'Mea Culpa' se ha convertido en la película de Netflix más vista en todo el mundo durante la semana que va del 19 al 25 de febrero de 2024. Los datos hablan por sí solos: 32 millones de horas vistas y 16 millones de visualizaciones que transforman a este drama judicial con tintes de thriller erótico en un auténtico triunfo. Sin embargo, 'Mea Culpa' tiene un 3,5/10 en Filmaffinity, algo que me ha obligado a 'sufrir' los 120 minutos de duración de la cinta y a sentenciar que los comentarios tienen toda la razón del mundo.
En Mea Culpa, seguimos a una abogada defensora consumada, cuya vida se ve sacudida cuando acepta el caso de un artista acusado de un brutal asesinato. A medida que profundiza en la compleja red de verdades y mentiras que rodean el caso, se encuentra en un dilema moral desgarrador. Obligada a enfrentar una elección entre su lealtad, su deber profesional y sus propios instintos más profundos, Laura se ve obligada a cuestionar todo en lo que cree, desenterrando secretos oscuros que podrían cambiarlo todo. En un emocionante juego de ajedrez legal y moral, Laura lucha por descubrir la verdad mientras lucha por mantenerse fiel a sí misma.
Kelly Rowland y Trevante Rhodes protagonizan 'Mea Culpa', un thriller con tintes de drama criminal en el que también aparecen Nick Sagar, Sean Sagar, RonReaco Lee y Kerry O'Malley, entre otros.
En los años 80 y 90 era común la proliferación de thrillers eróticos con tintes de drama policíaco y/o policial, con grandes exponentes como 'Vestida para matar' (1980) o 'Instinto básico' (1992). Pese a las posibles críticas que recibieran este tipo de películas, muchas de ellas lograron triunfar por saber combinar perfectamente lo erótico con el componente criminal. Sin embargo, Mea Culpa erra en saber encontrar su identidad para destacar en un género pasado de moda, sobre todo en lo que a su aspecto visual se refiere.
Hay muchos momentos en los que 'Mea Culpa' cae en el más absoluto ridículo, sobre todo en diálogos artificiales cuyo objetivo es únicamente dirigirnos a un desenlace más que esperado. Existe un importante desequilibrio entre el drama erótico y criminal que me sorprende que detrás se esta película se encuentre Tyler Perry, director de películas como Secretos, mentiras, pasiones y jazz (2022) y Acrimony (2018), que sin ir más lejos, es mucho mejor thriller criminal que este 'Mea Culpa'.

Dejando atrás lo narrativo, que como habrás comprobado no funciona en 'Mea Culpa', la fotografía y la planificación en la película nos retrotrae el tipo de cine que emite Antena 3 cada fin de semana por la tarde. Esas películas melodramáticas (alemanas en muchos casos) que cuestan cuatro duros y que enganchan de lo malas que son. Lo mismo sucede con las interpretaciones: Kelly Rowland y Trevante Rhodes no encuentran su lugar por culpa de un guion escrito por el propio Tyler Perry al que le falta cocción, ambición y naturalidad.
En resumen, 'Mea Culpa' es un desastre en forma de thriller judicial protagonizado por una abogada que mejor hubiera aceptado un caso diferente. Puede que haya sido el éxito de la semana en Netflix, pero os prometo que es mejor no perder el tiempo.
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