Ha quedado enmarcada ya como la mayor tragedia de la historia del anime, y una de las peores catástrofes que se recuerdan en Japón. Un individuo entraba el pasado 18 de julio en las oficinas de Kyoto Animation con un bidón de gasolina, y clamando haber sido robado -esto todavía está por confirmar-, prendía fuego a todo el edificio. Como resultado 35 artistas (algunos de gran talla internacional) perecían sin poder escapar, mientras que otros 34 trabajadores del estudio de animación salían con heridas moderadas o graves. Dos meses después las heridas continúan sanando lentamente.
Este mismo miércoles el servicio de noticias Kyodo confirmaba que las 34 personas todavía ingresadas en hospitales están ya fuera de peligro. Una fuente cercana a la investigación le aseguraba al medio que algunas víctimas todavía se mantendrán ingresadas en la UCI debido a quemaduras graves. El resto sin embargo se están recuperando progresivamente y pronto podrán regresar a sus hogares, donde les esperará un largo proceso de recuperación psicológica.
De entre la lista de heridos, se distinguen a 15 hombres y 19 mujeres, en edades que van desde los 21 hasta los 53 años. Más del 70% pertenecen a la franja de entre los 20 y 30 años, y son residentes naturales de Kyoto, Osaka, Shiga y Nara. Sus nombres, a diferencia de los fallecidos, se han mantenido en confidencialidad por las familias y las autoridades policiales desde que se produjo el incendio. Al grupo de perjudicados además se suma un hombre de 40 años que sufrió heridas leves por inhalación de humo. Lo que conforma una lista total de 70 víctimas entre muertos y supervivientes.
Ha transcurrido más de un mes desde que Kyoto Animation se viera afectada por una tragedia en forma de incendio provocado que acabó causando decenas de fallecidos. Pese a ello, el estudio ha optado por resumir sus actividades dentro...
¿Y qué hay del autor de los hechos? Aunque durante las últimas semanas se han ido publicando distintos reportes, ninguno de ellos se libraba del amarillismo y la especulación. A día de hoy las autoridades están investigando los hechos con una recreación del edificio, mientras esperan la recuperación del hombre de 41 años al que se le acusa del incendio. La policía se mantiene ahora vigilante mientras aguardan el permiso de los médicos para sacarlo del edifico y ponerlo bajo arresto.
El objetivo y deseo de las autoridades pasa por la pronta recuperación del hombre que quedó gravemente herido por el incendio, perdiendo con ello la consciencia y capacidad del habla. Fuentes cercanas aseguran que el paciente ya se ha sometido a distintas operaciones y que se encuentra estabilizado, aunque los expertos creen que deberá permanecer ingresado durante al menos unos cuantos meses más. Las declaraciones y posteriores pesquisas se irán haciendo públicas según evolucione el proceso de la investigación.
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