Han pasado casi 3 años y nadie ha superado a Baldur's Gate 3: Las 4 claves que lo hacen diferente

El título de Larian Studios sigue siendo una experiencia única en la industria de los videojuegos

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Más de 300 horas le eché a Baldur's Gate 3 en su momento, y prevalece la misma sensación: no ha visto la luz un videojuego que se haya acercado a lo que fue lo de Larian Studios. Porque sí, hay RPGs que han hecho las cosas muy bien, pero nada me ha hecho sentir lo mismo desde entonces.

Hizo realidad los sueños de Dragones y Mazmorras

Si como yo te gusta el D&D, sabrás que el mero concepto básico es muy difícil de interpretar en la industria de los videojuegos. Al fin y al cabo, la idea detrás de Dragones y Mazmorras es que prime la imaginación de los jugadores y que ello lleve la trama a cualquier lugar posible. Eso en un videojuego convencional no es viable. Pero Baldur's Gate 3 te dio todas las herramientas para tener una experiencia cercana.

Como un RPG, es decir, Role Playing Game, es de los pocos videojuegos que realmente respetan lo que representa esa etiqueta hoy en día; ¿eres un bardo? Enhorabuena, puedes derrotar a jefes simplemente con tu labia (y algo de suerte). ¿Eres un bárbaro? Genial, puedes jugar como un completo burro y que la partida siga avanzando (a menos que mueras, claro está).

Baldur's Gate 3

En definitiva, dentro de lo que era un entorno controlado, Baldur's Gate 3 sabía ofrecer una inmensa cantidad de contextos jugables diferentes que dependían de la moralidad de tus decisiones, de tu tipo de personaje, de los miembros de tu grupo de héroes, de las cosas que hacías y que no hacías... no por nada se dijo en su momento que las cinemáticas de Baldur's Gate 3 tenían tres veces el número de palabras que las novelas de El Señor de los Anillos.

Unos personajes memorables y actuaciones legendarias

Nada en Baldur's Gate 3 sería igual de no ser porque cuenta con uno de los mejores elencos de personajes que se ha visto en los videojuegos. Todos y cada uno de los personajes que puedes reclutar (sobre todo los del comienzo del juego) cuentan con narrativas completas llenas de desafíos y emociones. Y eso hace que se sientan personajes imposibles de olvidar.

Además, hay actores que han saltado al estrellato más absoluto después de sus legendarias actuaciones en Baldur's Gate 3: nombres como los de Neil Newbon (Astarion) o Jennifer English (Shadowheart) son a día de hoy de los más codiciados en el sector. Y eso no es casualidad.

Desde cómo encontrar la forma de salvar a Karlach hasta determinar la moralidad de Shadowheart o incluso perder a Gale en los primeros 20 minutos de partida; todos son memorables por lo que puede ser de ellos a lo largo de una partida. Y eso te invita a explorar sus narrativas una y otra vez.

Todo esto no se quedaba solo en tus aliados, también en tus enemigos. De hecho, era fascinante que un personaje como Minthara solo pudiera formar parte de tu grupo si eras un salvaje sin remordimientos, pero eso a su vez implicaba que otros con su corazoncito como Karlach te abandonaban. Y en medio de todo esto, villanos como Orin, la doppleganger a la que podías encontrar camuflándose en varias zonas del mapa. Tan increíble como incómodo.

Una jugabilidad con una cantidad de opciones brutal

Dedicarte a una clase, hacer el típico multiclass, equipar 'X' armas o armadura que potencie todo lo que tienes entre manos... hay tantísimas formas de jugar a Baldur's Gate 3 gracias a sus razas y clases que vale la pena empezar una partida tras otra simplemente para ver cómo podrías haber enfocado otros duelos.

Sin ir más lejos, habiendo hecho unas 4 veces la lucha de Raphael, recuerdo que el nivel de desafío y el desarrollo de la batalla fueron totalmente diferentes dependiendo de cómo jugaba. Eso sí, nada cambiará mi primer enfrentamiento: el todopoderoso demonio bailando durante la totalidad de la lucha gracias a que le era imposible salvarse de mi Baile irresistible de Otto. Absolutamente ridículo, y es que así de especial era el combate en Baldur's Gate 3: todo era posible.

No contentos con lo que ya había disponible de lanzamiento, Larian Studios añadió más tarde una mega actualización con la que sumar una nueva subclase a todas y cada una de las clases. Y por si eso no fuera ya suficiente también ocurrió una genialidad prácticamente imposible de ver en consola: la activación de mods.

Los mods de Baldur's Gate 3 eran oro puro

En PC es muy común, pero que un usuario de PlayStation o Xbox pueda gozar de mods es muy infrecuente. Y sin embargo, en Larian Studios lo hicieron posible, algo que permitió ampliar los límites de la experiencia con toda clase de ridículas propuestas de los jugadores.

Desde simples añadidos como nuevas paletas de colores o diseños de dados, hasta subclases nuevas con su propia rama de desarrollo e incluso la posibilidad de utilizar a todos los personajes simultáneamente, rompiendo así el límite de 'grupo' habitual. Esto generó un componente de comunidad muy especial que se valora mucho.


La verdad, podría escribir y escribir y nada haría justicia a lo que hizo Baldur's Gate 3 por la industria de los videojuegos en su momento. Bueno, una cosa sí le hubiera pedido: que fuera capaz de borrar el hueco específico de mi memoria en el que tengo almacenado todos los recuerdos del videojuego. La primera vez en Baldur's Gate 3 simplemente no tiene precio.

Redactado por:

Licenciado en Estudios Ingleses. Principal encargado de la sección de Anime de Areajugones desde 2022 y en el equipo de Videojuegos desde 2017. Puedes escucharme (y verme) en nuestro podcast Remakeados. Especializado en contenidos de entretenimiento digital. Siempre con el deseo de encontrar nuevos desafíos.

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