La Zona es la mejor serie española de este año

La Zona

La Zona es la mejor serie española de este año

La producción de Movistar+ culminó con un final de infarto

La Zona es la mejor serie española de este año
 

La Zona” terminó hace algo más de una semana, pero hemos esperado para digerir sus dos últimos episodios y poder valorar correctamente la que desde ya, es la “mejor serie española de este año“, con permiso de la sobresaliente “La Casa de Papel“, la sorpresa que ha resultado ser “Estoy Vivo“, y la irregular tercera temporada de “El Ministerio del Tiempo“.

La serie de Movistar+ ha logrado dos cosas: mirar hacia un mercado internacional con un thriller cocinado a fuego lento, y despertar la mirada de aquellos espectadores españoles curiosos que se han encontrado con una mezcla de géneros eficaz. Si bien, su ritmo lento y pausado puede echar para atrás a más de uno, no podemos negar que es una producción redonda en aquello que se quiere contar, una distopía con todas las letras, y una producción que en lo técnico destaca.

Primero, hablaremos de los dos últimos episodios, y después, repasaremos brevemente qué podéis encontrar en una temporada que pide a gritos la renovación.

Un final de dos horas que nos mantiene en el asiento

Los primeros cuatro episodios, aún interesantes, presentaron el conflicto principal de la serie, que no era el accidente nuclear que vislumbrábamos de trasfondo, sino una oleada de asesinatos que había que resolver. Los dos siguientes, nos prepararon para enfrentarnos a una trama que comenzaba a mezclar hábilmente tanto ese trasfondo con los asesinatos y la corruptela de fondo, y crear un único hilo narrativo. Es el séptimo capítulo el que se encarga de cerrar todo antes de prepararnos para el final.

Ese episodio, nos muestra en un enorme flashback qué sucedió realmente en la fuga del reactor que no presenciamos a la hora de presentar síntomas en la población, aumento de la radiación… Un capítulo que se encarga de ofrecernos el lado tanto más humano, como menos, de unos trabajadores que piensan en sí mismos pero también en una población en peligro. Es el mejor capítulo de los ocho que consta esta primera temporada, y es una lucha contrarreloj contada en un ritmo trepidante. Además, hilvana con el grupo de “antagonistas” que se diseminó por La Zona una vez ocurrió todo.

El octavo capítulo, ya en el presente distópico, nos demuestra cómo la corrupción no pierde en esta ocasión, como sucede en la realidad, que tampoco es la perdedora: pierden los que la persiguen, un cuerpo de policía que, aún metido de lleno en el asunto, cuenta con agentes capaces de dar su vida para salvar la del resto. Es un final muy tradicional: una amenaza en forma de explosión que provoque otra catástrofe en la Zona de Exclusión, que es parada de golpe por uno de los personajes más ambivalentes de la serie: el interpretado por Manolo Solo.

Una temporada de menos a más

Como apuntamos al inicio de este artículo, cierra una serie que se ha ido cociendo a fuego lento: con una primera mitad de temporada que se encargó de presentar a todos los personajes e historias que los unían entre sí; las tramas que luego se irían uniendo… Por ello, no podemos negar que el comienzo era difícil de seguir, más para aquellos guiados por su promoción postapocalíptica: mascarillas protectoras, carteles tachados…

No es una serie catastrófica, sino un thriller de suspense distópico que es más real de lo que podría parecer en un primer momento. Es el camino a seguir por nuestra televisión, y Movistar+ parece la productora indicada para dar esta serie de pasos. Con una fotografía muy trabajada, un guión que, aún con algunos agujeros de guion, avanza durante toda la temporada sin descanso, un ritmo que va de menos a más, y unas actuaciones impecables en la mayoría de casos, “La Zona” es la mejor serie española de este año.

Quizás no es la más redonda, pero sí la más sorprendente. A la ficción española le hacen falta más rara avis de este estilo para poder avanzar, y estamos seguros de que “La Zona” triunfará en el mercado internacional. Y con ese final entreabierto (aún habiendo cerrado la mayor parte de tramas importantes), esperamos que Movistar+ le de una segunda oportunidad.


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