolkien no fue el único responsable de crear el élfico en ninguna de sus dos ramas? El sorprendente idioma del que somos testigos en 'El Señor de los Anillos' se divide en sindarin y quenya, y en el proceso de creación participó uno de los lingüistas estadounidenses más conocidos de todos los tiempos, David Solo.
De esta forma, es imposible asegurar que el élfico fuese creado al 100% por J.R.R. Tolkien porque se rodeó de un experto a la hora de dar forma a dos 'lenguas' de forma realista, como si hubieran existido siempre. ¡Te lo cuento!
El universo de J.R.R. Tolkien no solo destaca por sus personajes, trama o localizaciones, también por los intrincados idiomas que el autor desarrolló para aportar mayor autenticidad a la Tierra Media. Entre esos idiomas, los más conocidos son el sindarin y el quenya, las dos principales lenguas élficas que se hablan en 'El Señor de los Anillos'. Si bien Tolkien era filólogo y lingüista, su trabajo fue tan extenso y ambicioso que requirió apoyo para darle forma.
Es aquí donde entra en juego David Salo, un lingüista especializado en las lenguas de Tolkien. Si bien el autor británico sentó las bases del sindarin y el quenya, no los desarrolló por completo para su uso cotidiano o para ser empleados de forma fluida en una película. Aquí necesitaba ayuda y fue el mencionado lingüista el que expandió las lenguas élficas y otros idiomas del legendarium de Tolkien.
David Salo fue una pieza clave para dar vida a las lenguas que terminamos escuchando en las películas de 'El Señor de los Anillos'. No solo se limitó a utilizar las palabras y reglas de gramática que dejó por escrito en sus obras el propio Tolkien. Fue más allá y amplió el vocabulario, perfeccionando las estructuras gramaticales del sindarin y el quenya, basándose para ello en las notas y trabajos inéditos no publicados del autor británico y en los principios lingüísticos que este había establecido.
Además de su trabajo con las lenguas élficas, Salo tuvo que crear y definir otras lenguas apenas esbozadas por Tolkien, como el khuzdul (la lengua de los enanos) y la lengua negra de Mordor. Para conseguirlo, Salo construyó lo que hoy en día conocemos como 'neo-khuzul' y 'neo-lengua negra', expresiones modernas de aquella versión inicial que había creado Tolkien. De no haber sido por Salo probablemente no hubiéramos podido escuchar con claridad y fidelidad ninguna de estas lenguas en las películas de 'El Señor de los Anillos'.
De esta forma, si bien podemos decir que Tolkien es el creador indiscutible de las lenguas élficas y de otros idiomas que se hablan en la Tierra Media, no exagero si digo que David Salo fue imprescindible para que esos lenguajes puedan ser reconocidos hoy en día. Si no hubiera sido por el lingüista que ayudó a Tolkien a crear varios idiomas, no hubiéramos escuchado nunca ni el sindarin ni el quenya.
Debemos mucho a un experto en lingüística que ha permitido que los fans de Tolkien disfruten de la experiencia más completa posible a la hora de sumergirse en la Tierra Media. Un hombre que no se menciona mucho, cuya labor es fundamental.
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