Análisis DOOM VFR

 

En estas últimas fechas parece que desde Sony están apostando más fuerte que nunca por la Realidad Virtual, en este caso para su propio dispositivo, PlayStation VR. Hemos podido ver tanto en los eventos de la compañía nipona en Paris Games Week y en el reciente PlayStation Experience como un gran elenco de títulos se han abierto paso hasta el periférico de PlayStation. Quizás se pueda achacar que no se tratan de títulos de corte triple A o superproducciones, pero para eso ya está Bethesda, que, aunque no esté desarrollando en exclusiva para realidad virtual, lo cierto es que está llevando a este terreno sus franquicias más valiosas como sucedió con The Elders Scrolls V: Skyrim, como ese Fallout 4 VR que llegará más pronto que tarde y el título que tenemos hoy entre manos, DOOM VFR.

Como sucediera con el DOOM que salió al mercado el año pasado para PlayStation 4, Xbox One, PC y más recientemente para Nintendo Switch, la trama no es más que un mero pretexto para empezar a desmembrar demonios y meterles una bala entre los ojos, y quien dice una bala, se refiere a un cargador entero. Nuestro protagonista es un científico que trabaja en la planta de Marte, cuando de pronto es abordado en un ascensor por un demonio que lo deja para el arrastre, nunca mejor dicho, por ello y para sobrevivir recurre a un sistema que le permite controlar a un robot con su mente, lo que le permite seguir con sus quehaceres.

Aquí podéis leer nuestro análisis de DOOM, por lo que en este nos centraremos en destacar las virtudes y defectos de esta Virtual ‘Fucking’ Reality más que de contar lo que ya sabemos sobre el título.

Caminando entre demonios

Pare empezar, en el tutorial nos muestran los tres tipos de control disponibles para DOOM VFR, a través de los PlayStation Move, el Aim Controller que también se usa en el Farpoint o el propio Dualshock 4. Quizás de todas estas opciones la que peor se adapta es la de PlayStation Move, y no porque funcione mal, es que estos periféricos no nos permiten girar a nuestro personaje por completo, lo que nos obliga a jugar de pie todo el rato para poder efectuar los giros de forma física, por lo que a veces y con el aparatoso cableado del dispositivo de realidad virtual, puede ser la opción menos interesante. Quizás, la única parte positiva es que nos permite manejar las dos manos de forma individual, por lo que nuestra arma principal la sostendremos con la mano derecha mientras que en la zurda contaremos con las granadas de mano o el lanzagranadas.

Con el Aim Controller que viene con el pack de Farpoint, es quizás la mejor opción de control, pero desde Bethesda todavía no está todo lo bien implemetando que debería, y quizás en próximas actualizaciones se subsane porque el periférico no está pensado para sostenerlo con ambas manos como sería lo ideal, actúa como si fuesen los dos PlayStation Move por separado, lo que hace que la parte izquierda, osea la granada de mano o el lanzagranadas, quede suspendido en el aire como si todo el rato estuviera apuntando en la dirección a la que estamos mirando. Quizás para aquellas personas que son de mareo fácil, el Aim Controller es la que mejor se ajuste, ya que permite un apuntando más preciso y el movimiento del personaje no sufre de teletransporte por posición.

Por último tenemos el Dualshock 4, que quizá sea la opción más cómoda en todos los sentidos, ya que no tenemos que comprar ningún periférico, porque si posees una PlayStation 4, tendrás este controlador. La parte positiva del Dualshock 4 es que no tenemos que estar moviéndonos de un lado para otro, ya sea nuestro cuerpo o los brazos, pero tiene un gran hándicap, y es que en este caso, dentro de la inmersión, cada una de nuestras manos no actúa como ente único, osea como sucede en cualquier shooter que podamos imaginar, para donde estamos apuntando y mirando irán nuestros disparos o granada, por lo que tenemos que girar para cambiar de objetivos, y puede que de esta forma y cuando nos ataque una gran hora de enemigos, sea más fácil incitar al mareo por el movimiento rápido a la hora de tener que fijar nuevos objetivos.

La mejor opción y pese a no ser perfecta es la del uso del Aim Controller, que nos transporta por completo a aquella época en la recreativas en las que no parábamos de echar monedas de 100 pesetas a la cabinet de Virtua Cop o Time Crisis, aunque quede bastante alejado, se parecería más a House of the Dead aunque sin ser sobre raíles; ¡Qué bien le vendría a la realidad virtual un House of the Dead!

Por supuesto, y para facilitar la experiencia en PlayStation VR y no agobiarnos ante la saturación de demonios, para esta ocasión han añadido una serie de nuevos movimientos; entre los que se destacan el movimiento rápido hacia cualquier dirección, que sería parecido a lo que todos conocemos por ‘dash’. La onda expansiva que aleja a todos los enemigos y necesita tiempo de recarga para volver a ser activada, o el propio teletransporte que a su vez actúa como ejecución o golpe cuerpo a cuerpo con los enemigos.

Aunque todas las opciones son completamente válidas para jugar a DOOM VFR, sin duda, la mejor como hemos mencionado antes es la del Aim Controller, puesto que los PlayStation Move nos hacen manejar el título de manera incómoda, aunque de por sí sean más precisos, y la opción del Dualshock 4 resta mucha inmersión a la experiencia. Cierto es que el control no está todo lo bien implementado que debería y para próximos títulos Bethesda debería dedicarle unas horas de ‘brainstorming’ para solucionar esto, puesto que algo que es primordial para la realidad virtual no debería tener ningún ‘pero’, al menos en alguna de las tres opciones de control que manejamos para DOOM VFR.

¿Quién dijo que los juegos en realidad virtual se veían mal?

Una cosa queda muy clara nada más empezamos DOOM VFR, y es que, este título para PlayStation VR para nada desmerece al del original, lo que vemos en pantalla es casi un calco 1:1 de lo que nos ofrece el dispositivo de realidad virtual, llega incluso a sorprender la cantidad de elementos en pantalla, entre enemigos, objetos y partículas flontantes, los escenarios tan grandes y diferentes entre sí y sobretodo las texturas que como ocurre con otros juegos que requieren de cierto potencial de hardware no se quedan tan planas, todo lo contrario, aquí nos las presentan en verdadera alta definición.

Parece quedar muy claro que si algún elemento en pantalla, en este caso en PlayStation VR no es todo lo nítido que debería o no nos permite muy bien ver toda la distancia de dibujado como se debería, es más una limitación del propio dispositivo de realidad virtual que de la propia potencia de PlayStation 4, donde sin lugar a dudas, Bethesda ha dado un ‘do de pecho’ mostrando al mundo que en consola la realidad virtual, si se trabaja, puede tener una calidad similar a muchos de los títulos que podemos ver habitualmente en PlayStation 4.

Hora de machacar demonios

Evidentemente el tema mareos y nauseas es algo muy subjetivo, puesto que en este caso y como se dice de forma popular “cada persona es un mundo”. Por nuestra parte no hemos sufrido ningún mareo, pero también es cierto que llevamos usando este dispositivo a diario durante mucho tiempo, por lo que nuestro cerebro está bastante acostumbrado a este tipo de entornos; eso sí, no recomendamos como juego de entrada para la realidad virtual a este DOOM VFR, porque su frenetismo puede que no lo aguanten los estómagos más sensibles y parezcáis un demonio más del juego vomitando sangre.

Aunque desde Bethesda han intendado paliar estos síntomas mediante el movimiento por teletransporte y el giro secuencial en vez de ser tan brusco y ágil como viene siendo habitual, lo cierto es que sigue siendo una puerta de entrada bastante difícil para la realidad virtual. De hecho, pensad cómo se corre en un shooter, con un marine con 50kg a la espalda y parece Usain Bolt, o se gira más rápido que un spinner, eso en la realidad no pasa, los humanos tenemos un movimiento mucho más lento; por lo que en un principio, si notáis síntomas de mareo, probad con un juego más sencillo como los de VR Worlds, o símplemente DOOM VFR en sesiones cortas hasta que el cerebro se acostumbre a PlayStation VR, entonces ahí sí que podréis disfrutar de forma salvaje de DOOM VFR. Y. os podemos asegurar que cuando tengáis todo este proceso completado, no sentiréis ningún tipo de malestar a la hora de aniquilar hordas de demonios.

Conclusión

Quizás el principal problema de este DOOM VFR es que es un quiero y no puedo en lo que a control se refiere, y obviamente no estamos tratando un tema menor, puesto que es el eje principal sobre el que se sostiene la realidad virtual, y, aunque bien es cierto que con el Dualshock 4 se juega bastante cómodo, sin duda te saca mucho de la inmersión que requiere, y se parece más a un shooter convencional en cuanto el ‘gunplay’ que a lo que esperamos en realidad virtual. Respecto al uso de lo dos PlayStation Move, es la opción que desaconsejamos por completo, porque requiere jugar de pie para poder efectuar giros del personaje y, la realidad virtual todavía requiere de numerosos cables para ser funcional. Por último, el mejor periférico para DOOM VFR es el Aim Controller, puesto que nos permite mucho mejor apuntando, de verdad nos da la sensación de tener un arma entre las manos, y su movimiento favorece mucho a evitar algún tipo de malestar; eso sí, las dos manos apuntan siempre en la dirección a la que estemos mirando, en lugar de hacerlo de forma autónoma cada una como en la opción de los PlayStation Move. Es por ello que Bethesda en este sentido podría haberlo hecho mucho mejor, y que esperemos en próximos títulos mejore este apartado.

Por último comentar que lo que más sorprende de DOOM VFR sin duda es la capacidad de inmersión a la que nos somete, con una texturas en alta definición, escenarios muy amplios, gran carga de enemigos y partículas en pantalla, todo un espectáculo para la realidad virtual. Que DOOM VFR a nivel gráfico sea capaz de competir con su homónimo del que no hace uso de PlayStation VR es una gran noticia para el futuro de este tipo de dispositivos.

Debemos agradecer a Bethesda que esté apostando tan fuerte por los dispositivos de realidad virtual, en este caso con DOOM VFR que se sitúa como uno de los mejores títulos disponibles para PlayStation VR.


Positivo

  • Gráficamente luce casi igual que el DOOM original
  • Inmersión totalmente frenética
  • Es justo la clase de juegos que necesita la realidad virtual
  • El Aim Controler es la mejor manera de jugar...

Negativo

  • ...aunque el control es el principal problema del título
  • Es bastante más corto que el original
8.5

Muy bueno

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