
Hay pocas cosas más crueles en esta industria que enseñarte un juego, dejarte soñar con él y después quitártelo. Un tráiler, una demo, unas capturas, a veces incluso una versión jugable que puedes tocar con tus propias manos. Te ilusionas, lo metes en tu lista mental de juegos que vas a comprar el día de lanzamiento y un buen día te enteras de que no va a existir. Cancelado. Sin explicaciones claras o con excusas corporativas que no convencen a nadie. La industria del videojuego tiene un cementerio enorme de proyectos que prometían ser algo especial y que murieron antes de nacer.
Estos cinco son los que más duelen. Los que más lejos llegaron antes de que alguien decidiera matarlos, los que más potencial tenían y los que más rabia siguen generando años después de su cancelación. Si alguna vez te has quedado con las ganas de jugar a algo que te prometieron y nunca llegó, esta lista es para ti.
En agosto de 2014 apareció en la PlayStation Store una demo gratuita y misteriosa llamada P.T. sin más información que esas dos letras. Los jugadores la descargaron sin saber qué era y lo que encontraron fue una de las experiencias de terror más intensas que se habían creado jamás. Un pasillo en bucle que cambiaba sutilmente con cada vuelta, una atmósfera asfixiante y un horror psicológico que te metía el miedo en el cuerpo de formas que ningún juego había conseguido antes. Cuando completabas el puzle final se revelaba la verdad: P.T. era el Playable Teaser de Silent Hills, el nuevo Silent Hill dirigido por Hideo Kojima en colaboración con Guillermo del Toro y protagonizado por Norman Reedus.
El mundo se volvió loco. Los tres nombres más perfectos posibles unidos en un proyecto de terror que ya había demostrado con una simple demo que iba a redefinir el género. Y entonces Konami decidió que su relación con Kojima había terminado. Los problemas internos entre el creador de Metal Gear y la compañía japonesa llevaron a la cancelación del proyecto, al despido de Kojima y a la retirada de P.T. de la PlayStation Store para que nadie pudiera volver a descargarla. Las PS4 que todavía tienen P.T. instalado se venden por cifras absurdas en internet. Kojima se fue, fundó su propio estudio y fichó a Norman Reedus para Death Stranding. Pero Silent Hills, el juego que iba a devolver el terror a lo más alto, murió en aquel pasillo y nunca volverá.
En el E3 de 2012 LucasArts presentó Star Wars 1313 y dejó a todo el mundo con la boca abierta. El juego mostraba los bajos fondos de Coruscant, el nivel 1313, una zona oscura y peligrosa por debajo de la superficie brillante de la capital galáctica. Era un Star Wars adulto, sucio y violento protagonizado por un joven cazarrecompensas que más tarde se confirmó como Boba Fett. Las demos de gameplay mostraban tiroteos con físicas espectaculares, persecuciones, escenarios destructibles y un tono que recordaba más a Blade Runner que a las precuelas de George Lucas.
El propio Lucas estaba involucrado en el desarrollo y el proyecto usaba tecnología punta para la época. Pero en 2012 Disney compró Lucasfilm y con la compra llegó el cierre de LucasArts como estudio de desarrollo en 2013. Star Wars 1313 murió junto con el estudio que lo estaba creando. Disney decidió que los juegos de Star Wars se licenciarían a estudios externos y el contrato cayó en manos de EA, que durante años produjo títulos que ni se acercaron a lo que 1313 prometía. Lo que vimos en aquellas demos sigue siendo uno de los "y si" más grandes de la historia del medio. Un Star Wars maduro centrado en Boba Fett en los bajos fondos de Coruscant. Hoy sigue doliendo.
La saga Mega Man Legends siempre fue especial. Lejos de los plataformas clásicos de la serie principal, Legends era una aventura de acción en 3D con exploración, personajes carismáticos y un mundo con personalidad propia que generó una comunidad de fans apasionada. Mega Man Legends 2 terminó en 2000 con un cliffhanger brutal dejando al protagonista atrapado en la luna y los fans llevaban una década esperando la resolución.
En 2010 Capcom anunció Mega Man Legends 3 para Nintendo 3DS y lo hizo de una forma inédita: creó el Devroom, un espacio donde los fans podían participar activamente en el desarrollo, votando diseños, proponiendo ideas y siguiendo el progreso del juego en tiempo real. La comunidad se volcó. Miles de personas participaron creyendo que por fin iban a ver cómo terminaba la historia. Y en julio de 2011 Capcom canceló el proyecto alegando que no había suficiente interés de la comunidad, la misma comunidad que había estado participando activamente en el desarrollo durante meses. La rabia fue monumental. Los fans organizaron campañas, recogidas de firmas y protestas que duraron años. Capcom nunca dio una explicación convincente y Mega Man Legends 3 se convirtió en el símbolo de cómo una compañía puede pedirte que sueñes con algo y después quitártelo sin mirarte a la cara.
PlatinumGames haciendo un action RPG con dragones para Xbox One. Solo con esa frase ya tenías la atención de medio mundo. Scalebound fue anunciado en el E3 de 2014 dirigido por Hideki Kamiya, el creador de Devil May Cry, Bayonetta y Viewtiful Joe. El concepto era brutal: controlabas a Drew, un joven con auriculares y actitud que tenía un vínculo con un dragón gigante llamado Thuban. Luchabas junto al dragón, le dabas órdenes, combinabas ataques y podías montar sobre él en combates aéreos contra criaturas descomunales. Había cooperativo para cuatro jugadores y un mundo de fantasía abierto.
Los tráilers mostraban combates espectaculares con la firma de PlatinumGames, escala gigantesca y una personalidad visual que mezclaba fantasía épica con cultura urbana moderna. Pero el desarrollo se complicó. Hubo problemas técnicos, retrasos y según los rumores la relación entre PlatinumGames y Microsoft se deterioró. En enero de 2017 Microsoft canceló Scalebound y Kamiya se disculpó públicamente con los fans. Xbox perdió lo que podría haber sido uno de sus exclusivos más originales y PlatinumGames perdió la oportunidad de hacer algo completamente distinto a todo lo que habían hecho antes. Kamiya ha dicho en varias ocasiones que le gustaría retomar el proyecto algún día pero por ahora Scalebound sigue muerto.
Antes de que Blizzard se convirtiera en sinónimo de controversias y caídas, era el estudio que todo lo que tocaba lo convertía en oro. StarCraft era una de sus franquicias más queridas y en 2002 anunciaron StarCraft: Ghost, un shooter de acción en tercera persona donde controlabas a Nova, una agente fantasma terrana con poderes psíquicos. Era la oportunidad de vivir el universo de StarCraft desde el suelo, con sigilo, gadgets y combate cuerpo a cuerpo en lugar de la perspectiva estratégica habitual.
El juego pasó por las manos de varios estudios durante más de una década. Primero lo desarrollaba Nihon, después pasó a Swingin' Ape Studios que fue absorbido por Blizzard. Las demos que se filtraron a lo largo de los años mostraban un juego prometedor con mecánicas de sigilo sólidas y una ambientación fiel al universo StarCraft. Pero Blizzard nunca terminó de estar satisfecho con el resultado y el proyecto fue entrando en un limbo del que no salió. En 2014 se confirmó oficialmente la cancelación tras más de doce años de desarrollo. Nova terminó protagonizando un DLC de StarCraft II pero los fans que soñaron con explorar el universo desde sus ojos en un shooter nunca obtuvieron lo que les prometieron. Ghost se convirtió en uno de los vapourware más famosos de la industria y en la prueba de que ni siquiera Blizzard en sus mejores tiempos era capaz de terminar todo lo que empezaba.
NOTICIAS RELACIONADAS