Análisis Hyrule Warriors: Definitive Edition

Nintendo Switch
 

Estamos en la era de los remakes, de los ports y de las versiones en alta definición. Una época que no está exenta de polémica pero que, en algunos casos, está más que justificada. Es lo que ocurre con aquellos videojuegos lanzados en Wii U, una consola que no tuvo el éxito inesperado y que tuvo un catálogo brillante pese a la escasa atención prestada por los jugadores. Es por ello que Nintendo ha decidido ir publicando esos videojuegos en Nintendo Switch, plataforma mucho más exitosa.

Ha ocurrido con Mario Kart 8 Deluxe, Donkey Kong Country Tropical Freezee, Pokkén Tournament DX y con Hyrule Warriors Definitive Edition, videojuego centro de este análisis. ¿Era un videojuego necesario en Nintendo Switch? Podríamos apuntar que se trata del menos esencial porque también tuvo una versión en Nintendo 3DS, pero todo lo contrario: de los mencionados, fue uno de los que más desapercibidos pasó, quizás por culpa de un género que no es familiar con muchos jugadores. Además, llega no solo con el contenido lanzado en las dos versiones preexistentes, sino con nuevos elementos relacionados con The Legend of Zelda: Breath of the Wild.

Hyrule Warriors

Es por ello que Hyrule Warriors Definitive Edition es uno de los lanzamientos más destacados en esta primera mitad de año y, aunque se ha podido quedar anticuado en algunos elementos, sigue teniendo otros como el diseño de las misiones o el propio modo Leyenda que lo convierte en un musou único dotado de una ambientación única gracias a la saga Zelda.

Lo mismo de siempre, pero más duradero

Cualquiera que haya jugado a algún videojuego de la saga Warriors de Omega Force y Koei Tecmo sabe qué se va a encontrar: luchas contra hordas de enemigos en una sucesión de batallas sin fin. Pero aunque Hyrule Warriors Definitive Edition no deja de ser una nueva versión del videojuego, es la única forma de jugar a todos los mapas, personajes y misiones que incluyeron tanto la producción de Wii U como de Nintendo 3DS; también incluye todo el contenido de pago lanzado a posteriori y, además, dos nuevos trajes (que no añaden más que algo estético) para Link y Zelda basados en la obra maestra The Legend of Zelda: Breath of the Wild.

Tras apuntar esto, nos encontramos con 29 personajes jugables, decenas de capítulos en su modo Leyenda (o historia) e incontables horas de diversión. No tenemos miedo a equivocarnos al decir que si bien lo “obligatorio” puede llevar unas 20-30 horas en ser superado, con todo el contenido secundario las horas de juego pueden superar las 200. Esto implica subir el nivel de todos los personajes, jugar al modo libre, pasarse el modo Aventura o los Desafíos… Contenidos que luego desgranaremos con mayor profundidad pero que convierten a Hyrule Warriors Definitive Edition en un videojuego casi infinito.

Si echamos en falta quizás novedades de mayor peso que inciten al jugador que ya ha probado alguna de sus versiones volver a comprar este videojuego. Es cierto que al incluir todo de base, se trata de una producción ideal para los nuevos jugadores, pero no ocurre así con los que ya conocen estas aventuras de Link y compañía. ¿Quizás nuevos capítulos en el modo Leyenda o una campaña nueva?

¿Pero qué nos permite cada modo?

Cualquiera que haya jugado a un Dynasty Warriors, pero sobre todo, a Fire Emblem Warriors o One Piece Pirate Warriors (en cualquiera de sus entregas), sabrá cómo se estructura el juego. Tenemos un modo principal, el Leyenda, que nos cuenta una historia (en este caso, no muy trabajada) a lo largo de capítulos que nos sirven de fases. Luego modos extras como el Libre, con combates como su palabra indican a libre elección del jugador; el Aventura, que se parece al modo Crónicas (por no decir que es idéntico) del musou de Fire Emblem, o el Desafío, con batallas muy especiales.

La historia del modo Leyenda, aunque curiosa, es bastante floja respecto a lo que cualquier videojuego de Zelda nos narra. Se agradece la inclusión de personajes inéditos y de reunir a casi todos en un único videojuego, pero muchas veces estas uniones se hacen sin explicaciones, sin más. Y la premisa es la misma de siempre: Zelda desaparece y tendremos que enfrentarnos contra el mal, siendo nosotros Link, un héroe. Pero donde más falla no es en lo que se cuenta, sino en cómo se narra. Una narrativa atropellada que al final, sin molestar, nos impide prestar atención a la historia.




Pero lo cierto es que el modo Leyenda cuenta con misiones, tanto principales como secundarias (que surgen mientras jugamos) muy trabajadas. Al menos, más que otros videojuegos. Es donde más destaca Hyrule Warriors Definitive Edition: no solo tendremos que escoltar o derrotar a determinado enemigo, sino deshacernos de pequeñas trampas con objetos como las bombas, el bumerán o las flechas. Esto es algo que proviene de la franquicia original y que nos ha encantado. Lo mismo ocurre con las monedas, que aquí son rupias; o con los jefes finales. Aquí son enormes, con patrones que hay que descubrir y con puntos débiles únicos. Nos han encantado estos momentos que, por suerte, son abundantes.

El modo Aventura es una sucesión de misiones repartidas en un mapa clásico de la saga. Es el contenido más numeroso y aunque hay variedad de objetivos entre cada una de las misiones, lo cierto es que a la larga es un contenido que se hace repetitivo. Es el problema derivado de alargar la duración de manera artificial con misiones que se realizan en mapas que ya hemos probado en otros modos y, por lo tanto, por mucho que haya decenas de ellas, se nos antojan demasiadas. Eso sí, será la mejor manera de subir el nivel de nuestros personajes.

Los desafíos son pequeñas pruebas que nos dejan ante objetivos que se pueden pasar rápidamente. Muchas veces el videojuego nos invitará a derrotar enemigos en un cierto tiempo, aunque la variedad también es amplia. Es otro contenido que sirve para alargar artificialmente todo lo secundario de Hyrule Warriors Definitive Edition, por lo que es de agradecer para aquellos jugadores que quieran explotarlo todo.

En cuanto a las hadas, opción que al principio nos aparecerá pero no podremos seleccionar, se desbloquearán cuando encontremos una en el modo aventura. Son personajes que nos ayudarán a realizar habilidades únicas como capturar bastiones y que deberemos ir cuidando para aumentar su poder. Este elemento apareció en la versión de Nintendo 3DS, por lo que es nuevo si solo habéis jugado al videojuego en Wii U.

Jugabilidad tradicional del género

Fuera de los elementos propios de Zelda, nos encontramos con un musou tradicional: con X e Y atacamos tanto de forma normal como potente; con el botón A desencadenamos un potente ataque y con L otra habilidad única. Tendremos posibilidad de defendernos y esquivar ataques. Como en cualquier videojuego del género, la mayor parte del juego lo pasaremos pulsando solo los botones de ataque normal, puesto que los enemigos pequeños no suponen ningún problema.

Lo espectacular del sistema de combate llega a la hora de luchar con jefes finales o enemigos más fuertes, puesto que aquí entra en juego la habilidad a la hora de esquivar y atacar justo en el momento correcto; contraatacar o utilizar habilidades especiales con cabeza… Además, tendremos bumerán, flechas o bombas como ataques siempre que queramos lanzarlos, siendo algunos enemigos muy vulnerables (siempre que veamos el símbolo de estos objetos sobre su cabeza).




Mejoras gráficas leves que consiguen que no se desentone

El apartado gráfico del videojuego se ha mejorado, sobre todo en las texturas de los personajes. No podemos decir lo mismo en los escenarios, que es lo que peor ha envejecido. En cambio, hay una duda general cuando nos ponemos a jugar: ¿por qué no utilizar los avances logrados en este apartado con Fire Emblem Warriors? Ese videojuego lucía espectacular e Hyrule Warriors Definitive Edition, sin verse mal, sí que podría haber sido muy mejorado.

En cambio, como siempre ocurre en Nintendo Switch, la pantalla de la consola nos ofrece un colorido único que no veíamos en el resto de versiones del videojuego, algo de agradecer. Tampoco tenemos ralentizaciones y la distancia de dibujado es amplia (aunque como siempre en el género, los enemigos aparecen espontáneamente cuando superan las cinco decenas). El sonido se mantiene intacto y sigue sin haber dobla en una parte de los diálogos (no así en las narraciones).

Un videojuego completo y esencial para quien no lo haya jugado

Todo aquel que no haya jugado al videojuego original debería hacerse con Hyrule Warriors Definitive Edition. Estamos ante una producción muy original dentro del género musou que es casi perfecto en todos sus elementos. Solo falla algo la historia, que es bastante difusa y se cuenta de manera muy torpe. Quizás podría haber sido mejorado en el apartado gráfico más aún, pero se ve bien y se juega mejor.


Positivo

  • Se trata de uno de los mejores musou
  • Los toques Zelda (puzles, rupias y objetos) añaden mucho al videojuego
  • Es casi infinito
  • La jugabilidad funciona como un roble, sobre todo en jefes finales
  • El diseño de los jefes finales
  • Incluye todo el contenido y DLC, además de nuevos trajes

Negativo

  • La historia es difusa y torpe
  • Podría haber sido mejorado gráficamente
8.5

Muy bueno

Política de puntuación

David Cruz García
Amante de los videojuegos y del cine. Quizás The Legend of Zelda y Final Fantasy ocupen un lugar más alto en mi corazón que otros videojuegos, pero amo a todos los que me divierten por igual. Cine de ciencia ficción como forma de vida