Las claves del éxito de Project Scorpio

La guerra con PlayStation 5 será un factor destacado

Project Scorpio
 
 

Project Scorpio o Xbox Scorpio dio ayer de forma oficial sus primeros datos técnicos que dejaron a la luz el potencial de esta nueva consola de Microsoft. Aunque en cuanto a potencia se acerca a la “bestia” que la compañía lleva prometiendo desde hace meses, lo cierto es que ha sembrado también dudas en un gran grupo de usuarios. En primer lugar no ha gustado que la presentación haya omitido casi por completo el anuncio de algún juego o por lo menos la visualización de algo más que no fueran unos segundos de una demo técnica de Forza. Otro de los aspectos criticados fue que a pesar de sus buenos componentes, para muchos no dejará de ser una mal llamada “Xbox One Pro” dudando del interés que pueda generar adquirirla sobretodo para los poseedores ya de una Xbox One.

No obstante personalmente creo que el movimiento de Microsoft con Xbox Scorpio si goza de sentido y tengo la corazonada que Microsoft sabe muy bien lo que está haciendo, pongámonos en situación. La historia nos ha demostrado que Microsoft trabaja mejor cuando da un paso adelante en el mercado respecto a Sony. Poca gente dudará de que Xbox 360 fue una consola más solida que fue capaz de ganar el pulso a PlayStation 3. Cuando Sony decidió lanzar su consola, Microsoft le había comido gran parte del terreno, pues los estudios ya estaban programando directamente desde ella y la mayoría de juegos multiplataforma lucían mejor en ella que en PlayStation.

Scorpio

Al igual que no dudo de la supremacia de Xbox 360 tampoco dudo que en esta generación PlayStation 4 ha pasado por encima de Xbox One. Competir contra la consola de Sony en un lanzamiento casi simultáneo no se le dio bien al gigante de Redmond, también en parte por una mala política inicial y por intentar vendernos con calzador un periférico llamado Kinect y del cual hoy pocos se acuerdan. Dejando esto a un lado, la historia nos ha demostrado como la clave de Microsoft es adelantarse a su competencia y eso es exactamente el plan que tienen con Project Scorpio.

Microsoft quiere que Xbox Scorpio sea su nueva Xbox 360. Es tan sencilla como brillante la estrategia a seguir. Lo que quieren desde Redmond es que los estudios escojan su nueva consola como base de desarrollo para los juegos multiplataforma para cuando se produzca el lanzamiento de la no anunciada PlayStation 5, esta se encuentre ya asentada en el mercado y aunque esta pueda disfrutar de algo más de potencia, los estudios estén cómodos desarrollando para el sistema de Microsoft y PlayStation 5 no exprima su potencia como tampoco lo hacía PlayStation 3 al recibir ports.

Aunque Scorpio presentará guerra también con Nintendo Switch, principalmente por encontrarse con ella en la campaña navideña de 2017, lo cierto es que responden a conceptos muy diferentes y la influencia entre ambas debería ser escasa al menos a largo plazo.

¿Es suficiente la potencia de Xbox Scorpio para conseguir que los estudios se fijen en ella? Pues aparentemente todo hacer pensar que si. Con las especificaciones que monta, es capaz de mover la demo técnica mostrada a 60 fotogramas por segundo en 4K y solo usando el 66% de su tarjeta gráfica. Pero además de esto, sacando los datos algo de contexto, la máquina tiene una potencia similar a un PC que podría correr Battlefield 1, uno de los juegos más punteros a nivel gráfico a día de hoy a 1080p y con todos los ajustes gráficos en ultra. Esto quiere decir que podríamos disfrutar del juego de DICE a 4K con una calidad gráfica medio-alto, lo que ya es un rendimiento considerablemente bueno.

Por lo tanto habrá que ver si consiguen seducir a los estudios para que su plan siga su curso. Sobre el papel todo hace pensar que efectivamente pueden conseguirlo. Tienen la capacidad para conseguirlo.





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