
Gracias al descubrimiento de un documento que forma parte de la investigación sobre Jeffrey Epstein en Estados Unidos, se ha descubierto algo inédito que lo une al mundo de los videojuegos de la peor forma posible: confirmando que en el año 2013 fue expulsado del servicio Xbox Live tras una sanción emitida por Microsoft tras una revisión interna. ¿Los motivos? Conductas graves como acoso, amenazas y abuso hacia otros usuarios.
Este documento, que ha circulado recientemente por redes sociales, confirma que Jeffrey Epstein fue suspendido de forma definitiva e irrevocable del servicio Xbox Live en el año 2013, algo que no suele ser demasiado habitual. Aunque no se especifican cuáles fueron las conductas específicas, sí que entran dentro del rango que Microsoft entiende como "acoso, amenazas o abuso" hacia otros usuarios del servicio online.
Este documento no implica que haya cargos legales adicionales en el caso de Jeffrey Epstein, pero sí que ilustra, aparentemente, cómo era su conducta dentro del entorno online de los videojuegos, en este caso a través del servicio Xbox Live. Este suceso se produjo, concretamente, el 19 de diciembre del año 2013, muchos años antes de que se destapara el llamada "caso Epstein" que involucra a muchas personalidades a nivel global.
Este suceso vincula a Jeffrey Epstein al mundo de los videojuegos de la peor forma posible, pero no deja de ser una mera anécdota si tenemos en cuenta lo que implica su caso a nivel global. Antes de su muerte se descubrió que estaba implicado en una red masiva de abuso sexual y tráfico de menores. Epstein murió en el año 2019 dentro de prisión por suicido, según indica la información oficial.
Las expulsiones definitivas en plataformas como Xbox Live son sólo aplicadas en casos muy graves o reiterados en el tiempo, según indican las políticas de Microsoft. No suele ser habitual que se aplique por infracciones menores, pero implica que el usuario pierda de forma total el acceso con su cuenta a todos los servicios de la compañía.
Para que te hagas una idea, ahora mismo Xbox utiliza un sistema escalado para estos casos: suspensiones temporales (que van desde unas pocas horas hasta 12 meses) y suspensiones permanentes por casos graves como, parece ser, fue el caso de Jeffrey Epstein en el año 2013. También suelen aplicarse cuando los usuarios realizan modificaciones ilegales en las consolas o en los servicios, aunque en este caso no se especifica que fuera por estos motivos, sino por abusos.
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